Si existe un Santo Grial del coche eléctrico, es aquel… barato. Lo busca Ford con su nuevo Fathom y rival de Tesla, pero también lo busca el Grupo Volkswagen, no sólo con el nuevo CUPRA Raval -“en 30 años no he visto nada igual”- sino, también, con este SUV o crossover eléctrico urbano que Skoda fabrica en España, concretamente en la planta de Landaben, Navarra.
Con 4,17 metros de largo, 1,79 m de ancho, 1,58 m alto y una distancia entre ejes de 2,6 metros, este Skoda eléctrico desde sólo 22.800 euros es ‘la respuesta de Skoda’ al SUV BYD Atto 2 -lee nuestra prueba- que, con el KIA EV3 -lo hemos conducido- domina el mercado eléctrico en España. Pero es mucho más, porque con hasta 440 km de autonomía debería marcar un punto de inflexión en el coche eléctrico barato fabricado en España.

El Skoda Epic, tres versiones y hasta 440 km de autonomía
Por ahora, Skoda ya tiene a la venta en España la versión más potente, con 155 kW / 210 CV y hasta 440 km de autonomía, de su nuevo SUV eléctrico barato. Pero ojo, porque si esta -descuentos y ayudas incluidos- sólo cuesta 22.800 euros; existirán otras versiones que lo dejarán más barato aún.
Y es que el Skoda Epiq ya a la venta en España, que es el primer eléctrico de Skoda de tracción delantera -su hermano mayor, el Elroq que ya hemos probado, es tracción trasera-; estrena la nueva plataforma eléctrica MEB+ en la marca checa y equipa una batería NMC de una capacidad bruta de 55 kWh o 52 kWh netos que se puede recargar del 10 al 80 % en 24 minutos conectada a carga rápida. Esta batería está asociada al citado motor de 155 kWh/210 CV y a la versión Epic 55, la primera a la venta en España. Ésta, la más potente de la gama, alcanza los 160 kmh y acelera de 0 a 100 km/h con cierto garbo, necesitando sólo 7,1 segundos para la maniobra.
Pero ojo porque el nuevo SUV eléctrico barato de Skoda contará además con otra batería de tipo LFP y 38,5 kWh bruto -37 kWh netos-. Con una autonomía de 310 km WLTP y capaz de recargarse del 10 al 80 %, proporcionará energía a las versiones Epic 40, con 99 kW / 135 CV y Epic 35 de 85 kWh / 115 CV; ambas a la venta en las próximas semanas.
Junto a estas tres versiones, el nuevo SUV urbano eléctrico de Skoda llega a España con tres nivales de acabado: Urban, Selection y Sportline -esta última, a la venta a mediados de octubre-, a la que se suma una versión especial de lanzamiento denominada First Edition.

Por dentro, amplio para cuatro y con un enorme maletero
El Skoda Epiq de 22.800 euros ofrece uno de los interiores más amplios de su categoría. En las plazas delanteras tienen cabida cómodamente dos adultos de más de 1,90 m -aunque nuestra unidad de pruebas contaba con techo panorámico, que ofrece algún cm más de altura-. Nos gustaron los asientos, de mullido firme pero cómodo y con buen apoyo y sujeción lumbar, no tanto esta última a la altura de los hombros.
En el salpicadero encontramos un revestimiento superior de plástico texturizado y con acabado gomoso que se combina con franjas de tela y plásticos duros en la zona inferior. En general, los ajustes con más que correctos.

