El segmento del lujo vuelve a moverse. Mercedes ha renovado su buque insignia con cambios que refuerzan su ambición de seguir marcando el estándar frente a rivales como el BMW Serie 7: un diseño más refinado, un interior aún más tecnológico y una experiencia pensada para quienes buscan el máximo confort sin concesiones.
El Mercedes Clase S siempre ha sido una referencia del lujo y la distinción en el sector automovilístico. En los últimos meses se han podido conocer detalles sobre su renovación, la cual ya es una realidad, pues la marca alemana ha aprovechado su 140 aniversario para presentar esta insignia que llega con un diseño más diferenciado y con un propósito claro: hacer que los viajes siempre sean en primera clase.

Así es el nuevo Mercedes Clase S 2026
Tal y como llevan meses prometiendo, el Mercedes Clase S 2026 presenta un nuevo frontal más característico. Su parrilla ahora es un 20% más grande y está decorada con pequeñas estrellas retroiluminadas. También sus faros son de nueva concepción, ahora algo más grandes y, nuevamente, con el símbolo de la marca integrado en su diseño interior. Pero quizás lo que más llame la atención del nuevo Clase S sea la clásica insignia sobre el capó, la cual ahora también tiene una iluminación propia.
El nuevo modelo de lujo presenta un diseño exterior evolutivo, no revolucionario. De ahí que sus formas generales se hayan mantenido prácticamente intactas, como su perfil, donde apenas se vislumbran cambios más allá de sus nuevas llantas multirradio. Las manetas de acceso siguen estando enrasadas en la carrocería y sobre la aleta delantera se acopla una pequeña moldura decorativa.
La evolución estética también se plasma en una zaga nuevamente con tímidos retoques. Sus pilotos vuelven a tener un diseño más bien horizontal, de gran tamaño y con tres estrellas en su interior. No obstante, donde sí se encuentran novedades es en su habitáculo.

Una “sala de juntas rodante” de primera clase
Mercedes ha querido integrar al Clase S en la liga de los más elitistas coches de lujo. De ahí que la evolución se haya enfocado en la segunda fila de asientos. Concretamente, la banqueta derecha (detrás del copiloto) puede ahora reclinarse y sacar un reposapiés de la zona inferior. La marca concreta que esta evolución será clave para presentar toda una “sala de juntas” en movimiento.
A esto se añade dos nuevos monitores tras los respaldos de los asientos delanteros, cada uno de 13,1 pulgadas, y los cuales se controlan mediante un mando de control remoto, con pantalla digital táctil tipo smartphone. También incluye cargadores inalámbricos, una nevera, posavasos con control de temperatura, dos mesas plegables, conexión a internet o una webcam para poder asistir a reuniones a distancia.

Donde también se encuentran cambios es en su salpicadero, el cual se presenta ahora como todo un panel corrido y compuesto por tres pantallas: instrumentación de 12,3 pulgadas, multimedia central de 14,4 pulgadas y multimedia para copiloto de 12,3 pulgadas. El resto de elementos continúan más o menos iguales a lo ya conocido pero con mejoras en sus materiales para ser de primera calidad tanto a la vista como al tacto.
Una mecánica altamente electrificada
Mirando sus capacidades mecánicas, el nuevo Mercedes Clase S ha mejorado la dirección en su eje trasero. Ahora de serie es capaz de girar hasta 4,5º y opcionalmente hasta en 10º. Todo ello para mejorar la agilidad de un coche nada pequeño, pues alcanza los 5,3 metros de longitud. Con esto es capaz de mejorar el radio de giro en casi dos metros. Los sistemas de asistencia a la conducción también han sido reforzados para lograr una mejora en todas las circunstancias.
Su catálogo de opciones mecánicas incluyen ahora motores de gasolina o diésel ‘puros’ o apoyados por un sistema mild-hybrid, hasta un híbrido enchufable. Este último alcanza una autonomía plenamente eléctrica de hasta 100 km, lo que le proporciona, en España, la ansiada etiqueta Cero de la DGT.

El nuevo Mercedes Clase S llegará en torno al próximo verano de 2026. Su precio aún no se ha confirmado aunque, como referencia, la versión hasta ahora conocida partía desde casi 130.000 euros, por lo que esta nueva variante debería contar con una factura inicial prácticamente idéntica.