Quien encargue hoy un Mercedes GLC eléctrico configurado a su gusto tendrá que armarse de paciencia, porque la entrega llegará, como pronto, en abril de 2027. El SUV del segmento D, que estrenó la nueva plataforma eléctrica MB.EA de la marca de la estrella, acumula ya unos seis meses de espera, igual que el CLA eléctrico.
Mercedes da por vendida toda su producción europea del GLC eléctrico para lo que queda de 2026, y lo mismo ocurre con el CLA, el GLB y el GLA eléctricos, cuyas carteras de pedidos llegan ya hasta 2027. Es un giro notable para una marca que no acertó con su primera familia EQ y que ahora ve cómo sus nuevos eléctricos se venden más rápido de lo que es capaz de fabricarlos.
Las ventas del GLC se triplican en tres meses

Las cifras del tercer trimestre lo confirman. Entre julio y septiembre, Mercedes vendió 68.400 turismos eléctricos en todo el mundo, un 61% más que un año antes y su mejor trimestre de siempre. Ya suponen el 16,8% de sus ventas y, en Europa, casi uno de cada tres Mercedes vendidos es 100% eléctrico. Según su responsable de ventas, Mathias Geisen, el GLC fue el que tiró del carro, con unas ventas que se multiplicaron por más de tres respecto al segundo trimestre.
La marca no da cifras por modelo, pero las matriculaciones ayudan a hacerse una idea. El nuevo Mercedes GLC eléctrico rozó las 7.400 unidades en Europa solo en septiembre, mientras que el CLA eléctrico suma más de 71.000 desde su llegada en septiembre de 2025. Todo ello con las ventas totales de turismos del grupo en caída del 8%, lastradas por un desplome del 31% en China.
Fábricas a tres turnos

Para atender la demanda, Mercedes trabaja a tres turnos en sus plantas de Bremen y Rastatt, en Alemania, y en la de Kecskemét, en Hungría. La fábrica de baterías de Kamenz, en Sajonia, funciona desde junio seis días por semana y las 24 horas. Sin embargo, añadir turnos sirve de poco si las baterías y la electrónica no llegan al mismo ritmo.
El GLC ya lo sufrió este verano. En julio, la planta de Bremen tuvo que frenar la línea por la falta de paquetes de baterías y de cableado, que suministran CATL y Kromberg & Schubert. Mercedes reconoció entonces problemas con algunos proveedores y se marcó como objetivo recuperar el volumen de producción perdido.
Qué esconde bajo la carrocería

Buena parte del tirón está en su mecánica. La plataforma MB.EA trabaja a 800 voltios, lo que permite cargar en corriente continua hasta a 330 kW y pasar del 10% al 80% en unos 22 minutos. La versión que abrió la gama, el GLC 400 4MATIC, combina dos motores, uno por eje, con 489 CV y una batería de 94 kWh netos que homologa hasta 707 kilómetros en el ciclo WLTP. El GLC ha sorprendido en todas las pruebas por su alta eficiencia, llegando recientemente versiones de menor alcance, pero mejor precio.
En España, el GLC eléctrico solo se vende por ahora como GLC 400 4MATIC, desde 77.125 euros sin descuentos. Las versiones de 85 kWh y una futura variante de acceso, el GLC 200 con un motor de 313 CV y batería de litio ferrofosfato (LFP) de 64 kWh, prevista para 2027, deberían bajar ese listón. Eso sí, con más versiones a la venta la cola puede hacerse todavía más larga, en unas fábricas que ya trabajan a pleno rendimiento.