¿Se ve o no se ve la baliza V16? Juzga tú mismo mirando este vídeo en el que intervienen dos agentes de la Guardia Civil

Los agentes de tráfico denuncian que la nueva luz V16 no ofrece visibilidad suficiente en carretera, generando situaciones de peligro en las que ellos mismos son corren el riesgo de ser atropellados.

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La mala visibilidad de la baliza V16 crea problemas a los agentes de la Guardia Civil. Chat GPT
02/01/2026 09:00
Actualizado a 02/01/2026 09:00

La baliza de emergencia V16, cuyo uso será obligatorio en España a partir del 1 de enero de 2026 para señalizar vehículos inmovilizados en carretera, ha vuelto a generar controversia entre profesionales de la seguridad vial. Varios agentes de la Guardia Civil de Tráfico han denunciado que la luz emitida por estos dispositivos es insuficiente para su función principal, lo que puede poner en peligro tanto a conductores como a los propios agentes encargados de señalizar accidentes y averías.

El debate está en los medios de comunicación y en las redes en un escenario en el que es inminente la obligatoriedad de llevar la baliza V16 en el interior del coche. Un dispositivo dotado de  una luz intermitente de color amarillo que sustituirá a los triángulos de emergencia y que, además de su luminosidad física, enviará la ubicación del incidente a la plataforma DGT 3.0 para alertar a otros usuarios de la vía mediante aplicaciones y navegadores.

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Las situaciones reales ponen en entredicho la visibilidad de la baliza V16.

Una señal obligatoria y una visibilidad cuestionada

Según imágenes y testimonios difundidos en redes y recogidos por muchos medios, hay situaciones en las que la luz de la V16, activada correctamente en el techo de un vehículo inmovilizado, ofrece poca visibilidad incluso de noche o en condiciones de escasa luz ambiental.

En uno de estos casos, dos agentes de la Guardia Civil de Tráfico tuvieron que salir de sus motos para señalizar manualmente una emergencia en el arcén de una autopista, ya que la baliza no era visible para los conductores que circulaban a escasa distancia, generando un riesgo evidente para todos los implicados.

Esta situación ha sido interpretada por algunos guardias y asociaciones profesionales como un indicio de que la transición hacia el uso exclusivo de la V16 podría dejar lagunas de seguridad si no se acompaña de medidas adicionales. La preocupación se extiende no solo a las condiciones nocturnas, sino también a escenarios de luz diurna intensa, tramos con curvas o cambios de rasante, donde la eficacia de la baliza puede verse reducida. Críticas similares se habían expresado con anterioridad por agentes que afirmaban que los dispositivos V16 tienen “poca potencia” y que sus destellos no siempre se perciben con la claridad que sería deseable.

Las quejas no se limitan a la visibilidad: algunos profesionales piden que la normativa contemple la convivencia de la baliza con otros elementos complementarios, como los triángulos tradicionales, al menos en determinadas situaciones de riesgo, hasta que los dispositivos conectados demuestren una eficacia robusta en todos los escenarios. Esta postura también ha sido refrendada por bomberos y personal de emergencias que han señalado que la combinación de señalización física a distancia (como los triángulos) con la V16 podría ofrecer un mayor margen de seguridad.

El objetivo por delante: la defensa de la DGT

La DGT sostiene que la baliza V16 conectada representa un avance en materia de seguridad vial, al eliminar la necesidad de que los ocupantes de un coche inmovilizado salgan al arcén para colocar triángulos, un gesto que cada año causa numerosos atropellos graves y mortales. Según la normativa, la V16 debe emitir una luz visible en 360 grados y permitir al sistema de gestión del tráfico alertar a otros conductores mediante señalización digital y aplicaciones de navegación.

Además, la baliza cuenta con un requisito de visibilidad homologado por organismos como IDIADA o LCOE, así como una autonomía mínima de 30 minutos, márgenes que buscan asegurar su funcionamiento en situaciones reales. Sin embargo, estas condiciones se establecen en ensayos controlados, y que en condiciones de tráfico real como curvas, sombras, obstáculos o luz solar intensa la percepción de cualquier señal luminosa se ve afectada por múltiples factores.