Lo que no nos ha gustado tanto es la pantalla digital a modo de cuadro de instrumentos. Mide 5,3” y resulta pequeña y, además, queda situada algo baja respecto a la vista del conductor -lo que obliga a reenfocar la vista cuando pasamos de mirar la carretera a algún dato; algo a lo que es cuestión de tiempo acostumbrarse- y enclaustrada dentro del salpicadero.
Mucho mejor es la pantalla central multimedia, de 13”, un menú claro y varios botones físicos por debajo de la misma. En su marco, un botón a la derecha sube el volumen y otro a la izquierda lo baja y en un módulo inferior independiente encontramos hasta ocho botones físicos con el que se accionan desde los intermitentes de emergencia al selector de modos -ofrece cuatro: Eco, Normal, Sport e Individual-, el selector de climatización y las opciones de desempañe de las lunas.
Hay que señalar que el cambio automático se ubica en una palanca que sobresale de la columna de dirección. En ella, este Skoda Epiq ofrece un modo B de frenada regenerativa con una potente regeneración y con función One Pedal, de forma que si no pisamos el acelerador para avanzar, llega a detener el coche.

Por su parte, la consola central, volada, ofrece dos huecos portavasos y una guantera bajo el reposabrazos, cuya tapa no se regula longitudinalmente. Bajo la misma encontramos varios huecos portaobjetos y salidas de carga y tomas USB.
Las plazas traseras, por su parte, ofrecen asimismo una buena altura, para ocupantes de hasta 1,90 m, pero ocupantes de esa talla echarán en falta algo más de espacio para las piernas para viajar cómodamente.
Entre eso, y que la altura de los asientos no resulta muy elevada respecto al piso, los pasajeros de atrás que sean bastante altos verán como este Skoda les obliga a llevar las rodillas algo más flexionadas de lo habitual: pero si los pasajeros traseros miden en torno a 1,85 m viajarán sin ninguna estrechez.
La anchura de estas plazas posteriores no es mala, aunque la plaza central queda -como en la inmensa mayoría de vehículos- reservada para un niño... pese al fondo plano del piso.

Pero es el maletero lo que verdaderamente sorprende ofrece 475 litros de capacidad, una cifra que se diferencia entre los 370 L que ofrece el portaequipajes inferior con el suelo en su posición más baja -ofrece un doble fondo- y en otros 90 L que quedan bajo el piso del maletero. Según los expertos de Skoda, los 475 L se alcanzan finalmente cuando se retira la bandeja separadora del vano principal.
Más allá de eso nos encontramos con un maletero muy práctico, con un portón amplio, una altura de carga correcta y, en su interior, de formas regulares; la presencia de 4 argollas para anclar la carga, otros cuatro ganchos para colgar bolsas y un foco de luz. Eso sí tras los pasos de rueda encontramos unos pequeños huecos laterales, en uno de los cuales nuestra unidad de prueba llevaba una cinta para sujetar objetos.
Además, a ese volumen hay que sumar un compartimento delantero o frunk de 25 L de capacidad que estará situado bajo el capó -que se irá introduciendo en la producción, nuestra unidad de pruebas no contaba con él- y en el que se pueden llevar perfectamente los cables de carga y algún pequeño accesorio, como un inflador de neumáticos.

En marcha, este Skoda de 440 km de autonomía convence
Una vez a los mandos de este coche, concretamente a la unidad Epic 55 kWh con acabado Selection que nos cedió Skoda, hay que señalar que el coche no filtra demasiado el ruido de rodadura. Además, y durante la jornada de pruebas, que tuvo lugar en los Alpes austríacos, el coche mostró un ligero ruido aerodinámico -proveniente sobre todo de las barras del techo- que se incrementaba a partir de los 115 km/h. Nada grave ni molesto.
Con una dirección de tacto algo pesado y directa -con unas 2,8 vueltas de tope a tope y una ligera pero brusca tendencia al autocentrado- y un volante algo grande para el interior del coche, este Skoda Epiq ofrece un buen tacto a sus mandos, ya sea en ciudad o en carretera, donde sus 210 CV dan ‘de sobra’.
Eso sí, con un empuje muy progresivo; incluso en el modo de conducción Sport, que se diferencia mucho menos del Normal que éste último del Eco -que es mejor relegar al uso urbano o en vías de circunvalación por su escasa entrega de potencia-. Es más, en modo Normal y a poco que no controlemos el acelerador, podemos sorprendernos a velocidades bastante por encima de las legales.

