Matt Galvin (Polestar) pide ayudas para coches eléctricos de segunda mano y sentencia que sería una “gran oportunidad perdida” no hacerlo

La marca Polestar reclama incentivos públicos en el mercado de ocasión para dinamizar la demanda y reducir la presión sobre los fabricantes ante los objetivos de electrificación.

matt galvin polestar pide ayudas coches electricos segunda mano 1
El director general de Polestar en Reino Unido aboga porque se den ayudas también al vehículo eléctrico de ocasión.
16/01/2026 11:30
Actualizado a 16/01/2026 11:30

Polestar ha reclamado al Gobierno la puesta en marcha de ayudas específicas para la compra de coches eléctricos de segunda mano, una medida que, según la marca, podría ser clave para acelerar la adopción del vehículo eléctrico y reducir la incertidumbre que sigue frenando a muchos consumidores. Así lo ha defendido Matt Galvin, director general de Polestar en Reino Unido, quien considera que la falta de incentivos en este ámbito supone una “gran oportunidad perdida”.

En un momento en el que la electrificación avanza marcada por objetivos regulatorios cada vez más exigentes, Polestar sostiene que el foco exclusivo en el vehículo nuevo deja fuera a una parte importante del mercado. Para Galvin, apoyar el mercado de ocasión permitiría ampliar el acceso al coche eléctrico, reforzar la confianza del consumidor y mejorar la sostenibilidad económica del sector.

Incentivos al coche usado como palanca para acelerar la electrificación

matt galvin polestar pide ayudas coches electricos segunda mano
Permitiría reactivar la demanda sin necesidad de grandes cambios en el sistema de ayudas.

Según el directivo, las principales barreras para el coche eléctrico siguen siendo el precio y la infraestructura de carga. En este contexto, una ayuda directa al comprador de un eléctrico usado contribuiría a reducir el coste de entrada y, al mismo tiempo, a proteger los valores residuales, un aspecto clave para fabricantes y empresas de renting.

Galvin puso como ejemplo el programa aplicado en Países Bajos hasta finales de 2024, donde los compradores de eléctricos usados dentro de un rango de precios concreto recibían una subvención pública. A su juicio, este tipo de esquemas demuestran que es posible estimular la demanda sin necesidad de reinventar el sistema de ayudas.

Mensajes confusos que frenan la confianza del consumidor

matt galvin polestar pide ayudas coches electricos segunda mano 2
También pide más claridad a los dirigentes políticos con la transición eléctrica.

Desde Polestar también se critica la falta de claridad en la comunicación institucional sobre la movilidad eléctrica. El directivo considera que los mensajes “mixtos y confusos” procedentes del Gobierno de Reino (pero también de muchos otros) están dañando la confianza de los consumidores, especialmente en cuestiones como la futura implantación de sistemas de pago por uso o impuestos específicos para los eléctricos.

Aunque estas medidas no entrarían en vigor hasta dentro de varios años, Galvin advierte de que el énfasis mediático en los posibles costes genera dudas en un momento en el que muchos compradores aún están valorando el salto al vehículo eléctrico. En su opinión, una estrategia clara y coherente ayudaría a que los ciudadanos entendieran mejor el rumbo de la política pública.

Objetivos exigentes y descuentos millonarios

La presión sobre los fabricantes es otro de los puntos destacados por Polestar. El cumplimiento de los objetivos de ventas de eléctricos fijados para 2025 y 2026 está obligando a las marcas a aplicar fuertes descuentos, con un impacto económico muy elevado. Según estimaciones del sector, estas rebajas suponen miles de millones de euros y una media de varios miles por vehículo vendido.

Para Galvin, este escenario no es sostenible a largo plazo. Las marcas han invertido grandes sumas en electrificación, plataformas y tecnología, pero la falta de apoyo público obliga a trasladar gran parte del esfuerzo al precio final. Esto limita la capacidad de seguir innovando y mejorando los productos.

Apoyo al vehículo eléctrico, pero con más medidas complementarias

Pese a las críticas, Polestar respalda los objetivos de electrificación y el marco regulatorio vigente. La compañía no cuestiona el rumbo, pero sí reclama medidas adicionales, especialmente orientadas al mercado de ocasión, para garantizar una transición más equilibrada y accesible.

Desde la marca concluyen que incentivar los eléctricos usados no solo beneficiaría a los consumidores, sino que ayudaría a consolidar el mercado, acelerar la adopción masiva y reducir la dependencia de descuentos extremos en el vehículo nuevo.