Un volante de dos radios, unas salidas de aire medio escondidas y una pantalla central flotante sobre el salpicadero. Así es el habitáculo del BYD Qin Plus de tercera generación, la berlina más asequible de la gama Qin y uno de los grandes superventas de la marca en China. BYD acaba de enseñarlo por primera vez. Lu Tian, director general de ventas de la familia Dynasty, asegura que el diseño interior recoge las opiniones de los propios clientes.
BYD está desvelando el coche por fases. El 16 de octubre adelantó que crecía por fuera y por dentro, el 21 mostró el exterior y ahora le llega el turno al interior, aunque todavía no hay precios ni fecha de lanzamiento. La renovación llega en un momento delicado, ya que las ventas de la gama Qin han caído un 54,71% en los nueve primeros meses del año, así que la marca necesita que esta tercera generación del Qin Plus DM-i acierte.
Más blando, más práctico y con más luz

El nuevo Qin Plus estrena por dentro el último lenguaje de diseño de la familia Dynasty, con unas líneas simplificadas al máximo. El volante multifunción de dos radios, las salidas de aire semiocultas y una iluminación ambiental suave marcan el ambiente, mientras que la unidad presentada luce una combinación bicolor en azul y blanco. Delante del reposabrazos central aparece una base de carga inalámbrica para el móvil.
Los cambios más interesantes, sin embargo, son los que se tocan. BYD asegura que ha añadido grandes superficies de materiales blandos, más huecos para dejar objetos, un techo panorámico más grande y unos asientos más cómodos. Según el propio Tian, el conjunto ofrece una experiencia por encima de lo que se espera en su categoría.
Una berlina que roza el tamaño de las grandes

Por fuera, el frontal se estira en horizontal, el techo cae hacia atrás al estilo fastback y la zaga gana anchura. Detrás estrena unos pilotos de lado a lado con forma de nudo chino, y en la gama de colores aparece un nuevo azul llamado Island Blue. Una firma lumínica que ya es habitual en la familia.
El salto de tamaño es importante. Mide 4.840 milímetros de largo y 1.900 milímetros de ancho, con una batalla de 2.800 milímetros, lo que supone 75 milímetros más de longitud, 63 milímetros más de anchura y 82 milímetros más entre ejes que el modelo actual. Con estas medidas, pasa de ser una berlina media a rozar el tamaño de una gran berlina, el segmento D en Europa, y las plazas traseras deberían ser las grandes beneficiadas.
Híbrido enchufable y eléctrico, con mecánica conocida

La versión DM-i mantiene la receta de la tecnología híbrida DM-i que tanto éxito le ha dado. Combina un motor de gasolina atmosférico de 1,5 litros y 101 caballos con un motor eléctrico de 163 caballos, y se alimenta de baterías de litio ferrofosfato (LFP) de 16,227 kWh o 24,337 kWh. Con ellas homologa 107 o 160 kilómetros de autonomía eléctrica en el ciclo chino CLTC. Su autonomía combinada (eléctrico+combustión) debería superar la barrera de los 2.000 kilómetros, aunque todavía no hay cifras oficiales.
La versión 100% eléctrica ya aparece en la documentación de homologación del Ministerio de Industria chino (MIIT). Su motor rinde 136 caballos y también recurre a una batería LFP, con una velocidad máxima de 170 kilómetros por hora. BYD no ha dado todavía la capacidad de esa batería ni su autonomía.
Una gama Qin que necesita un empujón
El Qin Plus es hoy la puerta de entrada a la gama Qin, con versiones eléctricas y DM-i que cuestan entre 79.800 y 131.800 yuanes, entre 10.370 y 17.130 euros. Por encima están el BYD Qin L y el BYD Qin Max, lanzado en agosto, ambos con opciones eléctricas e híbridas enchufables. El nuevo modelo tiene trabajo por delante. En 2025 el Qin Plus sumó 387.315 unidades, más de 30.000 al mes, pero en septiembre se quedó en 10.652. El conjunto de la gama Qin vendió 23.472 coches ese mes, un 65,27% menos que un año antes, aunque un 7,54% más que en agosto, y de enero a septiembre acumula 207.589 unidades, un 54,71% menos.