El Gobierno de España ha decidido intensificar la supervisión sobre las más de 12.600 gasolineras del país ante el encarecimiento sostenido de la gasolina y el diésel, en un contexto marcado por la volatilidad del mercado energético.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha solicitado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) una monitorización más estricta y continua para detectar posibles prácticas especulativas en la fijación de precios.
El petróleo tensiona los precios en España

El encarecimiento de los carburantes está directamente ligado a la evolución del crudo Brent, que se mantiene por encima de los 100 euros por barril tras las tensiones en Oriente Próximo y las dificultades en rutas clave como el estrecho de Ormuz.
En este escenario, los precios del diésel y la gasolina en España están experimentando subidas, y aunque el importe medio es menor a 2 euros, hay estaciones de servicio vendiendo el gasóleo por encima de los 2 euros ya. Una subida que está impactando de lleno en los consumidores, con repostajes que superan ya los 100 euros por depósito en muchos casos.
Mayor control para evitar abusos
Aunque la CNMC ya realiza un seguimiento habitual de los precios, el Ejecutivo considera necesario reforzar la vigilancia para garantizar que los incrementos responden a factores objetivos del mercado.

Aagesen ha remitido una carta a la presidenta del organismo, Cani Fernández, solicitando un análisis más profundo tanto de los mercados mayoristas como minoristas de energía.
El objetivo es detectar posibles distorsiones y asegurar que no se producen márgenes injustificados en la cadena de suministro.
El “efecto cohete-pluma” en el punto de mira
Uno de los fenómenos que explica la evolución de los precios es el llamado “efecto cohete-pluma”, por el que los carburantes suben rápidamente cuando lo hace el petróleo, pero tardan más en bajar cuando el crudo se abarata.
Este comportamiento se debe, en parte, a que las estaciones de servicio venden el combustible adquirido previamente a precios más altos, lo que retrasa el traslado de las bajadas al consumidor final.
Posibles medidas en función de la CNMC
El Gobierno no descarta adoptar medidas adicionales en función de las conclusiones del regulador, aunque por el momento evita concretar acciones hasta contar con un diagnóstico completo.
La evolución del precio del petróleo y su impacto en los carburantes seguirá siendo clave en las próximas semanas, en un contexto internacional incierto que mantiene bajo presión tanto a consumidores como a empresas.