Híbridos y Eléctricos

1.200 MILLONES DE EUROS

Inversión millonaria de Mercedes en España para fabricar furgonetas eléctricas

Mercedes- Benz invertirá 1.200 millones de euros en la expansión de la fábrica de Vitoria y en la producción de furgonetas eléctricas, después de que los sindicatos hayan respaldado su nuevo plan.

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Mercedes-Benz invertirá 1.200 millones de euros en la producción de furgonetas en España para permitir la expansión de la fábrica de Vitoria.

Mercedes-Benz invertirá 1.200 millones de euros en la producción de furgonetas en España para permitir la expansión de la fábrica de Vitoria. Según los sindicatos UGT y CC.OO. el fabricante alemán ha tomado esta decisión después de que los trabajadores respaldaran el nuevo acuerdo laboral propuesto por la empresa.

En Vitoria, Mercedes-Benz construye actualmente las furgonetas Vito y V-Class. En 2022, la compañía espera ensamblar 158.000 vehículos en Vitoria, su segunda planta de ensamblaje de furgonetas más grande, y planea aumentar la producción en los próximos años.

Según han informado fuentes sindicales y de la empresa a Europa Press, los trabajadores de la planta de Mercedes-Benz han apoyado con un 57 %, el preacuerdo del convenio alcanzado por la dirección de la empresa y los sindicatos CC.OO., UGT, Ekintza y PIM. En el referéndum celebrado este pasado lunes la mayoría de los casi 5.000 trabajadores de la planta votaron a favor de un acuerdo que define las condiciones laborales y los aumentos salariales hasta 2026, lo que permite al fabricante de automóviles invertir en la producción de los modelos actuales y de nuevas furgonetas eléctricas.

Los trabajadores debían decantarse por "acuerdo sí, acuerdo no", que eran las opciones que se recogían en la consulta. Finalmente, la participación ha alcanzado un 94,69 % de la plantilla. El “sí” ha tenido un respaldo de 2.601 trabajadores (57 %), mientras que el “no” fue elegido por 1.939 (un 43%. Los 14 votos restantes han sido en blanco.

El martes de la semana pasada fue cuando la dirección de la planta y la mayoría sindical conformada por UGT, CC.OO., Ekintza y PIM acercaron posturas y llegaron a un acuerdo que fue rechazado por ELA, LAB y ESK manteniendo las tres huelgas convocadas ya que defendían el no al preacuerdo en el referéndum, en el que, por primera vez, se permitía la votación telemática.

El preacuerdo

El preacuerdo del convenio, con vigencia 2021-2026, no incluye la sexta noche de trabajo que se había planteado inicialmente y garantiza, según destacaron sus defensores, trabajo para "las próximas décadas, inversiones muy importantes y más de 400 contratos indefinidos". En materia económica y salarial, se incluye una paga única no consolidable de 500 euros a la firma del convenio y también, correspondiente a 2021, una paga única no consolidable de 4.000 euros.

De cara a 2022 se plantea un incremento consolidado de un 6 % y, de 2023 a 2026 un aumento consolidado anual de un 2,25 %. Además, los trabajadores contarán con una nueva paga de 1.000 euros al año. En relación a la paga de resultados, hasta 2.250 euros al año en base a determinados indicadores (750 euros al 100 % de consecución) y, en caso de superar los 200.000 vehículos, paga de 500 euros al año.

El acuerdo establece que los sábados se convocarán diez días antes del fin del mes previo y se trabajarán por norma general. También se contempla la jubilación demás de 250 personas a través de contratos relevos para aquellos que cumplan con las condiciones. Asimismo, se producirá la conversión de 400 contratos temporales en indefinidos (150 a la firma del convenio) y se prevén puestos protegidos para 150 personas con limitaciones acreditadas por Servicios Médicos de Fábrica.

ELA, LAB y ESK alegan como una de las razones de su rechazo a la huelga que no se vinculan las subidas salariales al IPC, si bien desde la otra parte sindical les reprochan que utilicen ese argumento porque aseguran que, durante la negociación, todos los sindicatos renunciaron a ello. CC.OO., UGT, Ekintza y PIM defendían el sí al acuerdo al considerar que todo son mejoras y no hay ninguna medida regresiva y, desde la dirección de la empresa, también se había asegurado que es un buen acuerdo que habilita la inversión de 1.200 millones que se había planteado para la planta alavesa.

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