Faraday Future parecía querer reinventarse una vez más con el lanzamiento del FX Super One, una llamativa furgoneta eléctrica orientada al lujo y la inteligencia artificial. Sin embargo, el proyecto ha sufrido un duro frenazo incluso antes de iniciar su producción en serie. La compañía ha confirmado oficialmente la paralización temporal del modelo mientras replantea completamente su estrategia técnica, financiera y, sobre todo, su futuro.
El motivo principal del retraso es, cuanto menos, sorprendente. Faraday Future considera ahora que la arquitectura eléctrica de 400 voltios prevista inicialmente para el vehículo “ya no es competitiva” frente a los nuevos estándares del mercado. La empresa estudia rehacer el proyecto utilizando una plataforma de 800 voltios o incluso desarrollar una variante con sistema eléctrico de autonomía extendida. Es decir, el coche todavía no tiene una configuración definitiva pese a haber sido anunciado hace prácticamente un año.

Una empresa anclada en las promesas
El problema es que este nuevo retraso encaja nuevamente en la complicada trayectoria de Faraday Future. La compañía fue fundada en 2014 con enormes promesas de revolucionar el coche eléctrico y competir directamente contra Tesla. Durante años presentó prototipos futuristas, inversiones multimillonarias y planes ambiciosos, pero la realidad ha sido muy distinta.
Su modelo estrella, el FF91, llegó al mercado con años de retraso y un precio superior a los 300.000 dólares en Estados Unidos. A pesar de toda la expectación generada, las cifras de producción han sido realmente bajas. De hecho, según diferentes informes, la empresa apenas había entregado 16 vehículos hasta comienzos de 2025. Solo en el primer trimestre del año pasado consiguió entregar dos coches y facturar unos 300.000 dólares, mientras seguía acumulando pérdidas millonarias.
La situación financiera también se ha deteriorado constantemente. Faraday Future ha sobrevivido gracias a sucesivas rondas de financiación, emisiones de acciones y préstamos, mientras sus acciones en bolsa se desplomaban. La propia compañía reconoce ahora que la producción del FX Super One dependerá directamente de conseguir nuevos inversores estratégicos capaces de financiar el proyecto.

Faraday Future va de mal en peor
Otro aspecto que genera dudas es el constante cambio de dirección de la empresa. En los últimos meses, Faraday Future ha comenzado a hablar más de inteligencia artificial, robots y ecosistemas tecnológicos que de coches eléctricos. De hecho, la compañía asegura que la pausa del FX Super One permitirá concentrar más recursos en su nueva división robótica.
Mientras tanto, Faraday Future sigue anunciando nuevos modelos que todavía no existen comercialmente. Además del Super One, la empresa ha prometido SUV eléctricos asequibles como los FX 4, FX 5 y FX 6, aunque muchos de ellos continúan siendo simples teasers o prototipos preliminares. Incluso algunas fuentes cercanas han comenzado a cuestionar seriamente la viabilidad real de estos proyectos.

Un nuevo fracaso para la marca norteamericana
El caso del FX Super One refleja perfectamente el enorme contraste entre la imagen futurista de Faraday Future y su complicada realidad empresarial. La compañía habla de plataformas de nueva generación, IA integrada y tecnologías avanzadas, pero todavía no ha conseguido establecer una producción estable ni generar ventas relevantes más de diez años después de su fundación.
En definitiva, este es un capítulo más en la historia nada buena de Faraday Future. ¿Llegará a ser la empresa que prometía ser desde hace más de una década? Los pronósticos, desde luego, no son especialmente halagüeños para la firma norteamericana.