Es un coche estable, de tacto aplomado y que ofrece un tacto de suspensión confortable… que se combina con unos amortiguadores de respuesta ligeramente seca. No resulta incómodo, pero marca las irregularidades del firme- Al menos esa es la sensación que daba nuestra unidad de pruebas, equipada con neumáticos 225/45 R19, aunque la gama ofrece llantas de 17”, 18” y 19” según acabado, con incluso llantas de 20” para la versión First Edition.
Así nos encontramos ante un coche de buena respuesta, noble de conducir y bastante cómodo pero, ¿cómo frena? Bueno, al igual que en muchos aspectos, este Skoda se ha puesto a punto pensando en el confort de la mayoría de clientes. Y así, si al pisar el freno solo encontramos un levísimo recorrido del pedal sin que éste ofrezca resistencia y el coche comience a detenerse, este recorrido es tan pequeño que muchos conductores no lo notarán siquiera.
Una vez superado el mismo, encontramos un tacto de pedal progresivo y con una mordiente consistente, más que suficiente para detener este SUV eléctrico de Skoda con solvencia. Algo a lo que ayuda un peso que no resulta excesivo y que supera por poco los 1.500 kg.

En cuanto al consumo, lo primero que tenemos que señalar es que el recorrido de prueba transcurrió en subida desde la zona norte de Alemania hacia los Alpes austríacos. Y eso sin duda influyó en el consumo, que nos resultó a priori correcto, incluso si no tuviéramos en cuenta esa circunstancia.
En datos, durante un recorrido en autopista en ligera pendiente ascendiente, y a velocidades ligeramente superiores a las legales en España, logramos un consumo medio de 16,8 kWh/ 100 km. Y ojo, porque en recorridos de media montaña por carreteras comarcales a unos 60 km/h de media, el consumo descendió a apenas unos 8,5 kWh /100 km. Y a un ritmo más vivo -a unos 80 km/h de media- por carreteras de montaña, el consumo se mantuvo en torno a unos 12 kWh/100 km.
Así las cosas, y dada la orografía peculiar del recorrido de pruebas, nos resulta difícil dar una cifra media que podamos considerar relevante y apropiada. La dejamos para una prueba de mayor duración pero lo que sí podemos señalar es que el consumo homologado que declara Skoda para el Epic 55, de 13,8 kWh, nos parece adecuado y relativamente fácil de lograr si se conduce con suavidad y utilizando la frenada regenerativa.

Al respecto, hay que señalar que este Skoda Epiq con acabado Selection carece de levas en el volante, y para regular la frenada regenerativa hay que ir al menú principal y seleccionar el modo Standard o un segundo más acusado; que tampoco resulta demasiado incómodo. Eso sí, hemos de reconocer que durante nuestra prueba no recurrimos a ese modo de frenada regenerativa potenciada, lo que habría rebajado los consumos.
La falta de levas tras el volante nos parece un pequeño fallo en este coche. Pero los especialistas de Skoda nos indicaron que, en función de los acabados, este SUV eléctrico podría contar con levas tras el volante, que se asociaban a tres niveles de frenada regenerativa.

Desde 22.800 euros: el precio del nuevo Skoda Epic
Como ya hemos señalado, la única versión a la venta por el momento en España del Skoda Epic es aquella de 155 kWh /210 CV y batería de 52 kWh netos, que ofrece hasta 440 km de autonomía. Los precios oficiales de esta variante parten desde los 33.100 euros, pero que al restarle las ayudas del Plan Auto + y el descuento comercial por CAE, se queda en 25.850 euros.
Una cifra a la que si, además, sumamos los descuentos por financiación, se queda en 22.800 euros.
Precio con ayudas, CAE y descuento por financiación
Skoda Epiq 55 kWh Urban: 22.800 euros.
Skoda Epiq 55 kWh Selection: 25.200 euros.
Skoda Epiq 55 kWh First Edition: 27.600 euros.

