Ford necesita recuperar pulso en Europa y su último movimiento dice mucho sobre el momento que atraviesa la industria. Según adelanta el medio Autocar, Ford Europa ha fichado a Maria Grazia Davino, hasta ahora directiva regional de BYD en Europa, dentro de su intento por reactivar el negocio de turismos en el continente.
El fichaje tiene una lectura evidente: Ford no solo incorpora experiencia en ventas, red comercial y gestión europea. También suma a una ejecutiva que ha estado dentro de una de las marcas chinas que más rápido está intentando ganar espacio en Europa.
Davino llegó a BYD en 2024 procedente de Stellantis para dirigir mercados clave como Alemania, Suiza, Polonia, Austria y República Checa. Reuters explicó entonces que su papel era ayudar a consolidar la expansión europea de BYD en plena ampliación de su red comercial.

El enemigo ya no está lejos
Durante años, los fabricantes europeos vieron a las marcas chinas como una amenaza futura. Ese tiempo se ha acabado. BYD, Geely, MG, Omoda, Leapmotor o Xpeng ya compiten en precio, producto, tecnología y velocidad de lanzamiento.
Para Ford, el problema es doble. Por un lado, necesita reconstruir una gama europea después de perder modelos históricos como Fiesta, Mondeo o Focus. Por otro, debe hacerlo en un mercado donde el coche eléctrico ha cambiado las reglas y donde las marcas chinas se mueven con costes más ajustados y ciclos industriales más rápidos.
El fichaje de Davino encaja en esa urgencia. Quien ha trabajado en la expansión europea de BYD conoce de primera mano cómo aterriza una marca china, cómo busca concesionarios, cómo adapta gama y cómo intenta convencer a un cliente europeo que ya no compra solo por tradición.

Valencia y Geely muestran el nuevo Ford
La llegada de talento procedente de BYD no es un movimiento aislado. Ford acaba de anunciar una alianza con Geely para producir vehículos en la planta de Almussafes, en Valencia. El acuerdo prevé una empresa conjunta europea, con Ford controlando el 66% y Geely el 34%, para fabricar modelos de ambas marcas a partir de 2028.
La propia Ford admite que Europa vive una de las batallas más duras de la industria, marcada por competencia global, presión de costes, regulación estricta y nuevos rivales. Su respuesta pasa por alianzas, producción compartida y modelos “multienergía”, no por hacerlo todo sola.
Eso supone un cambio profundo. Ford ya no se presenta en Europa únicamente como un fabricante que impone producto desde dentro. Ahora necesita socios, escala, costes competitivos y una lectura más realista del mercado.

La clave será volver a ser relevante
Ford tiene previsto lanzar cinco nuevos turismos en Europa antes de 2029, incluidos un pequeño eléctrico, un SUV eléctrico urbano, un nuevo miembro de la familia Bronco fabricado en Valencia y varios crossover multienergía.
El reto no será solo poner coches en los concesionarios. Será hacer que vuelvan a importar. En Europa, Ford todavía conserva una imagen fuerte en comerciales, furgonetas, pick-up y modelos con carácter. Pero en turismos ha perdido presencia justo cuando el mercado se fragmenta entre eléctricos, híbridos, SUV compactos y nuevos fabricantes chinos.
Ahí es donde un perfil como el de Davino puede tener valor. No porque vaya a resolver por sí sola todos los problemas de Ford, sino porque representa una idea clave: para competir con China, las marcas tradicionales necesitan entender cómo piensa China.
El fichaje no garantiza una remontada. Pero sí confirma que Ford ha asumido que la batalla europea ya no se gana solo con historia, red comercial o nombre de marca. Se gana con producto correcto, precio competitivo, velocidad y una estrategia local mucho más afilada.