Híbridos y Eléctricos

SEGÚN BMW

“Hay más culpables”: las baterías no son las responsables de que los coches eléctricos necesiten adelgazar

El gerente del proyectos de la Serie 7 de BMW asegura que tras los casi 2.715 kilogramos del BMW i7 serán superados por el BMW XM, que marcará un límite tecnológico a partir del cual el peso tenderá a disminuir.

BMW XM suv electrico reduccion peso-portada
BMW XM suv electrico reduccion peso-portada

El BMW XM no estará a la venta hasta el próximo año. Cuando llegue se convertirá, no solo en el modelo más potente jamás fabricado por la marca alemana en toda su historia, sino también en el más pesado. Sus dimensiones y su formato SUV hará que supere los 2.715 kilogramos del BMW i7 marcando un límite que BMW no quiere superar. A partir de él, la reducción de peso no vendrá solo relacionada con los avances en la tecnología de las baterías, sino que otras, relacionadas con el confort, también aportarán su granito de arena para adelgazar los coches en la era de la electrificación.

La web australiana Carsales ha hablado con Christoph Fagschlunger, director de proyectos de la Serie 7 de BMW, sobre el aumento de peso de los nuevos modelos de la marca y su relación con la electrificación que está adoptando toda la industria. Todo tiene un límite y en el caso de BMW ya saben dónde está.

El nuevo BMW i7 es una berlina completamente eléctrica de 5.39 metros de largo que pesa la friolera de 2.715 kilogramos. Si bien esta cifra no es descabellada en comparación con sus competidores, si es muy elevada en relación a las que se venían barajando con los motores de combustión. El solo 60 kilogramos más pesado que el Mercedes-AMG EQS, también eléctrico y 150 kilogramos más pesado que el BMW X7, hasta ahora el modelo que marcaba los límites en la casa alemana.

BMW i7.
Con sus 5.39 metros de longitud, el BMW i7 pesa 2.715 kilogramos.

El futuro BMW XM es un SUV eléctrico que además de ser el coche más potente jamás fabricado por la marca también superará al i7 en peso, convirtiéndose en un referente llamado a poner los límites. Fagschlunger segura que el final del aumento de peso de sus coches está cerca: "No creo que se vuelvan más pesados ​​de lo que son ahora, y hay muchas razones para eso". 

Si bien la electrificación es responsable importante de este salto repentino en el peso de los vehículos, no es toda la culpa suya. Los coches, en general, vienen ganando peso desde los últimos 15 años incluso cuando todavía nadie se imaginaba que acabarían cambiando radicalmente sus sistemas de propulsión. Y los principales culpables de ello no han sido las baterías sino los equipamientos de confort, y en algunos casos de lujo, los sistemas de tracción total y, sobre todo, la popularización del formato SUV y crossover.

“Los coches ya se estaban volviendo excesivamente pesados incluso sin electrificación: las normas de seguridad, los test de choque NCAP comparten mucha de la responsabilidad con las baterías” asegura Fagschlunger. Así, por ejemplo, el mejor de los asientos de un coche pesa hoy 35 kilogramos más que hace 20 años. Algunos de los asientos eléctricos con calefacción, ventilación y varias opciones de masaje, pueden llegar a pesar más de 100 kilogramos.

Todos estos incrementos de peso se convirtieron en un problema de seguridad. Cuanto más pesado es un vehículo más estructuras necesita para superar las pruebas de choque que, además, también han ido elevando su nivel de exigencia.

Interior del BMW XM.
Los nuevos sistemas de cancelación activa de ruido también supondrán una dieta importante porque los sistemas de insonorización también son pesados.

Pero el ingeniero de BMW está convencido que la tecnología vendrá al rescate y comenzará a reducir el peso de las plataformas gracias a diferentes avances. Uno de ellos es el aumento de la densidad energética de las baterías, pero este componente no será el único que contribuirá a ello. Los nuevos sistemas de cancelación activa de ruido también supondrán una dieta importante porque los sistemas de insonorización también son pesados. Y lo son más en un vehículo eléctrico en el que el motor no hace apenas ruido haciendo que en la cabina se perciban sonidos que antes no se escuchaban.

Los proveedores de sistemas de insonorización activa están trabajando en sistemas de audio que utilizan la propia arquitectura del vehículo como un altavoz, en lugar de llenar el habitáculo de woofers y tweeters que también son elementos muy pesados.

“Esperemos que la dieta comience a hacer efecto antes de que la industria llegue al otro límite que tienen establecido”, advierte Fagschlunger: "el del tamaño, que tendrá un final natural algún día, cuando no quepan en el garaje o no puedan girar en las esquinas. Ese día está cada vez más cerca".

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