El Grupo Stellantis no pasa por su mejor momento. El cuarto mayor conglomerado del mundo busca soluciones para recuperar el estatus perdido. Peugeot es una de sus marcas más importantes. Un referente a escala mundial que prepara una ambiciosa reestructuración de producto con el objetivo de incrementar sus ventas a escala global. Los galos quieren pasar de 1,1 a 1,5 millones de unidades anuales al cierre de la presente década y para eso saben que necesitan ampliar el catálogo. Siete modelos diferentes veremos a lo largo de estos años.
Esta ofensiva de producto a escala internacional supone un salto cuantitativo y cualitativo considerable para una marca que quiere tener cada vez más protagonismo en el extranjero. Para sostener este crecimiento comercial, la compañía confiará en el despliegue de nuevas plataformas modulares multienergía que permitirán adaptar cada sistema de propulsión a las exigencias operativas y normativas de los distintos mercados continentales. Desde eléctricos hasta híbridos o híbridos enchufables.
La transición hacia las plataformas modulares STLA

El eje fundamental de esta transformación reside en la migración hacia las nuevas arquitecturas modulares del consorcio automovilístico. Aunque los futuros desarrollos están concebidos con una orientación eminentemente eléctrica, la flexibilidad de las plataformas permite integrar diferentes configuraciones de propulsión para atender a regiones donde la electrificación avanza a ritmos más lentos.
El salto generacional abarca desde la plataforma STLA Small, optimizada para utilitarios y vehículos urbanos de dimensiones contenidas, hasta las variantes de mayor tamaño concebidas para berlinas y todocaminos. Esta flexibilidad simplifica los procesos de ensamblaje en la línea de montaje y mejora la rigidez estructural de los chasis, optimizando el reparto de pesos entre ambos ejes.
Desarrollo de nuevos sistemas de propulsión

En el apartado dinámico, la marca continuará combinando la estrategia eléctrica con la presencia de eficientes esquemas térmicos asociados a algún grado de electrificación. El catálogo incorporará evoluciones de sus grupos motrices diseñados para maximizar el rendimiento energético y reducir el peso del conjunto mecánico. Desde variantes puramente eléctricas equipadas con motores de alto rendimiento y paquetes de baterías integrados en la estructura inferior del chasis. Pasando por opciones híbridas que combinan bloques de gasolina con asistencia eléctrica para optimizar consumos en recorridos urbanos e interurbanos.
En el futuro, Peugeot, al igual que el resto de marcas del Grupo Stellantis se aprovechará de la arquitectura modular STLA One para simplificar la disposición de componentes mecánicos y cableado de alta tensión. La nueva plataforma llegará en 2027 y permitirá a todas las compañías del entramado reducir costes y acelerar desarrollos. El objetivo es que cubra los segmentos B, C y D, precisamente los de mayor volumen en Europa y en muchos otros mercados.
Coexistencia mecánica para mercados internacionales
A diferencia de la estrategia puramente eléctrica planificada para el mercado europeo, la marca mantendrá una oferta diversificada en el ámbito internacional. Esta convivencia de tecnologías permitirá ofrecer modelos con motores de combustión interna junto a las nuevas generaciones de vehículos de cero emisiones, garantizando una respuesta adecuada en países con infraestructuras de recarga menos desarrolladas. Un ejemplo de esta convivencia técnica se observa en el desarrollo del próximo Peugeot 208, que estrenará una plataforma de nueva factura para su variante puramente eléctrica mientras mantiene en paralelo la comercialización de la generación previa con motor térmico para cubrir todas las necesidades de los usuarios.