VINCI quiere acelerar la electrificación del transporte pesado con una nueva red europea de recarga para camiones eléctricos. El grupo francés, a través de VINCI Concessions y su filial especializada Voltix, invertirá cerca de 90 millones de euros junto a Épopée Gestion y ADEME Investissement para desplegar una primera red de estaciones de alta potencia.
El proyecto arrancará en Francia y posteriormente se extenderá hacia Alemania y España, con la intención de cubrir algunos de los principales corredores utilizados por el transporte internacional de mercancías.

Primero Francia, después Alemania y España
La primera fase contempla alrededor de 20 emplazamientos, la mayoría de ellos en territorio francés. Voltix será la encargada de desarrollar y operar las instalaciones, que estarán destinadas específicamente a vehículos pesados eléctricos. El primer parque de recarga está previsto para otoño de 2026 en Vierzon, en el departamento francés de Cher. Desde allí, el proyecto pretende construir progresivamente una red que permita a los camiones eléctricos realizar trayectos de larga distancia sin que la autonomía y los tiempos de recarga se conviertan en un obstáculo para las empresas de transporte.
La clave tecnológica estará en el estándar MCS (Megawatt Charging System), un sistema de recarga desarrollado específicamente para vehículos pesados que permite manejar potencias muy superiores a las habituales en los coches eléctricos. Su objetivo es reducir el tiempo que un camión necesita permanecer estacionado para recuperar energía, algo especialmente importante en un sector en el que cada parada tiene un impacto directo sobre la productividad y los tiempos de entrega.
La apuesta de VINCI se produce en un momento en el que la infraestructura de recarga para camiones está comenzando a desarrollarse a escala europea. Los fabricantes están aumentando su oferta de vehículos pesados eléctricos y las normativas comunitarias están impulsando la instalación de puntos de carga a lo largo de las principales rutas de transporte, algo ante lo que los operadores están respondiendo con la puesta en marcha de una red de recarga específica.
Es necesario, porque sin una red suficientemente extensa, los camiones de batería tendrán dificultades para competir con los modelos diésel en las operaciones internacionales, especialmente en trayectos que atraviesan varios países. Con esta tecnología, podrán recuperar en unos 45 minutos, un tiempo similar a las paradas obligatorias de descanso que tienen que hacer los conductores, energía suficiente como para poder circular durante otras cuatro horas y media.
Un eje a través del continente
Alemania será uno de los siguientes mercados en los que Voltix quiere crecer, porque la compañía ya participa allí, junto a Eliso, en el desarrollo de una red pública de recarga rápida para camiones. El consorcio formado por ambas empresas ha conseguido un contrato para desplegar instalaciones en 25 emplazamientos dentro de la primera fase del programa alemán de estaciones de recarga para vehículos pesados.
España aparece también en los planes de expansión del proyecto, aunque el despliegue se producirá después de la primera fase francesa. La conexión entre Francia, España y Alemania resulta especialmente relevante para el transporte de mercancías por carretera, ya que permite establecer un eje eléctrico que atraviese buena parte de Europa occidental. El objetivo es que los operadores puedan planificar rutas internacionales con la misma lógica con la que actualmente utilizan las redes de estaciones de servicio convencionales.
La inversión del proyecto no procederá exclusivamente de VINCI, si no que los cerca de 90 millones de euros serán aportados conjuntamente por VINCI Concessions, Épopée Gestion y ADEME Investissement, además de que contará con financiación europea a través del programa CEF-AFIF.

