Dentro del sector de los vehículos eléctricos, hay quien considera que su naturaleza libre de emisiones les hace perfectos para salir a la aventura en la naturaleza. El principal escollo para ello era la autonomía, pero ahora que los nuevos lanzamientos cada vez tienen más, está dejando de serlo. Ha llegado a tal punto que hasta se considera a los EV para tirar de caravanas, pero el lastre adicional que suponen éstas es un impedimento, uno que Honda quiere solucionar con un remolque específicamente diseñado pensado en los EV: el Base Station Prototype.
Desarrollado por los ingenieros y diseñadores de los centros de investigación y desarrollo (I+D) de la compañía en Estados Unidos, todavía es un prototipo, pero no parece que sea muy difícil llevarlo a la realidad. Tiene un enfoque basado en la modularidad, con múltiples accesorios disponibles, tecnología inteligente integrada y soluciones pensadas para los coches eléctricos, aunque la marca afirma que lo puede remolcar cualquier automóvil.

Maximizar el espacio
Honda afirma que sigue la filosofía de diseño “Man Maximum/Machine Minimum” (es decir, máximo espacio para las personas y mínimo para la máquina). Este principio, que se ha aplicado durante décadas en muchos de sus modelos, aquí se traduce en una optimización extrema del espacio interior, algo clave en un vehículo en el que se tiene previsto hacer vida.
Su formato es limpio, de líneas cuadradas que persiguen maximizar el espacio interior, pero que también permiten que sus dimensiones exteriores sean relativamente contenidas, siendo posible estacionarlo en una plaza de aparcamiento convencional o meterlo dentro del garaje de una vivienda unifamiliar sin problema.
Las cinco grandes ventanas laterales permiten la entrada abundante de luz natural y, además, pueden desmontarse para ser sustituidas por distintos accesorios, como unos paneles sólidos que garanticen una mayor privacidad. El techo puede elevarse de manera sencilla para crear una altura interior en la que se pueda estar de pie con comodidad. La parte trasera está conformada por un portón con bisagras superiores, que se abre hacia arriba al completo y facilita el acceso.
En términos de habitabilidad, el prototipo está pensado para alojar a una familia de cuatro personas, gracias a un gran sofá tipo futón que se despliega hasta formar una superficie de descanso del tamaño de una cama “queen size”, junto con una litera infantil opcional.
Accesorios que facilitan la vida a los eléctricos
Dado su planteamiento modular, Honda también ha mostrado una serie de accesorios que puede equipar el Base Station Prototype. Entre ellos se incluyen un sistema de aire acondicionado, una ducha exterior y una cocina externa completamente equipada con agua corriente y una placa de inducción. Suministrar energía a todo esto es un tema peliagudo, especialmente cuando hablamos de vehículos eléctricos acampados en zonas que quizá no estén cerca de un punto de recarga. Es algo que se solventa con un sistema de alimentación sin emisiones, compuesto por una batería de litio de serie, un inversor y paneles solares integrados. Además, el remolque permite conectar fácilmente fuentes de energía externas.
Jane Nakagawa, vicepresidenta de la unidad de negocio de I+D de American Honda, ha declarado: “Base Station es un ejemplo perfecto de lo que puede suceder cuando se permite a un equipo de investigadores, diseñadores e ingenieros perseguir ideas nuevas y audaces para crear un nuevo valor para nuestros clientes. Base Station es el resultado de un pensamiento fresco e innovador. Lo diseñamos para que el camping sea más accesible y agradable para las familias de todo Estados Unidos”.
