CATL es, sin discusión alguna, el fabricante que domina el mercado mundial de baterías. Y es que si hace algunos años estaba tan sólo algo por delante de BYD en cuanto a producción y venta de baterías, hoy día esta empresa -que está montando una fábrica en España- domina el mercado con un 48 % de cuota, seguido de BYD, que ahora ya sólo fabrica el 17 % de la producción mundial.
Pero CATL quiere ir más allá en el mercado de los eléctricos y, para ello, a finales de 2024 presentó un chasis específico para estos vehículos, denominado Bedrock, sobre el que, ahora, la empresa turca Togg fabricará eléctricos… revolucionarios con más de 1.000 km de autonomía.

Eléctricos revolucionarios y con más de 1.000 km de baterías
No es BYD, pero como el primer fabricante chino, el fabricante turco que ha llegado a un acuerdo con CATL producirá eléctricos de más 1.000 km de autonomía. Y que, además, serán revolucionarios por las propias características del chasis creado por la empresa que domina el mercado mundial de baterías.
Togg, creado en 2018, es un fabricante especializado en coches eléctricos y que, en 2023, lanzó su primer eléctrico: el SUV Togg T10X. Pero ahora, acaba de llegar a un acuerdo con CAIT, una empresa subsidiaria de CATL centrada en la producción de chasis para adquirir sus derechos y fabricar sobre él hasta tres modelos de eléctricos… revolucionarios.
Este acuerdo supone que, por primera vez, un chasis inteligente fabricado en China es suministrado para la fabricación de turismos en el extranjero. Y se trata de uno que permite el montaje de baterías que ofrecen más de 1.000 km de autonomía.
Y estos coches eléctricos fabricados en Turquía serán revolucionarios… debido a las bondades del chasis de CATL. La primera es que debido a que permite desacoplar la parte inferior y la superior de un vehículo, acorta significativamente el periodo de desarrollo de los coches eléctricos, de una media de 36 a 12 meses.

Otra característica innovadora de este chasis, que cuenta con una estructura de tipo monopatín es que integra las baterías dentro del chasis, de forma que optimiza el espacio y, además, resulta mucho más seguro, hasta el punto que puede llegar a absorber el 85 % de la energía de cualquier colisión -los chasis tradicionales para eléctricos, hasta el 60 % de media-.
Para probarlo, y durante la presentación de este chasis, CATL recreó un choque frontal a 120 km/h de un prototipo que contaba con este chasis. ¿El resultado? El prototipo de esta empresa que domina el mercado de baterías ni se incendió, ni mucho menos explotó y, además, su batería ni tan siquiera sufrió ninguna fuga.
El mayor rival de BYD en el mercado de las baterías ya llegó a un acuerdo con un fabricante de coches eléctricos para proporcionarles su chasis. Lo hizo con la marca Neta en 2024, pero este fabricante se declaró en quiebra el pasado año sin llegar a fabricar ningún eléctrico sobre el chasis de CATL.

