En un momento en el que buena parte de la industria da por descartado los motores de combustión, hay un directivo de Renault que ha hecho un matiz importante. Florian Kraft, máximo responsable de la marca en Alemania, ha defendido que ese tipo de vehículos todavía conserva sentido comercial y que sigue habiendo espacio para ellos en el mercado europeo.
En una entrevista concedida al pódcast de Autogazette, Kraft dejó una de las frases más llamativas de toda la conversación al asegurar que los coches pequeños con un motor de combustión tradicional sí tienen futuro.

La electrificación no borra de golpe al utilitario tradicional
Lo relevante de esa declaración es que no llega desde una posición contraria al coche eléctrico, sino justamente desde una marca que se considera bien colocada para aprovechar su crecimiento. Kraft aseguró que Renault espera este año una cuota de matriculaciones eléctricas de alrededor de un tercio si el mercado alemán se mueve en el entorno del 25%, e incluso fijó como objetivo una horquilla de entre el 33% y el 35% cuando el nuevo Twingo esté plenamente en el mercado.
Ese Twingo, de hecho, aparece en la entrevista como una de las grandes palancas de crecimiento de la firma francesa. El ejecutivo se mostró convencido de que el pequeño eléctrico, ya anunciado con un precio de partida por debajo de los 20.000 euros, será a partir del verano el modelo más vendido de Renault. No se quedó ahí. También afirmó que espera cifras mensuales de ventas de cuatro dígitos, una previsión muy ambiciosa para un coche llamado a convertirse en una de las referencias de acceso a la movilidad eléctrica en Europa.

Renault quiere crecer con fuerza en los coches eléctricos, pero no compra la idea de que toda la demanda vaya a desplazarse de inmediato hacia esta tecnología. Kraft dibuja un mercado mucho más híbrido en su transición, en el que todavía queda margen para que sobrevivan formatos urbanos de combustión, sobre todo en un contexto en el que la regulación ha encarecido notablemente este tipo de vehículos.
Esa convivencia entre tecnologías también se percibe en cómo Renault ordena su propia gama. Según explicó el directivo, hoy la marca puede ofrecer hasta tres propuestas eléctricas pequeñas para un cliente que entra al concesionario buscando un urbano de ese tipo. Ahí conviven el Renault 5, el Renault 4 y el nuevo Twingo, tres modelos con enfoques distintos y con vocación de repartirse públicos diferentes sin anularse entre sí.
Peso de los híbridos e híbridos enchufables
La entrevista no se limitó solo al coche eléctrico. Kraft dejó otra pista importante al hablar del Clio y del peso que siguen teniendo las mecánicas no eléctricas puras en el corazón comercial de Renault. Aseguró que los coches pequeños con motor de combustión tienen futuro y recordó además que la marca sigue comprometida con ese segmento, entre otras cosas porque todavía existe demanda y porque esos modelos mantienen atractivo también en el mercado de ocasión.

Ese mensaje se ve reforzado por el buen comportamiento del Clio híbrido. Según explicó, tres de cada cuatro ventas del modelo en Alemania corresponden a la variante híbrida, una proporción que ha superado sus propias expectativas. Es un dato interesante porque revela que el cliente del segmento pequeño sigue buscando eficiencia y menores costes de uso, pero no necesariamente está preparado o dispuesto a dar ya el salto a un eléctrico puro.
Kraft también habló de los híbridos enchufables y sostuvo que están viviendo una especie de renacimiento en Alemania. Aun así, el gran foco de la entrevista estuvo en la electrificación y en el efecto de las ayudas públicas. El directivo cree que la nueva prima al coche eléctrico puede añadir unos 4,5 puntos al mercado y admite que ayuda, aunque también reconoce que la falta de claridad en su aplicación está generando dudas entre algunos compradores.