Hubo una época en la que incluso las marcas generalistas tenían sus propias divisiones de coches deportivos. Seat tenía Cupra, que con el tiempo se independizó, Mazda tenía MPS y Renault tenía Renaultsport, o RS. En los últimos años ha habido varios fabricantes que han recuperado sus apellidos de guerra, como Opel con GTE o Peugeot con GTi, así que, parece el momento perfecto en la industria para seguir ese camino.
Renault, en parte, ha hecho algo parecido, creando un Renault Turbo 3E, pero este directamente entra en la categoría de superdeportivo, con más de 500 CV y un precio superior a los 100.000 euros. Por tanto, está muy alejado de lo que era en su día un Mégane RS o un Clio RS. ¿Hay posibilidad de que vuelva este mítico apellido?

Eran otros tiempos
El jefe de producto, Bruno Vanel, ha hablado con AutoExpress al respecto, y es alguien a quien el tema le toca de cerca, ya que dirigía las operaciones de ventas de Renault en el Reino Unido: “El país [principal] para Renaultsport siempre ha sido el Reino Unido. Recuerdo cuando estuve allí, y la versión Renaultsport se vendía en 8.000 de 90.000 Clios al año. Pero esos tiempos ya pasaron”. Y es algo que dice con conocimiento de causa, ya que admite que “tuve un Clio Trophy 220 y me encantaba mi Clio Trophy”.
Aunque dice que eran otros tiempos, desde el medio le preguntan si no sería posible traer de nuevo el apellido y el enfoque, quizá basándose en el tope de gama de la nueva generación el Full Hybrid E-Tech de 160 CV, para potenciarlo y darle una puesta a punto más deportiva. Sin embargo, cree que “con un híbrido, es difícil tener un vehículo verdaderamente deportivo. El híbrido es más para los GT, porque cuando la batería está baja, el coche sufre”.
Eso, no obstante, no significa que incluso dentro de la propia Renault haya muchos integrantes a los que les encantaría que volviera el apellido RS. El director de ventas global de la marca, Ivan Segal, comenta que “hay algunos defensores de tus ideas dentro de la empresa, y Bruno es el primero”.
No hay planes por el momento
A pesar de ese comentario, no hay que tener esperanzas, ya que confirma que la vuelta de Renaultsport es algo que no se contempla. Son malas noticias, pero esperables y que, atendiendo a los motivos que da para ello, tienen toda la lógica.

“¿Qué es un coche deportivo? Si no es un vehículo eléctrico, ¿qué pasa con un motor de combustión interna? Si lo fabricas con un motor de combustión interna de gran cilindrada, entonces estás fuera de juego en cuanto a CO2. Por eso no tiene sentido”, comenta Segal, que pone de manifiesto una vez más como la normativa de emisiones es demasiado estricta como para acometer un proyecto de este tipo. Si se vendiera en unidades muy limitadas podría hacerse, pero entonces no sería rentable llevar a cabo la inversión que supondría.
“Ahora, para poder tener este tipo de coche con tan bajas emisiones de CO2, se acaba con un Renault 5 o un Alpine A290. ¡Lo siento!”, señala, algo que se ha podido ver en marcas rivales, como es el caso de Stellantis, dentro de la que tanto el Peugeot 208 GTi como el Lancia Ypsilon HF son vehículos 100% eléctricos. “Francamente, no hay ningún proyecto para Renaultsport. Lo discutimos internamente. Ya veremos. Pero el análisis económico tendría que ser coherente”, concluye.
