Para el desarrollo de la movilidad eléctrica, tan importantes son los vehículos en sí como una infraestructura de carga que esté a la altura. En contra de lo que se piensa, esta última ya cuenta con suficientes puntos repartidos por Europa y el problema parece ser su falta de uso, lo que dificulta e incluso imposibilita su rentabilización.
Philipp Senoner, CEO de Alpitronic, ha concedido una amplia a entrevista a Electrive en la que ha hablado de múltiples cuestiones, y una de en las que más se ha centrado es en la velocidad de carga, los límites que se están alcanzando y cómo puede evolucionar la industria en el futuro.

Por el momento, la potencia de carga es suficiente
Su compañía trabaja con estaciones de carga rápida de alta potencia, en ocasiones pensadas para el transporte pesado, y ha colaborado con diversos fabricantes de automóviles para intentar llevar los límites de la recarga al siguiente nivel. El medio le pregunta, a este respecto, si cree que seguirá aumentando la potencia de carga en el sector de los turismos o si las opciones actuales con 200 o 400 kW seguirán siendo suficientes en el futuro.
Senoner comenta: “Lo importante para el uso diario es la potencia de carga que un vehículo puede consumir durante un período relevante. Hoy en día, solo unos pocos vehículos de producción pueden alcanzar de forma constante potencias de carga superiores a 300 kW. En este contexto, nuestros productos actuales son económicamente viables y están preparados para el futuro”.
Admite que “algunos modelos ya alcanzan potencias de carga máxima muy altas, pero estas suelen ocurrir solo en el rango de estado de carga (SOC) más bajo y durante periodos cortos”. Es algo que cualquiera que haya recargado un eléctrico ha experimentado en sus propias carnes, pues la potencia máxima que soporta el vehículo se alcanza de manera puntual y solo bajo condiciones concretas. “En cargas diarias de hasta el 80 %, esto suele suponer una diferencia de solo uno o dos minutos”, añade.
Acercar los tiempos de recarga a los de repostaje
Pero, que ahora sea suficiente, no implica que la industria se vaya a quedar ahí. Hay margen de mejora y cree que se llegará a niveles superiores dentro de no mucho: “Al mismo tiempo, sabemos, gracias a nuestra estrecha colaboración con los fabricantes de automóviles, que el desarrollo en el sector de los turismos aún no ha finalizado con 400 kW”.
Sabe de sobra cuál es el objetivo final de la industria, que recargar un eléctrico sea similar a repostar un modelo de combustión, así que seguir avanzando “es un paso importante para reducir aún más los tiempos de carga y acercarlos a una parada de repostaje clásica”.
Alpitronic ya está trabajando en esa dirección, siendo el ejemplo más claro el proyecto desarrollado junto a Mercedes-AMG: “A partir de estos conocimientos y de la experiencia adquirida en los intentos de récord con Mercedes-AMG, donde logramos por primera vez una potencia de carga superior a 1 MW con 1041 kW y hasta 1176 amperios mediante un cable CCS, estamos trabajando en conjunto con el HYC1000 en un cargador rápido de alto rendimiento”.
Senoner tiene claro hacia donde va el sector, pero también que no sirve de nada mirar al futuro si no se presta atención a lo que la industria necesita en este momento: “Nuestro enfoque tiene dos vertientes: proporcionamos soluciones listas para el mercado para la flota de vehículos actual y, al mismo tiempo, sentamos las bases tecnológicas para las futuras generaciones de vehículos. Esta escalabilidad es, en nuestra opinión, un componente clave para una infraestructura de carga sostenible y con visión de futuro”.

