El encarecimiento de los combustibles en España durante las últimas semanas está haciendo que el paso por las gasolineras sea cada vez más doloroso y ha vuelto a poner de relevancia el debate sobre el coste real de uso del automóvil. El ascenso de los precios hace que cada vez más los conductores empiecen a plantearse la compra de un vehículo electrificado, ya sea de manera parcial (híbridos o híbridos enchufables) o total (coches eléctricos).
Desde comienzos de marzo, el precio del litro de gasolina ha pasado de 1,49 euros a 1,78 euros, lo que supone un incremento de 29 céntimos, prácticamente un 20 %, en poco más de dos semanas. Esta subida, según los datos de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES), supone un cambio considerable en el equilibrio de poderes que hay entre las distintas motorizaciones disponibles en el mercado.

Diferencias enormes en el coste por kilómetro
El análisis de coste por kilómetro recorrido es una vara de medir muy útil en este contexto pues, aunque se deje de lado el precio de compra inicial y aspectos como los mantenimientos, refleja lo que supone en su día a día para el conductor el uso de un vehículo de gasolina, híbrido o eléctrico, y las diferencias son considerables.
Omoda & Jaecoo ha hecho los cálculos tomando como referencia sus propios modelos, ya que tiene alternativas con todos estos tipos de mecánicas. En un cálculo medio estima que un vehículo de gasolina presenta un consumo en torno a los 7 litros cada 100 kilómetros, mientras que un híbrido reduce esta cifra a 5,3 l/100, para un modelo eléctrico calculan una media de consumo de 15,9 kWh/100 km y para un híbrido enchufable establecen el dato en los 2,3 l/100 km, aunque es algo que depende de cómo se aproveche su autonomía eléctrica.
Al trasladar estos consumos a datos prácticos teniendo en cuenta el precio actual de la gasolina de 1,78 €/l, las diferencias del coste de uso son más que evidentes. Un automóvil de gasolina supone un coste aproximado de 12,48 euros cada 100 kilómetros, mientras que un híbrido reduce ese gasto a 9,44 euros, lo que implica un ahorro de unos 3 euros cada 100 kilómetros que a la hora de llenar el depósito se nota. Si se compara con la situación a principios de mes, el coste en un gasolina era menor, de 10,43 euros para recorrer la misma distancia, pero también era menor el ahorro que suponía el híbrido, que era de 2,53 euros. Es decir, el encarecimiento del combustible ha ampliado la diferencia de coste de uso en un 20 %.
Los coches eléctricos salen ganando
Esta tendencia, como cabría esperar, es mayor cuando se trata de coches eléctricos. En este caso, el coste depende del precio de la electricidad y del tipo de recarga. Considerando una media de 0,18 euros por kWh en recarga doméstica, el gasto se sitúa en apenas 2,86 euros cada 100 kilómetros. Incluso en escenarios de recarga pública, con un coste estimado de 0,50 €/kWh, el gasto asciende a 7,95 euros, por lo que la diferencia sigue siendo considerable.
El ahorro de un automóvil eléctrico con recarga doméstica alcanza los 9,62 euros cada 100 kilómetros, diferencia que ha aumentado de forma considerable respecto a principios de mes, cuando el ahorro era de 7,57 euros, así que ha crecido un 27,1 %. En el caso de los híbridos enchufables, el ahorro depende de los hábitos de uso: si se aprovecha al máximo la autonomía eléctrica el consumo de gasolina puede reducirse prácticamente a cero en el día a día, registrando ahorros similares a los de un eléctrico puro.
