La historia reciente de Smart ha sido algo movida. Lo que comenzó como una marca alemana centrada en coches urbanos pasó a ser propiedad compartida con Geely y dejó de lado los urbanitas para empezar a desarrollar coches más grandes de los que nunca había fabricado. Ahora, vuelve a sus raíces con el retorno del #2 y, además, estrena CEO para Europa: Wolfgang Ufer.
El ejecutivo ha recalcado su apuesta por los coches eléctricos, que cree que van a entrar en buen momento: “Todos sabemos que existen ciclos. Y diría que los últimos cinco años no fueron precisamente la época dorada de la movilidad eléctrica. Hemos atravesado periodos muy difíciles. Ahora creo que estamos presenciando un nuevo cambio, lamentablemente, en parte provocado por situaciones desagradables [la Guerra de Irán]. Pero, en general, la percepción pública está mejorando y la gente está comprendiendo que la conducción eléctrica tiene sentido”.

Vuelve el alma de la compañía
Dentro de Smart, toda la atención está puesta en el regreso que dio origen a la compañía, el Smart #2, que retoma el espíritu del fortwo original, algo que quiere que quede claro: “El ADN del fortwo o del #2 es innegociable. Ese ADN se conservará. Está integrado en el nuevo vehículo. Se trata de agilidad, de cómo se desenvuelve en el tráfico urbano, de su tamaño y, por supuesto, de que sea eléctrico”.
“No puedo dar detalles sobre las dimensiones exactas, pero en las imágenes se aprecia que se está utilizando la carrocería de un modelo anterior del Smart Fortwo, el “modelo 453”, para las pruebas. Por lo tanto, podemos suponer que el nuevo vehículo medirá menos de tres metros de largo. Además, será un vehículo totalmente eléctrico y muy ágil que superará a sus predecesores en todos los aspectos”, comenta.
Y su vuelta no es solo cosa de imagen o de apelar a la nostalgia de los conductores, Ufer considera que puede ser uno de sus vehículos más importantes dentro de la gama: “Sin duda, será un modelo basado en el volumen. Queremos crecer con la cartera de productos que ya tenemos y seguiremos ampliándola. Pero el #2 será, sin duda, un modelo basado en el volumen. Tiene un gran potencial de ventas y lo aprovecharemos al máximo”.
Comprometidos con los coches eléctricos
Aunque el Smart #2 sea el centro de los focos, por lo que representa para la marca, en la entrevista con Electrive le preguntan que más es la compañía a día de hoy, y Ufer lo tiene bastante claro: vehículos de baterías.
“Ante todo, apostamos por los vehículos eléctricos, vehículos totalmente eléctricos. Nos mantenemos fieles a ese principio. Fuimos de los primeros en dar el salto en 2019. En cuanto al segmento, si observamos nuestra cartera actual, con el #5 nos adentramos en el segmento D. Y si imaginamos la gama desde el #2 hasta el #5, ese es el ámbito en el que queremos operar: vehículos compactos premium que destacan por su tecnología, pero sobre todo por su excelente diseño”, apunta.
Es una declaración que puede chocar, especialmente porque hace solo unos meses lanzó en China el primer coche híbrido enchufable de su historia. Lo que ocurre es que la compañía quiere diferenciar claramente entre los distintos mercados: “Tenemos muy claro que no vemos híbridos enchufables en Europa. Hay que decirlo abiertamente y con profesionalidad: esa es la postura actual de smart en Europa. Personalmente, tampoco soy partidario de los híbridos enchufables porque creo que solo pueden ser una tecnología de transición”.
“Y si observamos nuestros vehículos actuales y la tecnología que hemos lanzado al mercado, [el #5] es un vehículo que me hace preguntarme por qué necesitaría un motor de combustión. Yo mismo lo conduzco. He recorrido 43.000 kilómetros en siete meses y no he tenido ningún problema de carga ni he perdido tiempo. Puedo afirmar con total seguridad que, en la práctica, ya no supone ningún problema. Por eso, nuestra estrategia es muy clara y seguimos apostando por la electrificación total”, añade.

