El sector del automóvil en el Viejo Continente ha vivido un cierre de año que marca un antes y un después en la configuración del mercado, con las marcas chinas rompiendo todos sus registros históricos. Durante el pasado mes de diciembre, los fabricantes del gigante asiático lograron superar por primera vez la barrera psicológica de las 100.000 unidades mensuales, alcanzando un total de 109.864 matriculaciones. Según datos recogidos por Dataforce.
Esta cifra supone un espectacular crecimiento interanual del 126%, demostrando que la ofensiva comercial desde Oriente no solo se mantiene, sino que acelera a un ritmo que empieza a preocupar seriamente a los despachos de los fabricantes tradicionales europeos. Este volumen de ventas ha empujado la cuota de mercado de las firmas chinas hasta un inédito 9,5%, situándolas a las puertas de ese 10% que los analistas consideran el umbral de consolidación definitiva en la región.

MG lidera, pero BYD cada vez está más cerca
El éxito de este desembarco se apoya fundamentalmente en una relación calidad-precio-tecnología que los compradores europeos están validando con sus carteras, ignorando las crecientes tensiones arancelarias que Bruselas ha intentado imponer para frenar esta tendencia. De hecho, casi uno de cada diez coches vendidos en Europa ya tiene ADN chino, una realidad que está forzando a reescribir las estrategias industriales en todo el continente.
En el desglose por fabricantes, el grupo SAIC se mantiene como el líder indiscutible de esta avanzadilla con 307.382 unidades vendidas en 2025, apoyado en el extraordinario desempeño de MG, que ha sabido leer mejor que nadie las necesidades del cliente medio. Por detrás, BYD continúa su escalada imparable ocupando el segundo cajón del podio con 186.612 matriculaciones el año anterior, un 276% más. El grupo Chery cierra el trío de cabeza con 120.207 unidades matriculadas en los últimos 12 meses, un 605% más que en 2024..
Es especialmente relevante el papel de Chery, que a través de sus marcas Omoda y Jaecoo está logrando una penetración fulgurante en mercados clave, demostrando que hay espacio para nuevos jugadores si el producto es el adecuado. España juega un papel importante. Con respecto a EBRO, la renacida marca española -con el apoyo de Chery- ha puesto su granito de arena con su primer año comercial completo.

Los eléctricos chinos siguen ganando cuota
La verdadera fortaleza de esta irrupción se encuentra en el segmento de los vehículos puramente eléctricos (BEV). Según los datos del informe, los modelos fabricados por empresas chinas ya representan el 19% del total de eléctricos vendidos en Europa. Esto significa que casi uno de cada cinco conductores que deciden abandonar los combustibles fósiles lo hace de la mano de una marca asiática. Esta hegemonía tecnológica en el sector de las baterías permite a estos fabricantes ofrecer autonomías y potencias de carga que, en muchos casos, superan a sus equivalentes europeos por un precio significativamente inferior.
Este escenario plantea un desafío existencial para las marcas históricas europeas, que ven cómo su dominio se erosiona mes a mes. La velocidad con la que las marcas chinas han pasado de ser actores secundarios a ocupar casi el 10% del mercado total es una señal clara de que la transición hacia la movilidad eléctrica está acelerando el cambio de guardia. A pesar de los intentos políticos por proteger la industria local, el consumidor parece priorizar el acceso a una tecnología avanzada y asequible, un terreno donde hoy por hoy los grupos chinos parecen moverse con una agilidad y una capacidad de producción superiores.