Durante años -y no nos engañemos, las pruebas de seguridad de Euro NCAP así lo demostraban- los coches chinos fueron considerados inseguros. Pero las cosas han cambiado. Y mucho, tanto que el dueño chino de Volvo, el Grupo Geely, acaba de inaugurar el mayor centro de pruebas de seguridad del mundo.
Y precisamente Volvo, que fue comprada por Geely en 2010, ha ayudado a plantear y desarrollar este centro de pruebas de seguridad; no en vano la marca sueca inventó el cinturón de seguridad -y lo ha reinventado con el que equipará su próximo SUV eléctrico EX60- y es una referencia de seguridad desde hace décadas.
Cinco récords del mundo sin empezar a funcionar
Con un coste total de 241.780.000 euros o 284 millones de dólares, este centro de pruebas de seguridad se ha convertido en la mayor instalación de este tipo en el mundo; dado que ocupa una superficie total de 45.000 m2. Y es más, incluso antes siquiera de inaugurarse, ya ha batido cinco récords del mundo.
Concretamente, ha batido los registros mundiales del mayor laboratorio de seguridad del automóvil, dado que el suyo ocupa 81,930 m2; pero también cuenta con la pista interior de prueba de colisiones más larga del mundo, con 293,39 metros; con la instalación del túnel de viento ajustable en clima y altitud para pruebas de automóviles más grande del planeta -28.536 m2- y con la zona de prueba de choques de vehículos en ángulo múltiple -de 0 a 180°- más extensa del mundo; con 12.709 m2. Por último, y casi el récord más importante; es el centro de pruebas l que puede llevar a cabo el mayor número de pruebas, hasta 27, a nivel mundial.
Un enfoque integral para mejorar la seguridad del automóvil
Este centro de pruebas de seguridad levantado por Geely puede realizar tantas pruebas porque, más allá de los habituales test físicos para mejorar la seguridad en caso de choques; ha sido diseñado y desarrollado con un enfoque plural.
Así, en este centro de pruebas, las marcas que engloban el Grupo Geely -además de Volvo, Polestar, Lotus, Zeekr y Lynk & Co; entre otras- podrán comprobar la respuesta de sus vehículos frente a pruebas de ciberseguridad, privacidad de datos o de protección de la salud.

Un enfoque que buscaba el grupo chino, toda vez que en estos últimos años ha desarrollado su marco de “seguridad integral 2.0”, con el que se plantean como objetivo “cero víctimas, cero riesgos para la salud, cero pérdidas de propiedad y cero fugas de privacidad”.
Pero lo más interesante es que Geely no acaparará el uso del mayor centro de pruebas de seguridad del mundo, ya que en un comunicado al respecto de su inauguración, ha señalado que “estará abierto a toda la industria” del automóvil “para elevar los estándares de seguridad en todo el sector”.
Li Chuanhai, el vicepresidente del Grupo Geely, realizó unas declaraciones a la agencia Reuters en las que señaló que la apertura de este centro “posicionará a Geely como líder mundial en estándares de seguridad para las tecnologías clave de los vehículos inteligentes y electrificados”, asegurando además que “la seguridad de la batería y la confianza [en el buen funcionamiento] […] de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), siguen siendo prioridades para los consumidores” explicó.

