A LA CONQUISTA DEL PARTICULAR

Cataluña abandera el sector de la moto eléctrica

A pesar del crecimiento en número de matriculaciones, la moto eléctrica sigue sin calar hondo entre los participantes. El grueso de las ventas se destina a flotas de empresas de reparto o alquiler; conocido como motosharing.

Volta BCN.
Volta BCN.

El sector de vehículos de dos ruedas eléctricos ha experimentado un crecimiento porcentual del 170% en lo que llevamos de año, y comparado con el ejercicio 2017, en Cataluña. La región ostenta el 37,89% de las ventas acumuladas en toda España que ya alcanza los 4.447 vehículos eléctricos de dos ruedas, con una variación interanual del 103,7%. Son datos facilitados por la Asociación Nacional de Empresas del Sector de Dos Ruedas (ANESDOR). A pesar de las cifras, el sector, en general, precisa medidas estructurales y continuadas que apoyen la movilidad sostenible. Así lo han confirmado organizaciones representativas y fabricantes a Híbridos y Eléctricos.

Durante los últimos cinco años, el sector de motos eléctricas ha pasado de ostentar un 1% del mercado total de vehículos de dos ruedas (1.140 matriculaciones) al 2,7% (4.266 matriculaciones), en nuestro país.

La movilidad sostenible, en formato de vehículos de dos ruedas, está de enhorabuena en nuestro país. Hasta la fecha se han matriculado 4.447 vehículos de este tipo, divididos en motocicletas (2.838) y ciclomotores (1.609), lo que supone un porcentaje de variación interanual del 103,7%, respecto del ejercicio 2017. Por comunidades autónomas, Cataluña registra el 37,89% del total de las ventas de todo el país, con 1.685 vehículos eléctricos de dos ruedas a día de hoy, entre 742 motocicletas y 943 ciclomotores. La tasa de variación en este caso es del 170%.

El sector tiene buena acogida en territorio catalán, con una cuota de mercado que prácticamente duplica la del resto del país, en opinión de José María Riaño, secretario general de ANESDOR: “Durante los últimos cinco años, el sector de motos eléctricas ha pasado de ostentar un 1% del mercado total de vehículos de dos ruedas (1.140 matriculaciones) al 2,7% (4.266 matriculaciones), en nuestro país. En Cataluña este porcentaje ronda el 4%, detectándose una mayor penetración aunque ello no implica un incremento significativo en términos de consumo”. Y es que en Cataluña existe una gran tradición motera, junto con un desarrollo importante del motosharing. “Piensa que la primera iniciativa empresarial de este tipo, por parte de Cooltra, se dio en Barcelona, considerada además capital europea de la moto“, asegura. “Otros factores -continúa- serían también la amplia oferta de fabricantes y ensambladores existente en la región y el apoyo al vehículo eléctrico por parte de las principales administraciones locales, como el ayuntamiento de Barcelona o la Generalitat de Catalunya“.

A la conquista del particular

A pesar del crecimiento en número de matriculaciones, la moto eléctrica sigue sin calar hondo entre los particulares. El grueso de las ventas se destina a flotas de empresas de reparto o alquiler, conocido como motosharing. Los porcentajes no son nada desdeñables, alcanzando el 181% en el caso de los ciclomotores. Empresas y organizaciones públicas han apostado por la moto eléctrica.

Durante el año 2017, Correos añadió 200 unidades Silence de Scutum a su flota de reparto, mientras que el ayuntamiento de Barcelona incorporó 30 escúteres C Evolution de BMW, uno de los modelos con mayores prestaciones y más caros del mercado, prémium y con mayores prestaciones para la Guardia Urbana, cuerpo de policía local, de la Ciudad Condal.

El secretario general de ANESDOR explica el porqué del éxito de la movilidad sostenible compartida: “Es posible que existan usuarios que tengan ganas de tener una moto eléctrica, pero no tengan oportunidad de ello. De todas maneras, existen cambios culturales que denotan un menor apego por la propiedad, sobre todo entre los jóvenes. Al mismo tiempo, observamos una mayor concepción del pago por uso y un aumento de la economía colaborativa”.

Existen cambios culturales que denotan un menor apego por la propiedad (…) Al mismo tiempo, observamos una mayor concepción del pago por uso y un aumento de la economía colaborativa.

Conducir una moto eléctrica evita la emisión de 300 kilos de CO2 a la atmósfera, aunque las ventajas medioambientales no parecen ser determinantes a la hora de adquirir un vehículo de este tipo por parte del usuario final. Al menos en nuestro país. En contra podrían estar la menor autonomía -entre 70 y 100 kilómetros- potencia y cilindrada de los dos ruedas eléctricos comparados con los modelos de combustión; a favor el encarecimiento de los combustibles y el bajo coste por kilómetro y mantenimiento de estos vehículos. “Curiosamente, los países donde existe una mayor conciencia medioambiental y consumo de motos eléctricas son aquellos donde se potencia la movilidad sostenible mediante reducciones fiscales”, comenta Riaño.

