Ford está ejecutando importantes cambios eléctricos en Europa. Tras vender casi la mitad de su fábrica de Almussafes a Geely, la compañía anuncia ahora la venta de una nueva furgoneta eléctrica. Ford la ha bautizado como Transit City, pero en realidad su origen está muy lejos de Europa y de Estados Unidos. La presión por reducir los costes en el ámbito de los vehículos comerciales electrificados está obligando a los fabricantes tradicionales a redefinir sus cadenas de suministro y centros de producción. Ford ha decidido traer a Europa su furgoneta eléctrica Transit City, fabricada en China.
Los clientes europeos, entre los que se encuentra España, ya pueden realizar pedidos y se espera que las primeras entregas comiencen antes de fin de año. El lote inicial consta de aproximadamente 1.000 vehículos con un precio de salida de 26.420 euros. Esto marca el lanzamiento al mercado europeo de un modelo desarrollado originalmente para su mercado de origen chino y que ahora forma parte de una iniciativa de exportación global. La nueva Transit City es en realidad una Farizon V7e.
254 km de autonomía y diferentes configuraciones de caja

La Transit City está diseñada para ser una furgoneta económica para el transporte de mercancías de última milla. Ha sido desarrollada por la empresa conjunta entre Ford y el Grupo Jiangling Motors y se fabrica en la planta de Xiaolan, en la ciudad de Nanchang, al este de China. Su enfoque en rutas cortas distingue a la Transit City de los vehículos comerciales más grandes diseñados para el transporte de larga distancia, como la Ford e-Transit que lleva años a la venta.
La Transit City está equipada con un motor eléctrico de 110 kW (150 CV) en el eje delantero. La energía proviene de una batería de fosfato de hierro y litio (LFP) de 56 kWh de capacidad neta, que proporciona una autonomía de 254 kilómetros según el ciclo WLTP. En una estación de carga rápida, diez minutos son suficientes para añadir 50 kilómetros de autonomía, lo que resulta especialmente útil para rutas de reparto con tiempos de espera reducidos. La carga útil es de hasta 1,6 toneladas y el volumen de carga de hasta 8,5 metros cúbicos.

Tres son las variantes de carrocería disponibles para el mercado europeo. Estas incluyen una versión de batalla corta y techo bajo, una versión de batalla media y techo alto, y una variante de chasis cabina para carrozados personalizados. Según el uso previsto, se puede seleccionar el formato adecuado, desde repartos urbanos compactos hasta grandes volúmenes de carga. La versión de chasis cabina está dirigida principalmente a carroceros que deseen construir sus propias soluciones sobre el chasis.
Interior moderno y amplio espacio de carga
Las labores de reparto diarias no deben estar exentas de esos elementos de confort que hoy se consideran esenciales. Disponible únicamente con el acabado Trend, la Transit City incluye de serie puerta de carga lateral (lado derecho), doble puerta trasera, espejos retrovisores eléctricos, aire acondicionado, cuadro de instrumentos digital de 7 pulgadas, pantalla multifunción central de 12,3 pulgadas, iluminación en el espacio de carga, asiento del conductor calefactado, Apple CarPlay y Android Auto, cámara trasera, acceso y arranque sin llave y una completa dotación de seguridad y elementos de asistencia a la conducción.

Como ya hemos comentado, Ford ofrece diferentes configuraciones de carrocería. La versión más pequeña de todas (H1, L1) ofrece una caja de 2,77 metros de largo y 1,456 metros de ancho para una carga útil de 1.085 kilogramos y un volumen de 6,43 metros cúbicos. En un volumen superior (H2, L2), la Transit City aumenta sus dimensiones hasta los 3,07 metros de largo y 1,746 metros de ancho con una carga útil de 1,275 kilogramos y un volumen de carga de 8,5 metros cúbicos. El resto de versiones dependerá de cada carrozado que se le incorpore
La estrategia de electrificación global de Ford Pro
La incorporación de la nueva Transit City china al catálogo de Ford Pro en el territorio europeo, refuerza la oferta de furgonetas de transporte urbano e interurbano junto a modelos ya establecidos. La marca busca con ello cerrar la brecha temporal hasta que sus propias plataformas eléctricas occidentales de nueva generación alcancen la plena rentabilidad. Al mismo tiempo, la maniobra sitúa a Ford en competencia directa con los fabricantes chinos independientes de vehículos comerciales que han comenzado su desembarco en puertos europeos, combatiendo sus precios con una gama respaldada por su consolidada red europea de distribución y servicio técnico de taller.