El mundo necesita coches eléctricos pequeños y baratos, las marcas lo saben, pero la realidad es que los coches más pequeños han dejado de ser rentables. Las exigentes normativas obligan a subir los precios de venta y los clientes huyen a segmentos superiores, las ventas caen y los beneficios también. La industria tradicional lleva años sumergida en un círculo vicioso del que ahora Renault parece haber encontrado la forma de escapar. El propio CEO de la marca, François Provost ha reconocido cuáles son los coches eléctricos más rentables y no son los que la mayoría diría.
El Grupo Renault ha conseguido darle la vuelta a una de las normas financieras más arraigadas en la industria del automóvil. En los últimos años, los fabricantes europeos han señalado de forma recurrente que las exigentes regulaciones ambientales y una cadena de suministro de baterías aún inmadura dificultaban rentabilizar los utilitarios de cero emisiones, a lo que se sumaba la fuerte presión comercial ejercida por las marcas chinas. Pese a estas dificultades del mercado, la estrategia industrial aplicada por Renault a sus nuevos modelos urbanos ha demostrado una eficiencia inédita.
Los nuevos eléctricos pequeños lideran el margen comercial

La transformación del modelo de negocio se hace evidente con la llegada de las plataformas eléctricas compactas, la ya famosa plataforma AmpR Small. Modelos como el Renault 5, el Renault 4 y el nuevo Twingo no solo registran retornos económicos positivos por cada unidad vendida, sino que logran márgenes comerciales superiores a los de coches de un segmento superior dentro del propio catálogo del fabricante. Así lo ha reconocido el propio Provost en una entrevista, mostrándose especialmente satisfecho con los pedidos recibidos por el Twingo. "Estamos obteniendo márgenes positivos con los modelos R5, R4 y Twingo, márgenes superiores a los del Megane o el Scenic, a pesar de que estos últimos pertenecen a un segmento superior"
Esta situación contrasta con el rendimiento registrado por modelos de mayor formato como el Megane E-Tech o el Scenic E-Tech. Pese a situarse en un peldaño superior de la gama y contar con precios más altos, los costes asociados a su fabricación impiden alcanzar el retorno porcentual por coche que están ofreciendo los utilitarios más pequeños de la marca. Las ventas también son considerablemente inferiores. El Renault 5 ha demostrado romper todas las reglas preestablecidas con su diseño retro y sus precios equilibrados.
Claves mecánicas e industriales de la rentabilidad urbana

El salto de rentabilidad de los utilitarios frente a los compactos de mayor tamaño se basa en varias decisiones técnicas clave dentro de la plataforma, como la optimización de las plataformas eléctricas dedicadas a vehículos pequeños o al menor coste de producción de los paquetes de baterías de menor capacidad. Sumado al mayor volumen de producción acumulado en modelos con plataformas compartidas y a la reducción de costes generada por la integración transversal de sistemas mecánicos, la rentabilidad de los coches eléctricos más pequeños de Renault ha superado al de sus hermanos mayores.
Desde su llegada al mercado a finales de 2024, el Renault 5 se ha consolidado como uno de los coches eléctricos más vendidos en todo el continente europeo. La rápida escala de producción y la contención de costes en la cadena de montaje han sido fundamentales para lograr unos márgenes de ganancia tan competitivos. A esta dinámica se han sumado factores externos coyunturales. Las subidas en los precios del combustible ligadas al conflicto bélico en Irán han acelerado el volumen de compras de vehículos eléctricos en Europa, reactivando la demanda tanto en el mercado de coches nuevos como en el canal de ocasión.
Fuerte incremento en las reservas de la gama eléctrica
El buen rendimiento de estos utilitarios se ha reflejado de forma inmediata en las redes de distribución. La cartera de pedidos de vehículos electrificados del grupo Renault ha experimentado incrementos de hasta un 50% en mercados clave como el francés y el alemán. Esta elevada demanda permite al fabricante francés amortizar rápidamente el desarrollo de sus plataformas urbanas de cero emisiones. La combinación de una gran volumen de matriculaciones con un menor coste de ensamblaje por unidad ha permitido afianzar una rentabilidad insólita en el segmento de los utilitarios eléctricos.