El debate sobre la dependencia de la industria automotriz alemana respecto a Pekín ha dado un giro diplomático. Oliver Zipse, presidente ejecutivo de BMW, ha manifestado que la cooperación con China es fundamental para el futuro del sector. Antes del viaje oficial del canciller alemán Friedrich Merz al país asiático, Zipse ha advertido que dar la espalda a este mercado pondría en serio peligro el éxito económico futuro de las compañías europeas.
Para el máximo responsable de BMW, China no es solo un mercado de ventas, sino el mayor polo de potencial de innovación del mundo. Zipse formará parte de la delegación empresarial que acompañará al canciller Merz la próxima semana, un viaje clave para definir cómo la principal economía de Europa se relaciona con su socio comercial más importante en plena tensión arancelaria.

El riesgo de aislarse: "Estamos perdiendo oportunidades"
Zipse ha sido tajante al valorar las posturas de desconexión que sugieren algunos sectores políticos. Según el CEO, quienes cierran sus mentes al enorme mercado chino están perdiendo grandes oportunidades de crecimiento global. En un contexto marcado por la guerra comercial iniciada por Estados Unidos y los desafíos globales, el directivo sostiene que estos problemas complejos "solo pueden resolverse trabajando juntos".
Esta defensa de la apertura tecnológica es un pilar central de BMW en 2026. La marca busca distanciarse de las posturas críticas de otros gobiernos europeos para centrarse en un diálogo y cooperación que permita a BMW seguir siendo competitiva. Para Zipse, la visita del canciller Merz envía una "fuerte señal" de que Alemania sigue considerando a China un aliado estratégico indispensable.

Innovación y supervivencia en un mercado hostil
La estrategia de BMW en 2026 no se limita a la diplomacia, es una cuestión de supervivencia tecnológica. Zipse ha destacado previamente que las mayores innovaciones actuales, especialmente en inteligencia artificial y software, están surgiendo de China. Por ello, la marca ha reforzado sus centros de I+D en el país, reconociendo que para ser competitivos globalmente deben estar al mismo nivel que los actores locales.
BMW defiende ofrecer lo que cada cliente busca, sin imponer una única tecnología. Es por ello que siguen apostando por tecnologías que parecen condenadas a la extinción, como el hidrógeno. Aprendiendo de esta estrategia multienfoque, Los modelos de la "Neue Klasse" para China han sido diseñados en Shanghai para adaptarse al gusto local, y usarán recursos locales como los mandos vocales de proveedores chinos como Alibaba. En cualquier caso, Zipse rechaza los vetos a componentes chinos, abogando por un mercado libre de barreras internacionales.
El 2026: el año de la "Neue Klasse" y la resiliencia
A pesar de que las ventas en China han sufrido presiones y guerras de precios intensas a finales de 2025, Zipse se mantiene optimista de cara al resto de 2026. La gran esperanza de la marca reside en la llegada de la Neue Klasse, una nueva generación de vehículos eléctricos diseñados desde cero que prometen cargas ultrarrápidas y una integración digital sin precedentes. El BMW iX3 ha sido el primero en hacer acto de presencia, pero en cuestión de semanas tendremos un segundo integrante, el BMW i3 berlina. Zipse abandonará la dirección del conglomerado alemán en mayo tras 35 años en la empresa. Su sucesor, Milan Nedeljković, tendrá que coger las riendas en un momento complicado.