La Unión Europea ha destapado uno de los mayores fraudes aduaneros de su historia reciente relacionado con la importación de bicicletas eléctricas procedentes de China. La Fiscalía Europea (EPPO) ha confirmado un perjuicio económico superior a los 800 millones de euros tras descubrir una red internacional que falseaba sistemáticamente las declaraciones de mercancías para evitar el pago de aranceles e impuestos.
La investigación, bautizada como operación Calypso, culminó con la incautación de 2.435 contenedores en el puerto de El Pireo (Grecia), con un valor declarado de 250 millones de euros. Sin embargo, las autoridades consideran que el impacto real del fraude es muy superior, al tratarse de una práctica sostenida durante al menos ocho años.
Bicicletas eléctricas declaradas al 15% de su valor real

El núcleo del fraude se centraba en las bicicletas eléctricas, un producto clave en la transición hacia la movilidad sostenible y sometido a aranceles antidumping específicos para proteger a los fabricantes europeos. Según la investigación, los responsables de la trama declaraban únicamente entre el 10% y el 15% del contenido real de cada contenedor, reduciendo artificialmente la carga fiscal.
Más de 500 contenedores estaban repletos de ebikes, y al menos 360 ni siquiera llegaron a ser declarados. Solo en este lote concreto, las pérdidas estimadas ascienden a 37,5 millones de euros, de los cuales 25 millones corresponden a derechos de aduana y 12,5 millones a IVA no ingresado.
Esta práctica permitió inundar el mercado europeo con bicicletas eléctricas a precios muy por debajo de los reales, generando una distorsión grave de la competencia y perjudicando a las marcas que cumplen con la normativa comunitaria.
Funcionarios implicados y estructura internacional

La Fiscalía Europea ha imputado hasta el momento a seis personas, entre ellas dos funcionarios de aduanas griegos y cuatro intermediarios clave. Dos de los implicados ya han sido detenidos. Los cargos incluyen falsificación documental, fraude fiscal, evasión de aranceles y pertenencia a organización criminal.
Según la EPPO, la red estaba dirigida por ciudadanos chinos que controlaban toda la cadena de valor: desde la importación y distribución en Europa hasta el blanqueo de capitales y la repatriación de beneficios a Asia mediante estructuras opacas.
La fiscal jefe europea, Laura Codruța Kövesi, calificó la operación como “un mensaje claro” y subrayó que la UE aplicará tolerancia cero frente al fraude aduanero, especialmente en sectores estratégicos para la economía y la transición verde.
Un punto de inflexión para el comercio europeo
La operación Calypso marca un antes y un después en el control del comercio exterior comunitario. Tras el operativo, las autoridades griegas han registrado un aumento significativo de los ingresos fiscales, con una recaudación en el puerto de El Pireo que alcanzó los 143 millones de euros en julio de 2025, frente a los 139,9 millones del año anterior.
En un mercado de bicicletas eléctricas en plena expansión, Bruselas refuerza ahora sus mecanismos de vigilancia para garantizar una competencia justa, proteger a los fabricantes europeos y evitar que la transición ecológica se vea contaminada por prácticas desleales.
“El mensaje es inequívoco: Europa no permitirá que el fraude socave su economía ni su apuesta por una movilidad sostenible”, concluyen desde la Fiscalía Europea.