Híbridos y Eléctricos

MALOS CONDUCTORES

Tesla castigará a quienes no usen bien la conducción autónoma de sus coches

Ante los cada vez más habituales despistes de los conductores al usar el paquete FSD de Tesla, la compañía americana adoptará duras medidas contra aquellos que no cumplan las reglas al volante.

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El programa de conducción autónoma de Tesla es en realidad un asistente de nivel 2.

El hecho de vender algo como tal no quiere decir lo que sea. Durante mucho tiempo, Tesla ha tenido una política demasiado flexible en lo referente a conducción autónoma. Los de Austin siempre han ofrecido su paquete de asistentes con un nombre que claramente induce a error. Si a eso le sumamos un conductor despistado o negligente, la mezcla puede resultar explosiva. Con las autoridades vigilándolos de cerca, Tesla ha adoptado una medida muy seria para evitar que sus clientes se descentren al volante cuando activen el paquete de conducción autónoma. Una medida que no ha gustado a todo el mundo.

Los diferentes niveles de conducción autónoma permiten reconocer qué coches pueden operar sin supervisión de un humano y cuáles no. A partir del nivel 3, el conductor está liberado de coger el volante y desviar la vista, aunque no en todo momento. Por ahora, en Estados Unidos, el primer fabricante que tiene licencia para semejante conducción asistida es Mercedes. En Europa, la liberación es algo mayor ya que se permite la circulación de coches con nivel 4 de autonomía, nivel que sí permite la total desatención del ser humano en lo relativo a la circulación.

Por mucho que sea uno de los mejores paquetes de asistentes a la conducción, el programa FSD (Full Self Driving) de Tesla no es más que una función de nivel 2, por lo que es el conductor el que tiene la responsabilidad final en lo relativo al manejo del coche. Las autoridades de Estados Unidos mantienen la presión sobre Tesla para que cambie su forma de vender el paquete de asistentes. Hace unas semanas, el Estado de California, bajo orden judicial, obligó a la compañía a cambiar la denominación para que así no pueda llevar a confusión a los clientes.

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Con un nivel 2 de conducción autónoma, el conductor debe mantener siempre las manos en el volante,

Dentro de esta atmósfera de vigilancia, Tesla ha decidido que también va a castigar a aquellos usuarios que no cumplan con las normas. Si un conductor de Tesla ignora las advertencias de seguridad del programa FSD repetidamente, mantener las manos en el volante mediante avisos sonoros e indicaciones visuales, el sistema vetará su uso durante dos semanas. Tal y como recoge la última actualización del software: “Suspensión de la conducción autónoma total (Beta): para máxima seguridad y responsabilidad, el uso de la conducción autónoma total (Beta) se suspenderá si se detecta un uso inadecuado". Por uso inapropiado entienden cuando el piloto habitual u otro conductor del vehículo recibe cinco 'desconexiones forzadas del piloto automático'.

A la quinta desconexión de los asistentes, el coche negará el uso de la conducción autónoma durante dos semanas. El conductor no podrá deshacer el castigo. La medida no ha sentado bien a todo el mundo pues muchos usuarios consideran que es injusta. Hay que tener en cuenta que en Estados Unidos el sistema FSD Beta tiene un precio de 15.000 dólares. 

En cualquier caso, es una medida que debe analizarse con perspectiva: Tesla ha rebajado la pena considerablemente ya que en un principio la idea era adjuntar al conductor a una lista negra y negarle el uso de los asistentes durante un periodo indeterminado. La intención es concienciar a sus usuarios sobre la necesidad de mantener la atención en la carretera en todo momento.

Hasta ahora, muchos clientes de Tesla han conseguido engañar al sistema mediante el uso de un contrapeso. En diferentes páginas de Internet es posible comprar una trampa para la tecnología, al menos hasta hace unos meses. Sabiendo de la mala praxis de muchos de sus usuarios, la actualización de noviembre del paquete FSD Beta introdujo un sensor que detecta la contramedida del peso y obliga, una vez más, a colocar las manos correctamente en el volante y a demostrar al sistema que se está atento. La compañía no se puede permitir más fallos de seguridad de una tecnología que empieza a estar en entredicho.

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