Cerrado 2025, es el momento en el que Deloitte publica su estudio anual sobre las tendencias del consumidor en el sector automovilístico. El “2026 Global Automotive Consumer Study”, basado en encuestas realizadas a más de 28.000 personas en 27 países durante octubre y noviembre de 2025, ofrece una radiografía de las tendencias dentro del mundo del motor, así como de las preocupaciones que tienen los conductores.
Una de las conclusiones más destacadas tiene que ver con los sistemas de propulsión. Según los datos recogidos, el interés por los motores tradicionales de combustión interna y las motorizaciones híbridas, sean del tipo que sean, se mantiene sólido, mientras que el interés por los vehículos eléctricos de batería (BEV) ha aumentado, aunque de forma moderada. En Estados Unidos, el 61 % de los encuestados manifiesta intención de comprar un vehículo con motor de combustión en el próximo ciclo, seguido por un 26 % que prefiere híbridos, mientras que solo un 7 % expresa intención de adquirir un BEV.

Las dudas con los coches eléctricos
El estadounidense no es el mercado más propenso a comprar coches eléctricos, así que los datos son más bajos que si el estudio se hubiera llevado a cabo exclusivamente en Europa, por ejemplo, pero el resultado supone un incremento de 2 puntos porcentuales respecto al año anterior. Lo interesante está en por qué hay una intención de compra de vehículos de baterías tan moderada: las principales preocupaciones al respecto son la autonomía, el tiempo de recarga y el coste total de propiedad.
El estudio revela que la autonomía disponible sigue siendo la principal inquietud de los consumidores, con un 47 % citándola como su mayor preocupación al considerar un BEV, seguida por el tiempo de carga (44 %) y el coste general (40 %). Además, aunque una mayoría considerable de los posibles compradores de vehículos eléctricos planea recargar principalmente en su casa, más de la mitad de ellos no dispone actualmente de un cargador doméstico, postulándose como otra de las barreras que todavía frenan la adopción generalizada de los coches eléctricos.
Fidelidad a la marca y la preocupación por la conectividad
Un aspecto que llama la atención es que la fidelidad de marca entre los consumidores es mucho menor que en estudios previos. Más de la mitad de los encuestados (el 53 %) planea optar por una marca diferente a la que tiene actualmente para su próximo vehículo. Los motivos que se argumentan para llevar a cabo el cambio son la calidad del producto, el rendimiento y el precio. Estos son los factores más influyentes en las decisiones de compra, por encima incluso de la procedencia del fabricante.
El rol del concesionario y la experiencia de servicio también se plantean como determinantes para la confianza del consumidor. El estudio señala que la mayoría de los propietarios de realizó la última revisión de su coche en un concesionario (57 %) y la calidad del trabajo se identifica como el factor principal de elección. Además, tanto la transparencia en los precios y como los detalles de los servicios realizados son aspectos que valoran los consumidores.
El informe también centra su atención en las tecnologías conectadas y definidas por software. Según la encuesta, a medida que los vehículos incorporan más funciones digitales y conectividad, los consumidores se muestran selectivos en cuanto a los servicios que valoran y por los que están dispuestos a pagar.
Las funciones orientadas a la seguridad, como el rastreo antirrobo, la detección de peatones y la asistencia en emergencias, generan un alto interés, con porcentajes de disposición a pagar superiores al 58 %. Sin embargo, la disposición a pagar por actualizaciones remotas es más limitada, un 38 % de los encuestados no está dispuesto a pagar nada adicional por ellas.
El estudio también pone de manifiesto las preocupaciones que existen sobre la privacidad de los datos en los sistemas conectados del vehículo. Un número significativo de consumidores expresa inquietudes sobre la recopilación y el uso de datos personales, especialmente en lo que respecta a dispositivos sincronizados, el uso de cámaras internas y la localización del vehículo.

