La nueva baliza V16 para la señalización de vehículos, conectada y geolocalizada, ha sido objeto (y sigue siéndolo) de un debate que también ha cobrado fuerza en Europa sobre la efectividad, coste y alternativas disponibles para notificar a otros conductores y a los sistemas de tráfico sobre averías y accidentes.
En Alemania y en otros países europeos no se ha adoptado un dispositivo similar a la baliza V16 española porque llevan años confiando en un sistema gratuito de comunicaciones de tráfico que cumple parcialmente la misma función de aviso a los conductores y a los navegadores GPS sin necesidad de un aparato físico adicional.

La baliza V16 y sus alternativas
La baliza V16, obligatoria en España a partir del 1 de enero de 2026, es un dispositivo luminoso que se coloca sobre el techo del vehículo tras una avería o accidente para alertar a otros usuarios de la carretera sin tener que bajar del coche, reduciendo así los riesgos para el conductor y ocupantes.
Estas balizas geolocalizadas, además, están diseñadas para conectarse en tiempo real a la plataforma DGT 3.0, la red de gestión de tráfico del organismo de tráfico español, de modo que la ubicación precisa del vehículo queda registrada y difundida automáticamente entre vehículos conectados y paneles de información al viajero.
En España, esta normativa ha generado discusión por el coste que representa para los conductores (entre 35 y 65 euros) y por las dudas sobre hasta qué punto resultan más eficaces que los tradicionales triángulos obligatorios hasta ahora u otras alternativas ya existentes, como los navegadores GPS conectados o aplicaciones basadas en datos de tráfico en tiempo real.
Sin embargo, la DGT sostiene que su obligatoriedad, más allá del valor informativo, busca mejorar la seguridad vial minimizando los riesgos que conlleva bajar del vehículo para colocar los tradicionales triángulos de advertencia, que se retirarán gradualmente a medida que la implantación de las V16 se generalice.
Qué es el Traffic Message Channel y cómo funciona
La alternativa que han elegido en Alemania, conocida como Traffic Message Channel (TMC), opera aprovechando los canales de radio FM y tecnología RDS para transmitir mensajes codificados de tráfico que pueden ser interpretados por sistemas de navegación integrados en los vehículos y aplicaciones compatibles de rutas y mapas.
El Traffic Message Channel (TMC) es un sistema establecido desde hace décadas en múltiples países europeos (Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Países Bajos, Bélgica, Dinamarca, Suiza, Noruega, Suecia o Polonia) que transmite avisos de tráfico (accidentes, retenciones, obras, cortes de carretera o vehículos averiados) de forma periódica y automatizada a receptores compatibles, normalmente integrados en los navegadores GPS o radios del vehículo.
A diferencia de una baliza física, el TMC no requiere que el conductor deje el vehículo para colocar un dispositivo en la calzada: la propia infraestructura de radiodifusión envía continuamente mensajes RDS codificados a través de la radio FM, los cuales son descifrados por el receptor del coche si este cuenta con compatibilidad TMC.
El protocolo utiliza paquetes de datos que se repiten para garantizar fiabilidad, y la señal se renueva aproximadamente cada cinco minutos, proporcionando a los conductores información actualizada casi en tiempo real sin coste adicional para ellos.
Los mensajes incluyen información detallada como el tipo de incidencia, su localización geográfica, sentido de la marcha afectado, duración estimada del evento y, en ocasiones, sugerencias de rutas alternativas. Estos datos se generan a partir de múltiples fuentes (policía, centros de control de tráfico, estaciones meteorológicas, sensores de carretera y sistemas de cámaras) y se codifican según bases de datos geográficas a nivel local, regional o nacional.
Por qué Alemania no necesita balizas V16
La razón por la que países como Alemania no han visto necesario establecer un requisito similar a las balizas V16 reside en la extensa implantación y uso del TMC, que ofrece información de tráfico gratuita y fiablemente integrada en los dispositivos de navegación de la mayoría de vehículos modernos.
En estos mercados, las señales de tráfico y avisos de incidencias viajan automáticamente a automóviles conectados o dispositivos portátiles sin que el conductor tenga que adquirir un dispositivo específico. La infraestructura de radiodifusión y la adopción generalizada de receptores TMC en sistemas de navegación han permitido que conductores alemanes reciban alertas de tráfico sin recurrir a balizas adicionales.
Este planteamiento contrasta con la normativa española que, aunque permite el uso de TMC, y de hecho éste sí funciona en España a través de emisoras como RNE3, ha optado por establecer un dispositivo físico obligatorio en carretera como medida de seguridad complementaria.
El uso de TMC en España es por ahora marginal y poco extendido pese a su utilidad y gratuidad, en parte porque la única emisora que incorpora este servicio no cubre avisos locales ni regionales de forma amplia y su actualización de bases de datos es limitada, lo que reduce su eficacia para trayectos interurbanos o en zonas no cubiertas por la red estatal.

Ventajas y limitaciones de ambos sistemas
Mientras las balizas V16 ofrecen una señal visible en carretera y, conectadas, transmiten ubicación en tiempo real a servicios de tráfico, el TMC proporciona información dinámica directamente al navegador o pantalla del vehículo sin coste alguno para el conductor. No obstante, el TMC no sustituye físicamente a la señalización visual de un vehículo inmovilizado, por lo que no puede reemplazar completamente a las balizas en términos de visibilidad física en la vía.
El caso alemán pone de manifiesto que, en un entorno donde la infraestructura de comunicaciones de tráfico y los sistemas de navegación están altamente integrados, un mecanismo digital como TMC puede ofrecer una alternativa eficaz para la alerta de incidencias sin coste para el usuario.
Sin embargo, en países como España, donde la integración y actualización de estos sistemas aún es limitada, las autoridades han optado por complementar esa información digital con un dispositivo físico que, además de informar, cumple una función de visibilidad en carretera.