El Murphy Police Department, en el norte de Texas, se ha convertido en la primera agencia en poner a prueba el renovado Tesla Model Y 2026 en versión patrulla. El objetivo no es solo evaluar su rendimiento operativo, sino comprobar si un SUV eléctrico puede resultar 10.000 euros más barato al año que un modelo de combustión.
La preparación ha sido realizada por UP.FIT, la división especializada en flotas policiales de Unplugged Performance. En lugar de sustituir toda su flota, el departamento ha optado por un despliegue piloto en condiciones reales de servicio.
Ahorro en combustible y mantenimiento

Según datos facilitados por la ciudad de Murphy, el ahorro anual estimado por unidad oscila entre 5.000 euros para vehículos asignados a un solo agente y algo más de 10.000 euros para unidades que operan en turnos compartidos y superan las 140 horas semanales de uso.
El principal recorte proviene de la eliminación del gasto en gasolina, aunque los vehículos eléctricos siguen generando costes eléctricos. A ello se suma una reducción del 75% en mantenimiento frente a SUV de gasolina como el Chevrolet Tahoe o el Ford Explorer, habituales en flotas policiales estadounidenses.
Sin desgaste por ralentí
Uno de los argumentos más sólidos a favor del eléctrico es la eliminación del desgaste por ralentí. En patrullas policiales, hasta el 60% del tiempo de servicio puede transcurrir con el vehículo detenido pero en marcha, alimentando luces, sistemas informáticos y climatización.
En un modelo de combustión, cada hora al ralentí equivale aproximadamente a recorrer entre 53 y 56 kilómetros en términos de desgaste mecánico. El Tesla Model Y, al carecer de motor térmico, puede mantener todos los sistemas activos sin acortar su vida útil de la misma manera. Las autoridades locales estiman que esta diferencia podría permitir que el eléctrico permanezca en servicio hasta el doble de tiempo que un SUV convencional.
Adaptado para servicio policial
La versión patrulla del Tesla Model Y incorpora una barra frontal de empuje, iluminación LED adicional, sirena en el techo y llantas forjadas de 18 pulgadas con neumáticos homologados para persecución. También se han mejorado los frenos con pinzas de seis pistones, latiguillos de acero inoxidable y componentes térmicamente reforzados.
En el interior, los agentes disponen de consola central personalizada, soporte para ordenador portátil, anclajes para armas, iluminación específica y mampara trasera para detenidos. Como opción, puede incluir protección balística en las puertas delanteras.
El modelo se ofrece en versiones de tracción trasera y total, con autonomías estimadas entre 517 y 574 kilómetros por carga, cifras que el departamento considera suficientes para el servicio diario.
Una tendencia en expansión
Aunque el precio final de las unidades no ha sido revelado, UP.FIT asegura que el coste total de propiedad es inferior al de cualquier competidor del segmento. Más allá del Tesla Model Y, la empresa ofrece conversiones policiales para otros modelos de Tesla.
La prueba en Murphy podría servir como referencia para otros departamentos en Estados Unidos que buscan reducir costes operativos en un contexto de presupuestos ajustados y creciente presión para modernizar sus flotas.