El éxito puede ser, a veces, un bendito problema. Volvo Cars se encuentra en una situación inédita tras la presentación oficial del EX60. En apenas un mes, los principales mercados europeos han reportado un volumen de pedidos minoristas que supera con creces las previsiones internas más optimistas de la compañía. La demanda es tan voraz que el ritmo de reservas ha superado incluso al del Volvo EX30, a pesar de que este último compite en un segmento de mayor volumen y con un precio más accesible.
Erik Severinson, director comercial de Volvo Cars, ha calificado esta acogida como “excepcional”. Solo en Suecia, la marca ya acumula más de 3.000 pedidos, impulsados por una oferta comercial transparente y el incentivo de tres años de carga gratuita en casa. Este aluvión de clientes ha provocado que la firma sueca tenga que replantearse sus planes de fabricación para 2026, justo cuando se preparan para iniciar la producción de las unidades destinadas a clientes el próximo mes.

Una fábrica que no descansará para satisfacer la demanda
Para hacer frente a este éxito arrollador, Volvo está tomando medidas históricas. La compañía se encuentra actualmente negociando con los sindicatos para mantener abierta su planta de Torslanda, en Suecia, una semana más durante el periodo estival. De confirmarse, sería la primera vez en la historia de la empresa que se toma una medida de este tipo en verano, subrayando la urgencia por aumentar la capacidad del nuevo Volvo EX60. La competencia es fuerte. Los BMW iX3 y Mercedes GLC son sus rivales más directos.
Este SUV eléctrico no solo destaca por su estética, sino por una propuesta de valor que parece haber dado en el clavo. Con un precio similar al del XC60 híbrido enchufable (el modelo más vendido de la casa), el EX60 elimina las barreras económicas para dar el salto al eléctrico puro. Su tecnología permite una carga tan rápida como lo que dura una parada para tomar un café, prometiendo una autonomía líder en su categoría que despeja cualquier duda sobre los viajes de larga distancia.

Buen rendimiento y un precio correcto
El Volvo EX60 se asienta sobre la plataforma SPA3, una arquitectura de software que permite actualizaciones constantes y una eficiencia optimizada. Aunque los pedidos actualmente solo están abiertos en Europa, se espera que el mercado estadounidense se sume a finales de esta primavera, lo que podría aumentar aún más la presión sobre las líneas de montaje suecas.
Volvo ha abierto todo el catálogo de pedidos para su nuevo SUV. Eso incluye varias configuraciones posibles con autonomías que oscilan entre los 620 y los 810 kilómetros y con potencias que varían entre los 374 y los 680 caballos. Con medidas propias del segmento D (4,8 metros de largo), el EX60 lo tiene todo para convertirse en uno de los SUV eléctricos premium más vendidos. En su interior refleja la filosofía habitual de Volvo, aunque con un, puede que excesivo, concepto minimalista.
Con un precio de salida de 64.900 euros para el mercado español, la llegada del EX60 supone un punto de inflexión para la estrategia de electrificación de la marca. La planta de Torslanda en Suecia se enfrenta ahora a un problema bien recibido. Una de esas situaciones por las que muchas otras marcas darían lo que fuese. No es la primera vez que Volvo se enfrenta a algo así. Hace unos años tuvieron el mismo ‘bendito problema’ con el EX30. Volvo tuvo que desviar parte de la producción de China a Europa ante la elevada demanda generada.