Que los coches eléctricos no se llevan bien con las temperaturas frías es de sobra sabido. Sus baterías se resienten, los tiempos de carga empeoran y la velocidad a la que consumen energía aumenta. Aún con ello, quien tiene un coche eléctrico tiene que seguir usándolo también en el invierno, así que un estudio ha evaluado cuáles son los modelos que mejor soportan las bajas temperaturas.
El informe es obra de eCarsTrade, que se ha estructurado en torno a cuatro factores que se consideran cruciales durante la época invernal: la pérdida de autonomía en invierno, la autonomía homologada y la eficiencia general. El cuarto valor son los accidentes mortales por cada 100.000 vehículos vendidos, un indicativo de seguridad, pero como es un parámetro que también afecta a automóviles con otros sistemas de propulsión, no vamos a mencionarlo.
Los 10 coches más adecuados para el invierno
Según el informe, los 10 coches eléctricos que consideran más adecuados para su uso en invierno son:
- BMW i4: pérdida de autonomía en invierno del 18 %, autonomía homologada de 461 km, eficiencia de 168 Wh/km, carga rápida de hasta 113 kW y puntuación de idoneidad invernal de 98 puntos.
- Audi e-tron: pérdida de autonomía en invierno del 14,5 %, autonomía homologada de 430 km, eficiencia de 200 Wh/km, carga rápida de hasta 204 kW y puntuación de idoneidad invernal de 97 puntos.
- BMW iX: pérdida de autonomía en invierno del 17 %, autonomía homologada de 442 km, eficiencia de 188 Wh/km, carga rápida de hasta 118 kW y puntuación de idoneidad invernal de 96 puntos.
- Tesla Model Y: pérdida de autonomía en invierno del 15 %, autonomía homologada de 450 km, eficiencia de 164 Wh/km, carga rápida de hasta 121 kW y puntuación de idoneidad invernal de 95 puntos.
- Tesla Model 3: pérdida de autonomía en invierno del 17 %, autonomía homologada de 464 km, eficiencia de 143 Wh/km, carga rápida de hasta 118 kW y puntuación de idoneidad invernal de 94 puntos.
- Rivian R1T: pérdida de autonomía en invierno del 19 %, autonomía homologada de 600 km, eficiencia de 280 Wh/km, carga rápida de hasta 215 kW y puntuación de idoneidad invernal de 91 puntos.
- Tesla Model X: pérdida de autonomía en invierno del 15 %, autonomía homologada de 452 km, eficiencia de 208 Wh/km, carga rápida de hasta 118 kW y puntuación de idoneidad invernal de 90 puntos.
- Ford Mustang Mach-E: pérdida de autonomía en invierno del 30 %, autonomía homologada de 441 km, eficiencia de 200 Wh/km, carga rápida de hasta 101 kW y puntuación de idoneidad invernal de 88 puntos.
- Porsche Taycan: pérdida de autonomía en invierno del 22,5 %, autonomía homologada de 462 km, eficiencia de 183 Wh/km, carga rápida de hasta 225 kW y puntuación de idoneidad invernal de 87 puntos.
- Volkswagen ID.4: pérdida de autonomía en invierno del 37 %, autonomía homologada de 405 km, eficiencia de 183 Wh/km, carga rápida de hasta 116 kW y puntuación de idoneidad invernal de 85 puntos.
La clave para minimizar el impacto del invierno
No se puede huir de las temperaturas bajas, así que es necesario hacer todo lo que se pueda para combatir el frío. Lo ideal es aparcar en lugares cerrados, que son algo más calientes, o que si no queda más remedio que aparcar en la calle, sea en lugares donde incida el sol. Además, es clave utilizar la función de preacondicionamiento de la batería en aquellos modelos que dispongan de ella, ya que ayuda a que la autonomía no se resienta tanto.
Filipp Sevostianov, director ejecutivo de eCarsTrade, ha comentado sobre el estudio: “Algunos vehículos eléctricos ya muestran buenos índices de durabilidad, pero el preacondicionamiento de la batería puede reducir la pérdida de autonomía a la mitad. Sin embargo, la mayoría de los propietarios de vehículos eléctricos desconocen esta función o nunca se molestan en usarla. Calentar el coche mientras está enchufado mejora la eficiencia entre un 5 % y un 7 % y ahorra entre un 3 % y un 4 % más de carga de la batería, lo que se traduce en entre 24 y 48 kilómetros adicionales en invierno”.

