Híbridos y Eléctricos

¿PUEDE SUSTITUIR A UNA MOTO DE GASOLINA?

Urbet Gadiro: probamos una moto eléctrica que hace la movilidad eléctrica asequible, y también divertida

¿Es capaz de sustituir la Urbet Gadiro E125 a una moto o scooter de gasolina? Nada mejor que ponernos a sus mandos durante unos días para comprobarlo, pero ya adelantamos que se trata de una competente y divertida moto eléctrica.

Portada prueba urbet moto eléctrica
Ponemos a prueba la Urbet Gadiro E125 eléctrica, ¿es capaz esta moto eléctrica de sustituir a una de gasolina?

Desde que conocimos la existencia de Urbet nos llamó la atención no sólo por tratarse de una firma de motos eléctricas de origen andaluz, sino también por la relación entre prestaciones y precio que ofrecen todos sus productos, y de entre todos ellos destaca especialmente la Urbet Gadiro, por lo que no es de extrañar que se haya convertido en el superventas de la firma, y en cuyo precio reside su principal reclamo.

El principal obstáculo a la hora de comprar un coche eléctrico es el consabido precio, y es por ello que el primer escalón de la movilidad eléctrica, representado por patinetes, scooters y motocicletas eléctricas como la protagonista de esta prueba, la Urbet Gadiro E125, están viendo en la pandemia el mejor aliado para proseguir con el boom de ventas visto este año.

Aún sin disponer de unidades de pruebas para prensa, a petición nuestra, Urbet accedió generosamente a cedernos una de sus Gadiro E125 por unos días, y poder nosotros constatar así, en primera persona, si se trata de un producto tan interesante como a priori parece.

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Urbet Gadio E125 sobre Marbella, su ciudad de origen.

Para poder ponernos a los mandos de la Gadiro tuvimos que desplazarnos hasta Marbella, donde se encuentra la sede de Urbet y en cuya ciudad pudimos poner a prueba durante unos días a esta interesante moto eléctrica.

Antes de empezar a describir cómo es y qué ofrece la Gadiro E125 es conveniente poner antes en contexto al probador, un servidor. Y es que me encuentro en una tesitura que a buen seguro será idéntica a la de muchos de los que en estos momentos se encuentren leyendo esta prueba, por lo que mi punto de vista en particular les resultará muy interesante. El de una persona que efectúa con un scooter de gasolina sus desplazamientos diarios en ámbito urbano en solitario, y que reserva el coche para desplazamientos de más distancia o acompañado, y que conforme se va acercando el momento de dar relevo al scooter valora pasarse al lado eléctrico.

¿Ante qué tipo de moto eléctrica estamos?

Fue el propio Santi Díaz-Pache, el fundador de Urbet, quien nos recibió en la sede de Marbella y nos puso en conocimiento las claves de la Urbet Gadiro antes de subirnos a su asiento. Se trata de una motocicleta eléctrica que pretende ser competitiva en cuanto a prestaciones y que además pretende hacer accesible a todos los públicos la movilidad eléctrica a través de una moto de corte asequible.

Como su nombre bien indica, la Urbet Gadiro E125 es una motocicleta eléctrica que pretende situarse a la altura de motos tradicionales de 125 centímetros cúbicos por prestaciones, y a pesar de que sobre el papel tenga sólo 3 kW de potencia (4 CV), en la práctica nos veremos que esto no es un problema a la hora de moverse, ya que lo que destaca es su par motor, de hasta 175 Nm.

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La Gadiro contrasta por imagen con la mayoría de motocicletas con las que comparte la vía, para bien.

Se trata de una motocicleta eléctrica de estilo naked que presume de aires ciertamente deportivos. Es tan sólo unos minutos después de iniciar la marcha cuando nos damos cuenta que aún gran parte de usuarios con los que compartimos la vía pública no están acostumbrados a ver motos eléctricas. La gente gira el cuello constantemente para vernos pasar en completo silencio, y a ello hay que sumar el especial atractivo visual de la Gadiro, ya que de entre todas las personas a las que he consultado sobre la estética de esta moto eléctrica, un 90% afirman que el diseño le gustaba. Y es que la Urbet Gadiro E125 ofrece una imagen muy simpática y actual, que contrasta con la de la mayoría de motocicletas cuando la aparcamos junto a ellas.

En el caso de nuestra unidad de pruebas, estaba acabada en color blanco y aunque Santi me ofreció poder equipar dos baterías en la unidad, decidimos usar sólo una para ver si con la opción de baterías más simple nos era suficiente en un uso diario. Su asiento siempre tiene que ser de color negro (no hay otra opción) pero en contrapartida ofrece costuras rojas en contraste que le dan un toque de exclusividad.

Consta de iluminación full led, tanto en el grupo trasero para la frenada e intermitencia como en el delantero, que además luce una firma lumínica con forma de “U”, tal vez la Urbet. Goza de toma usb para cargar dispositivos móviles en su manillar, además de alarma con mando a distancia.

