En los últimos años muchos coches han sido víctimas de las normativas europeas, que les han obligado a dejar de venderse. El último es el Jeep Wrangler. A finales de 2025, Marco Montepeloso, responsable de planificación de productos de Jeep en Europa, declaraba que “hay varias regulaciones que afectan la compatibilidad del Wrangler con la región europea, como la regulación de seguridad que entrará en vigor a mediados de 2026 y que necesita algunas características adicionales que serán difíciles de implementar en el Wrangler”.
Se anunció que a finales de año se aceptarían los últimos pedidos para el modelo y que las últimas unidades se entregarían durante la primera mitad de 2026, como paso previo a su desaparición. Ahora, parece que hay esperanza para una nueva generación que, además, tendría un grado de electrificación alto.

Híbrido enchufable o eléctrico
AutoExpress ha podido hablar con el director general de Jeep UK, Kris Cholmondeley, quien ha habado del futuro del modelo en su mercado, pero con unas declaraciones que dan pistas de lo que puede ocurrir en él en otros países europeos. Admitió que el Wrangler de la generación actual ha sido “víctima de la regulación”, lo que ha hecho que hasta su desaparición se vendiera únicamente como híbrido enchufable. A pesar de ello, aunque “desaparecerá”, comenta que le sorprendería que no volviera “en otra encarnación en el futuro”.
Parece que el sentir general por el Wrangler es el mismo en todos los escalafones de Jeep: “He hablado con el director de Europa y el director del equipo global. Creo que todos coincidimos en que nos gustaría que volviera; eso es lo que yo diría. ¿Qué y cuándo? No lo sé”, comenta. Con esto, lo lógico es pensar que, aunque la idea esté en el aire, todavía no se ha concretado en un plan específico.
“Sinceramente, no sé si podría volver como híbrido enchufable o totalmente eléctrico. Simplemente conozco la marca; tiene tanta tradición que me parece absurdo perderla”, señalaba Cholmondeley. Es un punto de vista lógico, el Wrangler es uno de los nombres más icónicos del fabricante y lo habitual en la industria es que en estos casos el vehículo se reinvente para seguir existiendo.

Respecto al formato, la duda es comprensible. Lo normal sería que, habiendo estado ya disponible como híbrido enchufable, una hipotética nueva entrega tuviera como mínimo una mecánica PHEV, que en países como España le garantizaría la mejor etiqueta medioambiental más óptima. Podría dar el salto a un sistema de propulsión 100 % eléctrico, pero viendo cómo está el mercado y el fracaso de modelos similares que han llevado a cabo un movimiento parecido (como es el caso del Clase G eléctrico), parece menos probable.
Un Wrangler más domesticado
Cholmondeley ve en la desaparición del modelo una oportunidad para ir más allá con su siguiente generación. El Wrangler ha sido siempre un referente entre los todoterrenos, pero ese es un segmento algo de nicho y considera que, con una serie de ajustes, podría ampliar su público potencial: “Fíjate en el Land Rover Defender. Si puedes tomar algo como un Wrangler y añadirle un toque de refinamiento, pero manteniendo su personalidad, verás que cientos de ventas se convierten en miles, ¿no?”.
El Defender es un ejemplo paradigmático de un movimiento así: estuvo desaparecido unos años y, cuando volvió, mantuvo sus capacidades off-road intactas, pero sumó una capa de refinamiento y tecnología que le acercaban a lo que son los SUV premium y de lujo, algo que repercutió en unas mejores ventas.
Seguir por ese camino no estaría enfrentado con el enfoque que dejó claro en 2023 el CEO de Jeep, Christian Meunier: “La electrificación no nos impide hacer nada cuando se trata de conducción todoterreno. Lo mejor de la electrificación es que aumenta la capacidad de un Jeep. Nos proporciona más par motor; lo hace más suave y preciso. Además, la arquitectura que lo rodea, el sistema de suspensión, el eje que se va a utilizar, puede ser cualquier tipo: un eje rígido o una suspensión independiente”.
