Hoy el mundo está un poco menos electrificado que ayer. Tal y como ha anunciado en sus redes sociales, Tesla ya ha fabricado las últimas dos unidades del Model S y del Model X. Tal y como estaba programado desde principios de año, los dos coches eléctricos más grandes y caros de la marca han dejado de existir. La factoría de Fremont ha celebrado, no sin cierta pena, el fin de la producción de los buques insignia de la marca de Elon Musk. Tesla se centra ahora, de forma exclusiva, en la producción de sus dos coches más vendidos; los Tesla Model 3 y Model Y.
La compañía de Musk cierra así el capítulo más importante de su historia. Si bien el Tesla Roadster siempre podrá decir con orgullo que fue el primer coche de la marca, no fue hasta el lanzamiento del Model S cuando la marca demostró que era posible convivir con un coche libre de emisiones. El éxito de la primera berlina abrió la puerta a una nueva era en la industria del automóvil. Una era que quedó confirmada con la llegada del Model X, el más extravagante de todos con sus, ya legendarias, puertas traseras tipo Falcon.
Las ventas habían caído hasta mínimos históricos

Hace ya 14 años que el Model S empezó a producirse. Aunque parezca mucho tiempo en realidad no lo es. En términos de evolución, el Model S supuso un cambio radical para la industria. Un coche elegante, grande, con mucho rendimiento y una gran funcionalidad para el día a día y para viajar. Tesla demostró entonces que no tiene por qué haber diferencias entre moverse con un coche de combustión y otro térmico, salvo por el enorme diferencial de emisiones que representa uno y otro.
El Model S estuvo solo durante varios años hasta que en 2015 hizo acto de presencia el Model X. El primer SUV de Tesla. Desde entonces han representado la gama más aspiracional de la compañía, aunque sus últimas ventas han sido escasas. No es posible determinar con exactitud cuántos Model S y Model X ha vendido Tesla recientemente, ya que los informes de la compañía agrupan estos modelos premium junto con el Cybertruck bajo la categoría de "otros modelos".
En 2025, Tesla vendió solo 50.850 unidades de estos "otros modelos ", en comparación con 1,6 millones de unidades de los Model 3 y Model Y. Tesla había indicado previamente que la capacidad de producción del Model S y el Model X en Fremont era de 100.000 vehículos al año. Sin embargo, dado que la cifra de 50.000 unidades también incluye los Cybertrucks producidos en Texas -donde la capacidad anual es de 125.000 vehículos-, es probable que las líneas de ensamblaje de los modelos premium en Fremont estuvieran operando a una utilización muy baja.
Modelos especiales para conmemorar su adiós

Por el momento, los Model S y Model X abandonan el mercado sin dejar un sucesor a la vista. En las últimas semanas se ha especulado con el posible lanzamiento definitivo -tras 9 años de retrasos- del Tesla Roadster moderno. Sin datos oficiales, lo único que está claro es que durante los próximo meses -puede que años- Tesla se va a centrar exclusivamente en sus modelos más populares. Además del Roadster, esta estrategia puede verse alterada por la llegada, no confirmada y menos esperada, de un modelo de acceso. El siempre mencionado Tesla Model 2 de 25.000 dólares que ha pasado por todas las fases posibles, desde su lanzamiento inmediato hasta su cancelación definitiva.
Lo que es seguro es que la fábrica de Fremont se queda muy despejada tras el adiós de los Model S y Model X. El último vehículo en salir de la línea de producción es un Model S negro. Todo el personal de producción firmó la carrocería, y es probable que esta unidad se convierta en una pieza de exhibición. Para conmemorar el fin de estas dos líneas de modelos, Tesla ha lanzado una edición especial Signature, limitada a 350 unidades (250 Model S y 100 Model X), cada una con un precio de 159.420 dólares. Estos vehículos no estaban a la venta al público en general, sino que se ofrecieron exclusivamente a propietarios selectos de Tesla. Seguro que pronto aumentarán su valor.