Desde ANESDOR insisten en la adopción de medidas “integradas, estructurales y continuadas en el tiempo que de verdad provoquen un efecto en el consumidor”, por parte de los diferentes niveles de la administración. En este sentido, la reducción fiscal, incluida una posible exención del IVA, podrían compensar el precio de salida más alto de estos vehículos.

La organización también apuesta por el desarrollo de la infraestructura de recarga, incentivos que no excluyan a los modelos con precios por encima de los 8.000 euros, como sucedía con el plan MOVEA y MOVAL y la mejora de las baterías mediante I+D. A la cuestión de qué les diría a los usuarios que se plantean comprar una moto eléctrica, Riaño lo tiene claro: “Que experimenten y disfruten de su conducción, muy agradable, sin ruidos ni contaminación. La potencia no tiene porqué ser lo más importante, sino también la forma en que se aprovecha esa potencia desde el primer momento. Algunas motos eléctricas cuentan con aceleración es muy rápida y continua. También deberían valorar el menor coste por repostaje y mantenimiento”. Veamos qué opinan también algunos fabricantes. 

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Silence S01

Silence 

Scutum nación en un garaje de Esplugues de Llobregat (Barcelona), seis años atrás. Al frente de esta firma se halla Carlos Sotelo, piloto de Enduro, quien ha participado en ocho rallies Dakar. La empresa, creadora de la marca Silence, ha cerrado una ronda de inversión de 8,6 millones de euros que le permitirá impulsar el lanzamiento de los scooters eléctricos S01, el primero destinado a particulares, y S03, de tres ruedas. 

Silence diseña, desarrolla y fabrica scooters eléctricos de dos y tres ruedas, siendo el único fabricante español que también fabrica sus propias baterías. Cuenta con un equipo propio de I+D que ha desarrollado una electrónica propia y BMS (Battery Management System) consiguiendo mayores autonomías y una vida útil superior de la batería. Asimismo, cuenta con una patente europea nº2848456 del sistema de extracción tipo trolley del Battery Pack, que corresponde actualmente al modelo S01, y permite extraer y transportar la batería de forma rápida y cómoda y cargarla en cualquier enchufe, rompiendo así las barreras del punto de carga.

Desde Scutum también han valorado la evolución del sector de motocicletas eléctricas en el país: “Somos muy optimistas y tenemos claro que los resultados seguirán mejorando. El mercado de los vehículos eléctricos de dos y tres ruedas está en aumento, debido a una mayor conciencia medioambiental y al avance tecnológico de las motocicletas.

La mayor parte de las ventas se concentra en el mercado B2B. Las empresas privadas y públicas son las que están apostando por el cambio al eléctrico (…) Así como las recientes compañías de motosharing.

En el caso de Silence, la compañía se fundó con el objetivo de hacer más accesibles los vehículos eléctricos a la población: mayores autonomías y prestaciones, precios competitivos y sistemas de extracción e intercambio de baterías más rápidos y cómodos”, afirma Inés Jaén, responsable de marketing de la compañía. “La mayor parte de las ventas -reconoce- se concentra en el mercado B2B. Las empresas privadas y públicas son las que están apostando por el cambio al eléctrico, ya que cuentan con mayor capacidad económica y políticas de RSC ambiciosas. Así como las recientes compañías de motosharing. Todas están actuando como prescriptores para el usuario final que esperamos entre de cara al año 2019”. Entre los principales inconvenientes citan el precio de venta al público superior a las motos de gasolina y los puntos de carga, escasos en las ciudades e incompatibles si no se cuenta con parking. El sistema de batería extraíble tipo trolley pretende romper la barrera de puntos de carga. Como ventajas, los costes de combustible y mantenimiento que se reducen entre el 80 y el 30% respectivamente. “Aun así, este es un mercado de precio y debemos seguir trabajando en ello”, dice Jaén. 

Pedimos mayor implicación política con ayudas a la compra de VE, reducción de impuestos, más inversión en puntos de carga y mayores beneficios para hacer más accesible el vehículo eléctrico.

El motosharing ha ayudado a lograr una mayor penetración en el mercado, de forma que el particular tiene la posibilidad de probar las motos eléctricas por ciudad y coger más confianza, aunque no es suficiente. “Desde las marcas pedimos mayor implicación política con ayudas a la compra de VE, reducción de impuestos, más inversión en puntos de carga y mayores beneficios para hacer más accesible el vehículo eléctrico”, afirma.

Para el año que viene, el equipo de Scutum espera un crecimiento superior al 50% en el mercado de motos eléctricas L1e y L3e  en el año 2019 respecto al 2018 en toda Europa. Silence espera triplicar el número de ventas tanto en el mercado español como internacional con sus modelos S02, S03 y S01. “Los fabricantes seguimos innovando en tecnología y trabajando para hacer más accesible el vehículo eléctrico. Sin embargo, está en manos de la administración promover políticas de movilidad más sostenibles y crear mayores ayudas a la compra de VE, reducir sus impuestos y beneficios para la adquisición”, añade.

