Tras una caída del 57% de sus beneficios, Mercedes espera lanzar 40 coches nuevos en los próximos 3 años

Mercedes-Benz atraviesa un momento complejo. La rentabilidad del año pasado fue mucho menor de lo esperado por culpa, en parte, de unas ventas eléctricas inferiores a lo estimado.

Ola Källenius, CEO de Mercedes, trabaja en mejorar las cifras de 2025.
Ola Källenius, CEO de Mercedes, trabaja en mejorar las cifras de 2025.
18/02/2026 13:00
Actualizado a 18/02/2026 13:00

La mítica estrella de tres puntas no brilla con la misma intensidad en los balances financieros. Mercedes-Benz ha presentado sus resultados de 2025 y las cifras son un reflejo de la tormenta perfecta que azota a la industria alemana y europea. El beneficio neto del grupo se ha desplomado casi a la mitad, situándose en 5.800 millones de euros. Este retroceso no es solo un bache pasajero, sino una señal de alerta sobre la sostenibilidad de su actual estrategia de precios y costes en un mercado global hostil.

El problema central para Ola Källenius, CEO de la compañía, no es solo que se vendan menos coches, sino que cada unidad vendida genera menos dinero que antes. El margen operativo del negocio de turismos ha pasado de un cómodo 8,1% a un ajustado 5%. Para una marca que ha apostado todo al lujo y a la rentabilidad por encima del volumen, este dato supone un golpe directo a su línea de flotación, obligando a replantear las inversiones previstas para el futuro inmediato.

Conferencia Mercedes
Ola Källenius durante la conferencia de prensa de resultados.

Un escenario de guerra de precios y aranceles

La caída de los beneficios tiene culpables con nombres y apellidos. Por un lado, el mercado chino, que tradicionalmente ha sido la joya de la corona de la marca, ha registrado una decepcionante caída en las ventas del 19%. Allí, los fabricantes locales de vehículos eléctricos han iniciado una guerra de precios agresiva que ha erosionado el poder de fijación de precios de Mercedes-Benz.

A este entorno competitivo se suma el impacto de la geopolítica. La compañía estima que los nuevos aranceles, especialmente en las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China, han supuesto un impacto negativo de aproximadamente 1.000 millones de euros en su resultado operativo. Para entender la magnitud del desafío, conviene desglosar los indicadores principales que han marcado este ejercicio fiscal:

  • Beneficio neto: 5.331 millones de euros (caída del 48,8%).
  • Beneficio operativo (EBIT): 5.820 millones de euros (caída del 57,2%).
  • Ventas totales: Aproximadamente 2,16 millones de vehículos entre coches y furgonetas.
  • Margen de rentabilidad en turismos: 5% (frente al 8,1% del año anterior).
Mercedes
40 lanzamientos (incluyendo actualizaciones) para los próximos 3 años.

El plan de choque para recuperar la rentabilidad

Ante este panorama, la dirección de Mercedes-Benz no se ha quedado de brazos cruzados. La consigna para 2026 y los años venideros es clara: eficiencia radical y austeridad. La compañía se ha fijado como objetivo un ahorro en los costes de material del 8% hasta 2027, que debería alcanzar el 10% más allá de esa fecha. Este plan incluye un enfoque de abastecimiento más local y el aprovechamiento de países con menores costes de producción. Además de seguir apostando por tecnologías clásicas como ha reconocido recientemente el director técnico de la compañía, Jörg Burzer.

China seguirá recibiendo gran parte de la atención de la marca. Mercedes busca recuperar el espacio perdido frente a nuevas competidoras locales como Maextro de Huawei o YangWang de BYD. Además, el propio Källenius ha confirmado la llegada de nuevos modelos en los próximos años: “el lanzamiento al mercado de más de 40 nuevos modelos en tan solo tres años se acelerará una vez más”. “Con un plan claro y una cartera de productos altamente competitiva, impulsamos constantemente nuestra transformación”. Según El CEO, Mercedes ha lanzado la mayor ofensiva de productos en la historia de la compañía.