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Firma lumínica de la Urbet Gadiro.

En su especificación de una sola batería logra, en condiciones de uso real y según Urbet, 80 kilómetros de autonomía con una sola carga. Por encima queda la opción de equipar dos baterías y lograr así hasta 160 kilómetros de autonomía. Además, optar por una única batería reduce el coste de la Gadiro en 800 euros en comparación con la de doble baterías, con precios de 2.850 euros y 3.650 euros respectivamente.

Precios muy buenos teniendo en cuenta todo lo que, a priori, ofrece la Urbet Gadiro E125. Para ponerlos en contexto nada mejor que compararla con la que tal vez sea su competidora más directa, la Super Soco TCmax. Las comparaciones son odiosas, pero en este caso hemos de, al menos, compararlas sobre el papel para hacer saber por qué la Urbet Gadiro es tan interesante.

La TCmax de Super Soco tiene una potencia similar a la Gadiro, ya que rinde 3,9 kW de potencia por los 3 de la española. Las diferencias vienen de la mano de sus baterías y la autonomía que logran con ellas. La Gadiro logra, con el paquete de simple de 2,52 kWh, una autonomía máxima de 90 kilómetros, mientras que la TCmax llega a 110. Victoria más o menos clara para la Super Soco, pero la diferencia que hace poco justificable optar por la TCmax es el precio, ya que cuesta 4.545 euros, 1.695 euros más que la Urbet, que aún optando a la versión de doble batería para lograr 160 kilómetros se queda 895 euros por debajo de la Super Soco.

¿Pero de verdad es tan interesante la Urbet Gadiro? Nada mejor que echarnos a la carretera sobre ella para comprobarlo.

En movimiento, ¿cómo se comporta la Urbet Gadiro?

Una vez sobre la Urbet Gadiro E125 me doy cuenta que se trata de una motocicleta eléctrica apta para personas de todas las estaturas. Mi altura es de 1,70 metros, por lo que no soy precisamente alto, pero en ningún momento tuve problemas para llegar al suelo o me resultó incómoda a la hora de montarme, por lo que tanto varones de estatura similar a la mía como el público femenino más menudo estarán como pez en el agua a lomos de la Gadiro.

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Urbet Gadio E125 sobre Marbella, su ciudad de origen.

Arrancamos en completo silencio desde la puerta de la sede de Urbet y comenzamos a recorrer los primeros kilómetros entre las sinuosas calles de Marbella. Lo que más nos sorprende durante los primeros compases de  marcha es la agilidad y el fácil manejo del que goza la Gadiro, es más manejable que cualquier scooter de 125, ¡es tan fácil como llevar una bicicleta! Sensación que viene principalmente otorgada por el peso del conjunto, ya que sin contar las baterías pesa tan sólo 70 kilos.

Llevar la Gadiro es muy fácil, goza de una postura de conducción erguida, lo que ayuda  a su uso diario, pero no quiere decir que cuando intentemos exprimir los 4 kW (con picos de potencia cercanos a 5 kW) no se comporte de manera divertida, ya que este puede ser su principal atributo. Corre más de lo que cabe esperar al mirar sus especificaciones en papel y es que esos 3 kW unidos a los 70 kilos de peso y los 175 Nm de par motor, hacen que salgamos catapultados de todos los semáforos en primera posición.

La contundencia con la que acelera es, junto con la maniobrabilidad, los aspectos que dominan la experiencia de conducción, y hacen de ella una motocicleta eléctrica muy divertida .Alcanza los 80 por hora de manera fácil, su velocidad máxima teórica, aunque en el mercador hemos llegado a ver casi 90 por hora.

Durante los días que la tuve a mi disposición tuve la mala suerte de tener que lidiar con lluvias intermitentes, por lo que a ratos tenía que guardar la Gadiro en el garaje y esperar a que cesara la lluvia. Y en una de estas ocasiones me di cuenta de que realmente invita a conducirla, la comodidad con la que rueda en completo silencio te engancha y siempre quieres cogerla un poquito más de lo que tenías previsto. En definitiva, es placentera de usar.

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Urbet Gadiro E125.

Sus altas ruedas y estrecha figura nos permiten enlazar curvas a un ritmo ligero e incluso si me permitís el atrevimiento, puedo decir que practicando una conducción ciertamente deportiva, dentro de los límites obvios para una motocicleta de este tipo, la Gadiro salió airosa. Nos da confianza como para afrontar curvas cerradas relativamente rápido y tumbando ligeramente, y los frenos responden con solvencia nuestras exigencias.

Llegados a este punto, tal vez con unos neumáticos más deportivos la Gadiro ganaría aun más enteros, aunque no es ninguna modificación obligatoria, ya que los que trae de serie cumplen de sobra, e incluso sobre mojado la Gadiro cumplió con nota. En una de las ocasiones en las que salí a conducir la Gadiro no pude escapar de la lluvia, pillándome de lleno al otro lado de Marbella, y he de decir que condiciéndola extremando las precauciones, la Gadiro siempre se comportó de manera muy noble, en incluso se puede decir que inspira confianza.

