Híbridos y Eléctricos

PRÓXIMA GENERACIÓN

Nissan revela la condición que se tiene que dar para que el GT-R se convierta en un coche eléctrico

El Nissan GT-R es la máxima expresión de deportividad dentro de Nissan, y la marca tiene claro qué condiciones se tienen que dar para que su buque insignia se convierta definitivamente en un coche eléctrico.

El GT-R eléctrico es inevitable.
El GT-R eléctrico es inevitable.

El Nissan GT-R es a Nissan lo que el 911 es a Porsche; dos deportivos que portan lo mejor de cada fabricante y que en algún momento de su historia tendrán que dar el salto, dejando atrás sus motores de combustión interna y convirtiéndose en coches eléctricos.

Mientras que Porsche ya ha dejado claro que el 911 será el último modelo de la marca en abandonar la gasolina, Nissan, por su parte, ha desvelado el motivo, la condición, que se tendrá que dar para que su buque insignia recurra a un esquema 100 % eléctrico por baterías, ya que según ha comentado un alto cargo de la marca, lanzar el GT-R como un deportivo híbrido no parece la mejor opción para lo que representa el nombre de GT-R.

Ha sido Ashwani Gupta, jefe de ingeniería de la división europea de Nissan, quien ha vuelto a traer al GT-R y su electrificación de vuelta a las portadas. Ha comentado el responsable técnico de Nissan a Top Gear, mencionando también la saga Z de deportivos de la marca y por qué un esquema híbrido no es la mejor opción: "En primer lugar, ambos (Z y GT-R) son animales diferentes; cuando digo Z, para mí es belleza, y GT-R es la bestia. Y ambos juegan un papel diferente en Nissan. En la actualidad, cuando hacemos todas las simulaciones a la electrificación en estos coches, no encontramos la tecnología adecuada para definir qué es 'Z' y qué es 'GT-R'. Y al final, estos dos no son coches, son nuestra cultura".

Nissan GT-R Nismo.
Nissan GT-R Nismo.

Según la marca, desarrollar una tecnología de baterías que esté a la altura de lo que prestacionalmente requieren sus dos sagas más emblemáticas, conlleva una suntuosa inversión. Nissan ya está trabajando en ello, ya que los propios ingenieros de la empresa en Japón se están encargando del desarrollo. Un prototipo funcional estará listo en 2024, mientras que la tecnología de baterías no podrá ver la salida a producción hasta 2028.

Con esta tesitura, pues, se vislumbra la posibilidad de que finalmente la próxima generación del GT-R se posponga mínimo hasta 2028, con un último restyling para el actual modelo de gasolina, que tras 15 años en el mercado tan sólo lleva consigo un refresco estético de media vida con apenas mejores en el plano tecnológico. Otra posibilidad que se ha de tener presente, es que el actual GT-R pase a mejor vida sin un relevo directo ya preparado para salir a competir a nivel comercial.

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