Un nuevo incidente relacionado con el sistema de asistencia avanzada a la conducción de Tesla se ha vuelto viral en redes sociales. Un propietario aseguró que su vehículo intentó dirigirse hacia un lago mientras utilizaba la versión más reciente del software “Full Self-Driving” (FSD), generando un intenso debate sobre los límites reales de esta tecnología.
El vídeo, publicado en la red social X por el usuario Daniel Milligan, superó el millón de visualizaciones en pocas horas. En la grabación se observa cómo el coche, con el sistema FSD activado, se aproxima a una zona sin salida que desemboca en agua antes de que el conductor intervenga para evitar la maniobra.
La versión implicada y la reacción en redes

Según el propio conductor, el vehículo funcionaba con la versión FSD 14.2.2.4, una de las actualizaciones más recientes distribuidas por la compañía. Tesla no publicó notas específicas sobre cambios relevantes respecto a la versión anterior, describiéndola como una optimización del sistema.
El incidente se suma a una serie de casos que han generado controversia en los últimos meses. Algunos conductores han denunciado cambios inesperados de carril, aproximaciones indebidas a intersecciones o decisiones erráticas en situaciones complejas, conocidas como “edge cases” en el ámbito de la inteligencia artificial.
Un sistema bajo escrutinio regulatorio
La polémica llega en un momento delicado para Tesla. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) mantiene abierta una investigación que afecta a millones de vehículos equipados con sistemas de asistencia avanzada de la marca. El organismo analiza incidentes relacionados con el funcionamiento del FSD y del sistema Autopilot, incluidos casos de colisiones y fallos en intersecciones.
My Tesla tried to drive me into a lake today! FSD version 14.2.2.4 (2025.45.9.1)@Tesla @aelluswamy pic.twitter.com/ykWZFjUm8k
— Daniel Milligan (@lilmill2000) February 16, 2026
El debate no se centra únicamente en los errores puntuales, sino también en la denominación comercial “Full Self-Driving”, que sugiere un nivel de autonomía total que el sistema aún no ofrece. En la práctica, el FSD es una tecnología de nivel 2 de automatización, lo que implica que requiere supervisión constante del conductor.
Suscripción mensual y cambio de estrategia
En febrero, Tesla reforzó su modelo de suscripción mensual para el FSD, dejando en segundo plano la compra permanente del paquete. Este movimiento ha sido interpretado por algunos analistas como un reconocimiento implícito de que el sistema evoluciona como servicio digital más que como capacidad cerrada y definitiva.
Elon Musk lleva años prometiendo la llegada de una conducción completamente autónoma sin supervisión, pero en 2026 el sistema continúa exigiendo atención permanente del conductor. El propio fabricante advierte que el usuario debe mantener las manos en el volante y estar preparado para intervenir en cualquier momento.
Tecnología avanzada, pero no autónoma total
Pese a las críticas, expertos coinciden en que el FSD es uno de los sistemas de asistencia más avanzados del mercado en su categoría. Sin embargo, los incidentes virales como el del lago refuerzan la percepción de que la tecnología aún enfrenta desafíos significativos en escenarios poco habituales.
La evolución de la conducción automatizada dependerá no solo de mejoras técnicas, sino también de decisiones regulatorias y de cómo se comunique al consumidor el verdadero alcance de estos sistemas. Mientras tanto, casos como este mantienen el foco sobre Tesla y sobre los límites actuales de la inteligencia artificial aplicada al automóvil.