Si en las oficinas de Austin todavía hoy hay alguien celebrando el nuevo año, desde luego no es por los datos que llegan de Europa. Los números finales de 2025 ya son oficiales y el resumen es, sencillamente, desolador. Tesla ha perdido un 27,8% de sus ventas en el continente en solo doce meses, pasando de las 326.000 unidades de 2024 a poco más de 235.000 vehículos entregados.
Como ya hemos ido avisando, el muro de la demanda ha golpeado a Tesla con toda su fuerza. Ni siquiera el esperado lanzamiento del Model Y "Juniper", ni de las versiones Standard baratas han servido de salvavidas. El que fuera el coche más vendido del mundo en 2023 ya no es capaz de tirar de un carro que pesa demasiado, especialmente cuando tus rivales estrenan modelos cada seis meses. A pesar de ello, Elon Musk sigue defendiendo que ha sido el coche más vendido de 2025 en todo el mundo.

Alemania y Francia: el hundimiento de los feudos
Lo que más debería preocupar a Elon Musk no es el dato global, sino dónde se ha producido el descalabro. Alemania, el motor industrial de Europa y hogar de la única de sus Gigafactorías en suelo europeo, le ha dado la espalda a Tesla con una caída del 48,4%. Han pasado de matricular 37.574 coches a apenas 19.387. Es un desplome sin paliativos en un mercado que cada vez confía más en sus marcas locales o en la ofensiva asiática.
En Francia, la situación no es mucho mejor con un descenso del 37,5%, castigada en gran parte por unas nuevas reglas de ayudas estatales que han dejado fuera al Model 3 fabricado en China. Y si miramos a Suecia o Bélgica, las cifras son de película de terror, con desplomes que superan el 50%. En España la caída ha sido mucho más suave, apenas un 4,1% menos. De las 16.690 unidades que vendieron en 2024 se ha pasado a 16.005 coches matriculados.

La "trampa" de Noruega
El único rayo de esperanza para Tesla ha sido Noruega, donde las ventas han crecido un 41%. Pero cuidado, porque tiene truco. Este repunte no se debe a un repentino amor por la marca, sino a un cambio en los incentivos fiscales que entrará en vigor este 2026 y que dejará fuera a los modelos caros de Tesla. Los noruegos han corrido a comprar ahora lo que mañana será prohibitivo, lo que significa que en 2026 Tesla perderá también su último gran bastión europeo.
Tesla entra en 2026 en una posición de debilidad inédita. Con una gama que empieza a peinar canas y una competencia que no hace prisioneros, el baño de sangre europeo podría ser solo el principio de una larga travesía por el desierto si no llega pronto ese coche de 25.000 euros que tanto prometieron y que nunca aparece.