Crecer rápido vendiendo coches eléctricos es una cosa, pero hacerlo sin tener dónde vender ni reparar esos coches es prácticamente imposible. Leapmotor ha resuelto ese problema en Europa a una velocidad que pocas marcas chinas han logrado igualar: en septiembre de 2026, su red de puntos de venta superó la barrera de los 1.000 establecimientos en todo el continente, alcanzando una cobertura del 80% de la región.
El dato cobra más sentido si se mira de dónde viene esa expansión. Leapmotor no ha construido esta red desde cero, sino que se ha apoyado en Leapmotor International, la empresa conjunta que mantiene con Stellantis desde finales de 2023, un acuerdo que le ha dado acceso directo a la extensa y ya consolidada red de venta y posventa que el grupo francoitaliano-estadounidense tiene repartida por Europa. En estos tres años Leapmotor ha cambiado por completo a nivel de producto y proyección.
Una red que llega hasta 36 países, de Islandia a Bulgaria

Gracias a las últimas incorporaciones, Leapmotor cuenta ahora con 1.020 concesionarios repartidos en 36 países europeos, un mapa que va desde Islandia, al oeste, hasta Bulgaria, al este, pasando también por Malta y, por supuesto, España. Las aperturas más recientes se han producido en Noruega y en los Balcanes, y la marca ya tiene previstas nuevas inauguraciones antes de que termine 2026, lo que indica que el ritmo de expansión no se va a frenar en el corto plazo.
Lo que hace especialmente eficiente esta expansión es que Leapmotor no ha tenido que construir su propia red de posventa desde cero, algo que suele ser uno de los mayores obstáculos para cualquier fabricante que llega nuevo a un mercado extranjero. Al combinar sus tecnologías electrificadas con la presencia ya asentada de Stellantis en el mercado europeo, su experiencia en ventas tanto a particulares como a empresas y su infraestructura de posventa, Leapmotor ha podido crecer a un ritmo que describe como sin precedentes para la marca.
El resultado visible de esta red de más de 1.000 puntos de venta es que el comprador europeo medio se encuentra ahora a solo 22 minutos en coche de su concesionario Leapmotor más cercano. Es un dato relevante porque la proximidad al servicio técnico y de posventa suele ser uno de los factores que más pesan en la decisión de compra de un coche eléctrico, especialmente para quienes todavía dudan a la hora de dar el salto a una marca menos conocida en su país.
Europa, ya la mayor cuota de entregas globales de la marca

Todo este despliegue comercial se refleja también en las cifras de ventas. Leapmotor cerró agosto con un récord de 103.129 entregas a nivel mundial, el segundo mes consecutivo en el que la compañía supera las 100.000 unidades entregadas. De ese total, Europa representó el 27% de las ventas globales de la marca durante ese mes, la mayor cuota que la región ha alcanzado hasta la fecha dentro del negocio de Leapmotor.
Más allá de las cifras del momento, la solidez de la empresa conjunta Leapmotor International, sumada a la amplia red de venta y posventa de Stellantis, es lo que permite a la marca acercar su oferta de movilidad eléctrica a compradores de toda Europa de forma sostenida. La compañía enmarca esta expansión no solo como un logro comercial puntual, sino como una manera de reforzar la comodidad, la confianza y las relaciones a largo plazo con sus clientes a lo largo de toda la vida útil del vehículo.
Más peso para Leapmotor
El acuerdo de 2023, valorado en más de 1.500 millones de euros, se antoja un chollo para los intereses de ambas marcas. Ambas han salido ganando, aunque ahora mismo Stellantis parece ser la más beneficiada. Como hemos podido saber y como te hemos contado, Leapmotor ganará peso en el conglomerado internacional. Los chinos se encargarán del desarrollo de futuros productos de Opel. Además, Leapmotor ya no tendrá que exportar todos sus coches desde el Lejano Oriente. La factoría de Figueruelas, en Zaragoza, ya tiene instaladas las líneas de montaje para iniciar los procesos de ensamblaje. Para 2028, Leapmotor se apoderará de la infrautilizada factoría de Villaverde en Madrid, ampliando así su producción europea.