De las principales regiones del mundo, Estados Unidos no es precisamente la más amigable para los coches eléctricos. Pero es que, además, 2025 no ha sido un año precisamente sencillo, con toda una serie de cambios a nivel de normativas e incentivos que lo que ha logrado ha sido que haya una caída general de las ventas.
Según cifras de Kelley Blue Book recogidas por Electrive, las ventas de vehículos eléctricos en Estados Unidos cayeron un 2 % en 2025 con respecto al año anterior, hasta las 1.275.714 unidades. Esta caída anual, aunque ligera, se debe a que, mientras que el año iba bastante bien, en el cuarto trimestre todo cambió: tras poner final al crédito fiscal federal de hasta 7.500 dólares en septiembre, las ventas trimestrales se hundieron un 36 % en comparación con el mismo periodo de 2024.

Los incentivos fiscales, claves en la situación del mercado
Los incentivos fiscales, que se diseñaron para acelerar la adopción de los eléctricos, han sido uno de los principales motores del crecimiento del sector en los últimos años, no solo en Estados Unidos, si no en todo el mundo. Lo que pasa con ellos es que marcan el devenir del mercado y, cuando se anuncia que van a terminar, producen siempre el mismo efecto.
Una vez dada la fecha en la que cesarán, muchos consumidores se dan prisa para adquirir sus coches eléctricos antes de que expire, saturando el mercado en los meses previos, y, una vez deja de haber ayudas, la caída de las ventas es todavía mayor, porque viene de un pico previo muy alto.
Pese a la caída en el ritmo de ventas, el volumen de 2025 continúa siendo robusto en términos históricos, situándose entre los más altos registrados hasta ahora para el sector en Estados Unidos. Analistas del sector señalan que el descenso en el último tramo del año no equivale a un abandono del vehículo eléctrico por parte de los consumidores, sino a un reajuste tras años de crecimiento sostenido impulsado por políticas públicas expansivas.
Tesla es profeta en su tierra
Aunque sea un mercado más pequeño, en términos relativos, la competencia entre fabricantes de coches eléctricos en EE.UU. se intensificó, aunque ha vuelto a consolidar a unos líderes muy claros. El Tesla Model Y volvió a ser el coche eléctrico más vendido en Estados Unidos en 2025 con más de 357.000 unidades, a pesar de registrar un leve descenso interanual del 4 %. Su relevancia fue tal que representó alrededor del 28 % de todas las ventas de EV en el país y acaparó casi el 40 % del mercado durante el último trimestre del año.

Junto al Model Y, el Tesla Model 3 mantuvo una posición destacada como otro de los modelos favoritos, vendiendo cerca de 192.000 unidades, lo que deja claro el fuerte dominio de Tesla en el sector. Los dos modelos combinados representaron más de la mitad de todas las ventas de eléctricos en 2025 en el país, un dato contundente que es un nuevo ejemplo de la posición que ocupa la compañía de Elon Musk.
Esto se debe, en parte, a que allí no debe competir contra la marca que le está poniendo contra las cuerdas en el resto del mundo: BYD. Las políticas arancelarias del país hacen prácticamente imposible que una marca china venda allí sus coches, pero a nivel global no cuenta con esa protección. Tesla ha visto cómo algunas expectativas de crecimiento no se materializaban, con cifras de entregas globales y trimestrales por debajo de años previos, lo que ha llevado a que pierda incluso el título de mayor vendedor de coches eléctricos del mundo.
