Híbridos y Eléctricos

TRANSFORMACIÓN DE LUNAZ

Tecnología y tradición se unen en este Rolls-Royce Phantom V eléctrico

Lunaz es un especialista en transformar coches clásicos en coches eléctricos, y ahora ha presentado sus dos nuevos modelos: un Rolls-Royce Phantom V de 1961 y un Silver Cloud eléctricos, con una enorme batería de 120 kWh.

Tecnología y tradición se unen en este Rolls-Royce Phantom V eléctrico
Tecnología y tradición se unen en este Rolls-Royce Phantom V eléctrico

Rolls-Royce ha sido siempre sinónimo del máximo lujo, ostentación y grandes motores de ocho y doce cilindros cuya suavidad de funcionamiento sobresalía por encima de cualquier otro. Los nuevos tiempos demandan otras cosas, y ahora el especialista en conversiones eléctricas Lunaz ha querido atreverse con el máximo exponente del confort y el lujo en el automóvil, presentando dos Rolls-Royce completamente eléctricos que aúnan tradición y tecnología en una preciosa carrocería clásica.

Se trata de un Rolls-Royce Phantom V y un Rolls-Royce Silver Cloud, dos modelos de principios de los años 60 que Lunaz ha querido convertir en coches eléctricos para darles una nueva vida, aún más silenciosa y con cero emisiones locales. Y no es una conversión cualquiera, hablamos de un trabajo excepcional en el que se ha puesto el cuidado y la atención por el detalle que merecería todo un Rolls-Royce.

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Rolls-Royce Phantom V eléctrico, por Lunaz.

El Rolls-Royce Phantom V eléctrico (del año 1961) ha sido restaurado por completo para este trabajo. Un proceso de restauración desde cero que comienza con una inspección exhaustiva; después se pesa el coche para conocer la distribución de peso original y mantenerla lo más parecida posible luego. Estos datos permiten más adelante adaptar el propulsor eléctrico, la batería y la suspensión de forma que el reparto de pesos sea similar al coche original.

A continuación se retiran el motor de combustión original y todos sus componentes, se escanea el coche en 3D y los ingenieros crean modelos CAD para garantizar que todo el chasis se adaptará a la perfección una vez esté electrificado. El chasis original se queda completamente al desnudo, momento en el cual se emplean técnicas tradicionales de restauración, totalmente artesanales, y se repara cualquier imperfección tanto en el chasis como en la carrocería. Después se instala el nuevo tren motriz eléctrico y todos los nuevos componentes necesarios a nivel de hardware y software.

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Rolls-Royce Phantom V eléctrico, por Lunaz.

El mismo cuidado exquisito y atención por los detalles se extiende al interior. Se mantiene fielmente el aspecto original, con butacones tapizados en la mejor piel (de origen sostenible y elaborada internamente por Lunaz), molduras de madera natural restaurada, alfombrillas con lana de alpaca e incrustaciones en oro rosa, pero también encontramos funcionalidades de última tecnología. El Rolls-Royce Phantom V eléctrico equipa posicionamiento GPS, WiFi y un moderno sistema de infoentretenimiento.

También se ha mejorado el sistema de acondicionado, con un climatizador más potente y divisible por zonas para poder adaptarse al gusto de cada pasajero. El sistema de audio es independiente entre la parte trasera y la delantera, de forma que los pasajeros puedan escuchar música sin tener que escuchar, por ejemplo, las indicaciones del navegador que escucha el chófer.

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Rolls-Royce Phantom V eléctrico, por Lunaz.

No faltan las mesas de picnic en los respaldos de los asientos ni un cristal de privacidad que separa el compartimiento del conductor y el de los pasajeros, que cuentan en la parte trasera con dos pantallas, minibar entre los asientos y un teléfono con el aspecto original pero tecnología móvil moderna. Recordemos que, sobre todo, estamos ante un Rolls-Royce.

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Indicador de reserva de potencia adaptado al sistema eléctrico y la recuperación de energía.

Lunaz guarda con celo los detalles técnicos de su propulsor eléctrico, diseñado y desarrollado internamente, pero sí ha publicado sus cifras principales. Este Rolls-Royce eléctrico tiene 380 CV de potencia y 700 Nm de par y equipa una batería de 120 kWh gracias a la cual tiene una autonomía en torno a 480 kilómetros.

Puede cargarse tanto en corriente alterna como en corriente continua, aunque no se ha anunciado la potencia máxima de la recarga rápida. Además del propulsor eléctrico, también se ha mejorado el sistema de frenos, la suspensión, la dirección y todo el sistema eléctrico auxiliar.

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Rolls-Royce Silver Cloud eléctrico, por Lunaz.

La instrumentación mantiene fielmente el diseño original, pero se ha modificado y ahora el tradicional indicador de reserva de potencia de Rolls-Royce indica la entrega de potencia instantánea (o potencia de recarga en las frenadas) y un medidor de autonomía. 

Lunaz quiere preservar la exclusividad de sus creaciones y la producción está limitada a 30 unidades. Sin embargo, el éxito de demanda ha sido tal que Lunaz ha duplicado su plantilla y, tras el Phantom V, Lunaz ha decidido crear también versiones eléctricas del Rolls-Royce Silver Cloud con varios estilos de carrocería: limusina, coupé y Drophead.

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Rolls-Royce Silver Cloud eléctrico, por Lunaz.

Todo un éxito, según la compañía, a pesar de que los precios son acordes a lo que cabría esperar de un Rolls-Royce: el Silver Cloud eléctrico arranca en 350.000 libras (389.000 euros) y el Phantom V hace lo propio en 500.000 libras, unos 556.000 euros al cambio actual. En ambos casos, antes de impuestos y sin tener en cuenta la personalización de cada cliente.

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