Híbridos y Eléctricos

ESTUDIO DE AXA

La debilidad de los coches eléctricos en caso de accidente: lo que no dice Euro NCAP

AXA ha realizado una serie de pruebas de choque que resaltan el talón de Aquiles de los coches eléctricos comparados con los de combustión y pide a Euro NCAP que los agregue a sus test.

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AXA ha realizado una serie de test de choque con varios coches eléctricos para comprobar si provocan más accidentes que los de combustión y si estos son más graves.

La aseguradora AXA ha querido comprobar si los coches eléctricos provocan más accidentes que los coches de combustión y si las consecuencias en cuanto a coste de reparación son más graves. La multinacional francesa ha realizado una serie de pruebas de choque sobre varios coches eléctricos para evaluar estos peligros y estudiar las consecuencias de los accidentes sobre los vehículos cero emisiones. En sus conclusiones responden a las dos preguntas que se hacían al comenzar el estudio y solicitan a Euro NCAP que actualice sus test de choque para tener en cuenta la debilidad que han encontrado en la mayoría de los coches eléctricos en caso de accidente.

Para ajustar sus baremos, AXA ha querido conocer si lo conductores de un coche eléctrico tienen más posibilidades de sufrir un accidente y si asumen más riesgos en caso de tener uno. “Los siniestros son más caros”, ha confirmado el director de seguros de AXA en Alemania, Nils Reich. “Y tenemos que gestionar nuevos riesgos”, añade.

La primera conclusión que los expertos han extraído del informe es bastante tranquilizadora. Confirma que los coches eléctricos no provocan más accidentes que los de combustión. Y por otro lado también revela que estos ocurren con mayor frecuencia al acelerar que al frenar y también al tomar una curva. “La mayoría de los coches eléctricos, especialmente los más potentes, tienen un par motor muy elevado. Se nota inmediatamente al pisar el pedal del acelerador. Esto puede provocar aceleraciones bruscas e indeseadas que el conductor ya no puede controlar”, explica Michael Pfäffli, director de investigación de accidentes de AXA Suiza.

TESLA MODEL X ACCIDENTE
Los bajos pueden ser el talón de Aquiles de los coches eléctricos.

El talón de Aquiles de los coches eléctricos

AXA cita un ejemplo de un conductor de Tesla que perdió el control al acelerar atravesando una rotonda, provocando daños significativos en el coche y poniendo de relieve su debilidad específica: los bajos. La mayoría de los coches eléctricos actuales emplean plataformas que reservan la parte baja para situar la batería. Esto permite que este componente pueda ser modular y que el fabricante pueda ofrecer diferentes opciones de capacidad en función de la variante que se elija del vehículo para sí configurar su gama.

Sin embargo, esta arquitectura da lugar a un problema con el que los fabricantes están ampliamente familiarizados. En el caso del accidente mencionado anteriormente la parte inferior del Tesla sufrió grandes daños lo que supone un alto riesgo para la integridad de las baterías. Los fabricantes saben que esta es una debilidad de sus coches y protegen los bajos con placas de titanio y sistemas que eviten todo lo posible que se dañe el componente más delicado y más caro que existe en un coche eléctrico.

“Los bajos pueden ser el talón de Aquiles de los coches eléctricos. Los conductores deben ser conscientes de esto”, aclara Pfäffli. