El presidente ejecutivo de BMW Group España y Portugal, Manuel Terroba, advirtió este jueves de la brecha que, a su juicio, existe entre España y Portugal en electrificación del parque. “En España menos del 10% de los coches son coches eléctricos; en Portugal esa cifra alcanza el 30%”, afirmó durante su intervención en Madrid.
Terroba realizó estas declaraciones en la mesa redonda Madrid, una inversión de valor, enmarcada en la XVI edición del Spain Investors Day, donde defendió que el sector de la automoción es “clave” para avanzar hacia una movilidad más sostenible. En ese contexto, insistió en que “el camino pasa por la electrificación”, aunque lo vinculó también a una transformación estructural del mercado.

Un parque viejo y una recarga aún insuficiente
El directivo situó el problema de base en el envejecimiento del parque automovilístico español, al que calificó de “muy envejecido”, y reclamó acelerar su renovación. Ese diagnóstico encaja con los indicadores sectoriales. ANFAC ha situado la edad media del parque de turismos en España en 14,5 años y ha advertido de que cerca de 13 millones de turismos superan los 15 años de antigüedad.
El peso del vehículo veterano también se aprecia en el mercado de ocasión, que actúa como termómetro de la capacidad real de renovación. En 2025, los coches usados de más de 15 años concentraron una parte muy relevante de las operaciones, un patrón que las patronales han relacionado con el encarecimiento del coche nuevo y con la ausencia de un plan de renovación del parque plenamente operativo.
Sobre electrificación, Terroba subrayó la baja penetración en España y la comparó con Portugal, poniendo el foco en los retos pendientes para que el cambio se produzca con escala. Más allá de la cifra citada por el directivo, los datos disponibles varían mucho según la definición empleada. Por ejemplo, ANFAC ha señalado que los turismos con distintivo Eco o Cero representaban el 8,3% del parque de turismos y que el conjunto de eléctricos e híbridos enchufables rondaba el 1,6% del total en 2024, lo que ilustra la sensibilidad del debate a qué se considera exactamente “eléctrico” o “electrificado”.
En su intervención, el presidente de BMW Group España y Portugal ligó esa transición a un requisito imprescindible, la infraestructura. “Necesitamos rejuvenecer el mercado y transformarlo hacia la electrificación, pero necesitamos la infraestructura para hacerlo”, reclamó, antes de recordar que España cuenta con 54.000 puntos de recarga públicos, de los que 7.000 estarían en la Comunidad de Madrid.

Ese orden de magnitud es consistente con las últimas referencias sectoriales, aunque con matices importantes. El Barómetro de Electromovilidad de ANFAC cifra en 53.072 los puntos de recarga de acceso público a cierre de 2025, un 37% más que en 2024, pero añade un elemento crítico para el usuario, 16.340 puntos instalados figurarían como no operativos por averías o por falta de conexión a red.
La combinación de parque envejecido, electrificación limitada e infraestructura todavía irregular es, precisamente, lo que explica que buena parte del mercado continúe decantándose por tecnologías intermedias. En paralelo, asociaciones como AEDIVE manejan recuentos distintos cuando se refieren a “puntos operativos”, lo que muestra que el debate ya no es solo cuántos cargadores hay, sino cuántos funcionan y con qué potencia.
Terroba también destacó el papel de Madrid como palanca para impulsar la movilidad eléctrica, en un foro donde la Comunidad de Madrid defendió su atractivo como destino inversor y avanzó la preparación de un nuevo plan industrial dotado con 640 millones de euros. El mensaje de BMW encaja con esa lógica, acelerar renovación del parque y electrificación exige coordinación entre industria, administraciones e infraestructura, especialmente en grandes áreas metropolitanas.
