BATERÍAS

La industria automotriz alemana no fabrica baterías, las compra

Excepto Mercedes-Benz, la industria alemana no pretende producir sus baterías, sino comprarlas. Los expertos recomiendan investigar en nuevas tecnologías para baterías para no quedarse atrás.

Las baterías del Volskwagen I.D. serán compradas a proveedores externos.
Las baterías del Volskwagen I.D. serán compradas a proveedores externos.

Las fabricantes alemanes no parecen interesados en fabricar sus propias baterías. Más allá de Daimler, que sí tiene planes de construir fábricas para producir las suyas, marcas como BMW o Volkswagen se disponen a invertir miles de millones de euros en la firma de contratos con proveedores que les aseguren las baterías que demanden. Ahora, cuando una compañía china planea construir una fábrica para crear las suyas propias, saltan las alarmas en el país germano. 

La empresa Contemporary Amperex Technology Ltd (CATL) anunció el lunes que construiría una planta en Erfurt, en el este de Alemania. Entre su cartera de clientes se encuentra BMW, que pagará 1.000 millones de euros para que la compañía asiática les fabrique baterías. Del mismo modo, Volkswagen anunció en mayo que doblaba su inversión para baterías hasta una cifra de 50.000 millones de euros, algunos de los cuales irán a parar a CATL, además de a Samsung o LG Chem.

Los fabricantes alemanes están apostando fuerte por la electrificación, sobre todo después del escándalo del 'Dieselgate' en 2015. Sin embargo, estas compañías no producen uno de los elementos más importantes de los eléctricos, las baterías. Por este motivo, Volkswagen hizo un llamamiento a toda la industria europea a unirse para la producción de baterías. Según expertos, precisamente la industria de las baterías se verá impulsada por la revolución de la movilidad y se esperan inversiones por valor de 250 mil millones.

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Como la industria de los móviles

Muchos analistas coinciden en que la situación es parecida a la industria de los chips de memoria utilizados en los ordenadores y los teléfonos móviles, en la que los fabricantes europeos perdieron fuelle en comparación con los asiáticos, que fabricaban más, mejor y, lo más importante, mucho más barato. Las pocas empresas que subsisten lo hacen con ayudas de los países y manteniéndose gracias a chips de alto rendimiento utilizados en aplicaciones industriales y, también, en coches eléctricos.

Los expertos aseguran que la clave es la misma, asegurar una industria de baterías más eficientes y capaces de almacenar más energía que puedan propulsar un vehículo durante más tiempo y, a la vez, sean más fáciles de recargar. No tiene sentido competir con lo que hay ahora, para destacar, hay que invertir y desarrollar nuevas tecnologías que conviertan a las empresas en líderes del sector para no verse atropelladas por las compañías chinas y asiáticas.

Además, otros analistas y expertos recomiendan empezar a prepararse e investigar para la era de las baterías sin litio, como las futuras baterías de estado sólido, para convertirse en un actor importante dentro de la industria.

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