El mercado chino sigue representando uno de los puntos más importantes para multitud de marcas. De hecho, para muchas, la caída de ventas en este país se ve reflejado directamente en sus cuentas anuales. Multitud de empresas automovilísticas europeas están perdiendo muchos ingresos y beneficios debido, principalmente, al auge de los fabricantes autóctonos chinos.
De unos años hasta ahora, las marcas chinas de coches eléctricos -y no eléctricos- han proliferado por el país oriental. En la región existen actualmente más de 100 compañías. Ello provoca que el cliente chino termine por decantar su compra hacia una empresa autóctona, ya sea por convencimiento, por tener mejor producto o debido a su visión proteccionista hacia su propio país. Sea como fuere, esto está azotando duramente a las economías de las firmas europeas.

El mercado chino se resiente para las marcas europeas
Se ha podido ver cómo se llevan a cabo sinergias entre marcas. Volkswagen tiene sus propias alianzas dentro del país, así como otras también de fuera de Europa, como Toyota. Esto, en parte, también es algo obligatorio; si quieren acceder al mercado chino tienen que hacerlo a través de una empresa conjunta con una firma china.
No obstante, esto no ha hecho que las marcas europeas crezcan demasiado en el país oriental. Más bien están perdiendo mucho del protagonismo logrado años atrás. En China, la venta de los llamados Vehículos de Nueva Energía (NEV) ha crecido un 18% en 2025. Pese a ello, las empresas occidentales están cayendo en ventas. El motivo: la capacidad de los fabricantes locales para adaptarse y actualizarse rápidamente ante las exigencias de los clientes y las tecnologías cambiantes.
Marcas que tienen una gama de modelos extensa, como BYD, Geely o Changan, se adaptan rápidamente a todo lo mencionado anteriormente. Gracias a ello, son algunas de las empresas más representativas en China. Estas son algunas de las responsables de que las europeas estén perdiendo fuelle en este mercado.

Varios estudios puntualizan que estas marcas tienen productos mucho más adaptativos a los gustos chinos. Al fin y al cabo, también son empresas autóctonas y saben integrar perfectamente las necesidades y tecnologías más usadas allí, como las aplicaciones de WeChat o AliPay, entre otras muchas. Estas son características muy queridas por el público allí.
En una publicación del Wall Street Journal se deja clara la posibilidad de que la mayoría de fabricantes de fuera de China queden prácticamente expulsados de este mercado para el año 2030, salvo contadas excepciones. El estudio que respalda esta publicación apunta que sólo sobrevivirían a esta tendencia compañías grandes como Tesla, Toyota o Volkswagen. Pese a ello, también ve una importante caída en sus ventas.
A día de hoy, las marcas chinas ocupan casi dos tercios del mercado oriental. Esto deja a las extranjeras con un estrecho margen de movimiento y posibles beneficios. En 2025, en China se vendieron casi 13 millones de coches eléctricos e híbridos enchufables, y la mayoría estuvo representado por compañías autóctonas. ¿Cómo pueden actuar estas empresas extranjeras para ‘arrebatar’ matriculaciones a las chinas? Esto es algo realmente complicado y de lo que la mayoría de expertos no ve una salida victoriosa para las firmas occidentales.