Después de tres cuartos de siglo de historia en el país, Renault Group va a fabricar por primera vez vehículos eléctricos en España. El anuncio llega dentro del plan estratégico futuREady, con una inversión de 600 millones de euros repartida entre 2026 y 2030, destinada a reforzar los centros industriales y de ingeniería del Grupo en el país en un momento de plena transformación tecnológica.
La inversión no solo busca modernizar la maquinaria existente, sino preparar a las fábricas españolas para un nuevo ciclo de producto marcado por la excelencia operacional y la electrificación. Según Christian Stein, consejero delegado de Renault Group España, "España es un país estratégico para el Grupo, no solo a nivel productivo y comercial, también por el ecosistema generado alrededor de su actividad propia, incluyendo proveedores de componentes, energéticos y de movilidad."
Una inversión que combina fondos propios y ayudas públicas

El desembolso total combina recursos propios de Renault Group con ayudas públicas nacionales y regionales destinadas a la transformación industrial y la movilidad sostenible, y cuenta con el respaldo tanto del Gobierno de España como de la Junta de Castilla y León. Es un modelo de financiación mixto que sitúa a las administraciones como socios activos en esta apuesta industrial, no solo como observadores.
La decisión de reforzar las inversiones en España se apoya directamente en el acuerdo alcanzado con la representación sindical a través de la firma del convenio colectivo 2026-2028. Entre los factores que resultaron determinantes para conseguir la adjudicación de este nuevo plan industrial, Renault destaca la competitividad demostrada por las factorías españolas, la calidad de sus procesos productivos, la excelencia operacional de sus equipos y la incorporación de nuevas tecnologías industriales.
Cinco modelos nuevos repartidos entre Valladolid y Palencia

El despliegue del plan futuREady en España contempla la llegada de cinco nuevos modelos a las factorías de Valladolid y Palencia, dos de ellos vehículos eléctricos del segmento C-SUV. A esto se suma una novedad para la planta de Carrocerías de Valladolid, que contará con una nueva línea de montaje de baterías, una infraestructura clave para dar soporte a la fabricación de coches electrificados sobre el terreno.
El hito central de todo el plan es la adjudicación a la factoría de Palencia de la plataforma eléctrica RGEV Medium 2.0 de 800 voltios, descrita por el propio Grupo como su arquitectura más avanzada para la próxima generación de vehículos eléctricos. Presentada dentro del plan futuREady, esta plataforma incorpora tecnologías con capacidad para hasta 750 kilómetros de autonomía WLTP en modo eléctrico y hasta 1.400 kilómetros en versiones de rango extendido con tiempos de carga rápida de 10 minutos.
Más de 6.000 empleos directos con futuro asegurado

Este plan consolida el papel estratégico de España dentro del dispositivo industrial global del Grupo y contribuye a asegurar el futuro de más de 6.000 empleos directos. La combinación de nuevos modelos, nueva línea de baterías y una plataforma eléctrica de última generación da a las plantas españolas una visibilidad industrial que se extiende varios años hacia adelante, en un contexto en el que buena parte del sector europeo del automóvil atraviesa un momento de incertidumbre y reestructuración.
Con la implantación de la plataforma RGEV Medium 2.0 en Palencia, las fábricas españolas producirán vehículos eléctricos por primera vez en los 75 años de historia de Renault Group en el país, marcando una nueva etapa tanto para la compañía como para la industria automovilística nacional en su conjunto.