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Torrot Muvi

Torrot

Torrot/Gas Gas fundada en el año 1948 en Vitoria (País Vasco), se ha reinventado con las motos eléctricas. Este fabricante, con sede actual en Mataró (Barcelona), lideró el mercado español de motocicletas eléctricas con su modelo Muvi en el año 2017. Con la llegada del año 2019, Torrot fabricará 25.000 vehículos, frente a los 3.600 con los que cerrará este año, lo que supondrá un fuerte incremento del 594,4% en tan solo un año. De los 25.000 vehículos, 16.500 serán motos, tanto urbanas como de campo, 6.000 serán motos de tres ruedas y 2.700 bicicletas eléctricas, tanto de campo como de ciudad. “Uno de nuestros objetivos principales es ofrecer productos de calidad muy seguros, así que estamos desarrollando numerosas tecnologías propias orientadas a interconectar nuestros vehículos. Esto hace que piloto, moto y vía tengan un continuo flujo de datos con los que se mejorará tanto la seguridad del piloto, como la eficiencia de los desplazamientos”, afirma Iván Contreras, consejero delegado de Torrot. Se trata de una tecnología que ya incluye su modelo Muvi y representa un gran avance en cuanto a eficiencia de trayectos, entre otras muchas cosas. También han desarrollado el Velocípedo, un vehículo interconectado e innovador que aúna la seguridad de un coche, cubierto pero con la agilidad de una motocicleta. Con sus tres ruedas, el Velocípedo se presentará como un modelo competitivo y versátil para moverse en las ciudades.

Es necesario un cambio de mentalidad hacia la movilidad eléctrica que ya se está produciendo. En cuanto a la movilidad de dos ruedas dentro de las ciudades, incluso la barrera de la autonomía se está superando.

Cada vez más personas apuestan por la movilidad sostenible, de manera que lograr una cuota de mercado importante es una cuestión de tiempo y de que la regulación y las instituciones acompañen, tal y como explica Contreras. “Aun así es necesario un cambio de mentalidad hacia la movilidad eléctrica que ya se está produciendo. En cuanto a la movilidad de dos ruedas dentro de las ciudades, incluso la barrera de la autonomía se está superando”, reflexiona. “En Torrot -prosigue- esto lo solucionamos con la inclusión de dos baterías extraíbles que se pueden recargar tanto en casa como en la oficina y que suman una autonomía de 109 kilómetros. Es más que suficiente para desplazamientos urbanos del día a día”.

El motosharing contribuye a incrementar el número de ventas, ya fuere por la adquisición de flotas o por incentivar el consumo entre particulares que quieran comprar, posteriormente, su moto eléctrica. De todas maneras, se deberá trabajar para que se perciban menos diferencias entre las motos eléctricas y las de combustión, según Contreras.  “En otro orden de cosas, el gobierno y los ayuntamientos, impulsados por la directiva europea, están apostando muy fuerte por fomentar este cambio. Estamos convencidos de que llegará el momento en el que una gran parte de conductores utilizará este tipo de vehículos para moverse de una manera más eficiente”. 

Volta

Los primeros pasos de Volta se remontan al año 2011, cuando nació como una startup. Las cosas han cambiado desde entonces y la compañía se propone dar el salto fuera de nuestro país, donde comercializó 150 unidades de motos 100% eléctricas durante el año 2017. El objetivo es vender unas 500 motocicletas en Europa, especialmente en España, Francia, Alemania, Austria y Países Bajos,  en los próximos meses y alcanzar las 1.000 de durante el año 2019. Como fabricante de motocicletas eléctricas, Volta se dirige al público privado que busca un medio de transporte práctico para el día a día, sin renunciar a las prestaciones. Es decir, el particular que quiere disfrutar de la sensación de conducción de un vehículo ágil y con buena aceleración. 

Es necesario realizar un gran trabajo en marketing y pedagogía para dar a conocer la moto eléctrica, aunque es indudable que el motosharing nos ha ayudado mucho.

Desde Volta, Marc Barceló, General Manager de la compañía, no ha dudado en analizar el sector: “Es necesario realizar un gran trabajo en marketing y pedagogía para dar a conocer la moto eléctrica, aunque es indudable que el motosharing nos ha ayudado mucho. Un gran número de usuarios desconoce la existencia de la motocicleta eléctrica o no ha visto ninguna nunca. Además, los grandes fabricantes del sector de la moto, excepto BMW, aún no han desembarcado en este segmento, debido a la baja demanda. No obstante, esto da una oportunidad a los new players del sector que sí hacen su trabajo (NIU, Torrot, Scutum, Super Soco, Zero, Volta, etc)”. Barceló también se decanta por un “crecimiento considerable” del mercado de la motocicleta eléctrica en los próximos años. “Cada vez se conocen más y aprecian sus virtudes”, subraya. 
 

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