Cabe destacar el papel de los frenos de la Gadiro, ya que en una ocasión me vi forzado a efectuar una frenada de emergencia a causa de un conductor que se incorporó a una de las avenidas principales de la ciudad sin percatarse de mi presencia en el carril al que se incorporaba. Apreté con decisión la maneta del freno delantero y la Gadiro hincó su eje delantero dócilmente, saldando la situación con una distancia mayor de la esperada en primera instancia. En este aspecto ayudan mucho su sistema de frenada combinada (CBS) y su ligereza.

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El cuadro de mandos de la Gadiro queda representado por una pantalla LCD.

Sólo encontramos un par de aspectos que no acabaron de gustarnos, siendo uno de ellos el display, de funcionamiento muy básico aunque ya nos dijo José Manual Tamajón, director de comunicación de Urbet, que en la próxima revisión de la Gadiro se va a mejorar su funcionamiento, por lo que en esta ocasión no hemos de tenerlo en cuenta. El otro no podemos considerarlo un defecto como tal, ya que se trata de una motocicleta eléctrica de corte asequible. Nos referimos a la calidad de los plásticos del interior del falso tanque donde se ubican las baterías, ya que al sacarlas podremos arañarlos fácilmente, aunque haciéndolo con cuidado no habrá problemas.

¿Realmente tiene la Urbet Gadiro tan buena autonomía?

Y entramos en, tal vez, la principal pregunta que tienen todos los que dudan sobre comprar o no una motocicleta eléctrica en general, y sobre la Urbet Gadiro en concreto, podemos decir que los 80 kilómetros son reales, e incluso si nos limitamos a un uso eminentemente urbano serán más. En nuestro caso cargamos la baterías de la motocicleta dos veces, una con la carga a medias, para lo que apenas tomó una hora y media para completar su capacidad, mientras que en la segunda ocasión la dejamos cargar durante la noche para a la mañana siguiente encontrarnos la carga al cien por cien, aunque también tenía aproximadamente la mitad de la carga disponible.

Urbet dice que para una carga completa toma tres horas y media, y que el 80% de la carga estará disponible en dos horas y media, y en base a nuestra experiencia, ambos datos son ciertos.

Dados los 80 kilómetros de autonomía máxima que Urbet confirma que tiene la Gadiro en su especificación de una batería, y habiendo comprobado que son reales, estos se nos antojan más que suficientes para el uso de prácticamente cualquiera que tenga una motocicleta o scooter de 125 centímetros cúbicos y su principal foco de uso se dé en zonas urbanas.

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Las baterías de la Gadiro E125 las suministra la firma Gotion, propiedad del Grupo Volkswagen.

¿Recomendamos la opción de dos baterías? Todo dependerá del kilometraje total diario que cada usuario le de a su motocicleta eléctrica, pero en este caso los que la usen para su viaje diario al trabajo con los 80 km de autonomía de la Gadiro tendrán de sobra cargando la batería regularmente. Sólo recomendaría la doble batería aquellos que se quieran hacer un uso más intenso de la potencia eléctrica de la Gadiro o quien recorre distancias cercanas a estos 80 kilómetros y así disponer de una porcentaje de batería más holgado al finalizar el día.

Concluyendo, ¿es la Gadiro eléctrica capaz de sustituir a una moto o scooter de gasolina?

La respuesta es clara y contundente. Sí, completamente. Hemos de tener en cuenta quien busca una moto entre 50 y 125 centímetros cúbicos rara vez sale de la ciudad, y es precisamente ahí donde la Gadiro, como moto eléctrica que es, despliega sus armas. Es, fácil de pilotar y muy divertida, y por encima de estos atributos, es muy económica de comprar, pero sobre todo de mantener, como vimos en previamente en un artículo donde echamos un vistazo al cuadro de mantenimiento de la Gadiro.

Los únicos elementos que tendremos que sustituir son aquellos que están expuestos al desgaste, como pastillas de freno o neumáticos. La batería, por su lado, tiene una vida útil de unos 2.500 ciclos de carga y descarga, que traducido a distancia son 200.000 kilómetros, teniendo en cuenta la autonomía máxima de 80 kilómetros por cada carga, aunque en realidad son algunos más si nos ceñimos a un uso urbano. Esto significa que un usuario medio que recorra entre 15 y 20 kilómetros urbanos diarios sólo tendrá que recargar la batería dos veces en semana, por lo que probablemente no tenga que sustituir la batería, que durará más que la propia motocicleta.

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Urbet Gadiro E125.

Por lo tanto y para ir concluyendo, no puedo más que recomendar a todos aquellos que valoren pasarse a una moto eléctrica para usar en ámbito urbano, que lo hagan, y que tienen en la Gadiro una gran solución, comandada por una ventaja económica difícilmente igualable y una experiencia de pilotaje muy divertida.

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