Híbridos y Eléctricos

CONDUCCIÓN AUTÓNOMA

Tesla volverá a utilizar radares para la conducción autónoma, un cambio que tiene implicaciones

Tras dejar de utilizarlos el año pasado, Tesla ha comunicado que prevé utilizar radares para la conducción autónoma de sus coches eléctricos. Un cambio que plantea implicaciones importantes para sus clientes.

Autopiltot-Tesla
Tesla da marcha atrás y volverá a instalar lo que nunca debió quitar en sus coches

Hace unos cuantos meses Tesla anunció que prescindiría de los sensores y radares en todos sus coches, dejando que su sistema de conducción autónoma se guíe únicamente por cámaras. Ahora la compañía estadounidense ha comunicado a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) que tiene previsto volver a instalar radares en sus coches a partir del mes que viene.

La decisión de Tesla de prescindir de los sensores ultrasónicos en sus coches fue bastante controvertida. Mientras que el grueso de fabricantes (y la propia Tesla hasta que dejó de hacerlo) utilizan un conjunto de cámaras, sensores y radares para "leer" la carretera y lo que ocurre alrededor del vehículo, el año pasado Tesla decidió apostar íntegramente por las cámaras y su potente red neuronal. El llamado Tesla Vision.

Inicialmente los vehículos dotados con el sistema Tesla Vision perdieron características como el Smart Summon (la función convocar que permite que el coche "acuda" a una posición determinada) y el Emergency Lane Departure Avoidance. También se limitó a 120 km/h la velocidad máxima a la que funcionaba el Autopilot y se aumentó la distancia mínima de seguimiento. Todo ello, ante las posibles dudas sobre el funcionamiento del sistema. Posteriormente, todos estos cambios se revirtieron gradualmente a través de actualizaciones de software y el sistema de cámaras igualó las funciones del sistema anterior.

Ahora Tesla vuelve a cambiar de parecer. La compañía que dirige Elon Musk ha comunicado a la FCC estadounidense que tiene previsto comercializar un nuevo radar a partir del mes que viene, es decir, con el inicio de 2023. En el documento que ha sido filtrado, Tesla confirma que planea empezar a comercializar el nuevo dispositivo «mediados de enero». La solicitud confirma los rumores que hubo el pasado mes de junio cuando salió a la luz una patente de Tesla sobre un nuevo radar.

Elon Musk se ha mostrado en más de una ocasión partidario de las cámaras de alta resolución. En unas declaraciones del año pasado, Musk aseguraba que las cámaras son «más efectivas» para mapear el entorno de un coche que los radares. Además, también ha llegado a decir que la seguridad con el sistema de cámaras sería mayor que con un sistema de cámaras más radar, pero en ningún caso inferior. Sin embargo, el CEO de Tesla también dijo meses atrás que Tesla podría utilizar el radar si dispusiera de un «radar de muy alta resolución».

¿Qué implicaciones tiene esto para los clientes? Como ya mencionamos meses atrás, la incorporación de un radar dejaría obsoleto el sistema que mapea el entorno del coche utilizando solamente cámaras de alta resolución. Al implementar ahora un radar, no solo es necesario incluir un nuevo hardware al coche, sino también un cambio en el software que gestiona el Autopilot.

Esta actualización podría recibirse mediante conexión a Internet en todos los vehículos, como habitualmente hace la marca estadounidense, pero no cabe duda de que esta nueva situación genera incertidumbre entre aquellos que ya creían disponer en sus vehículos un sistema que (en el futuro) les permitiría tener conducción autónoma completa. De momento el sistema Full Self-Driving (FSD) todavía está en fase beta y no permite una conducción totalmente autónoma

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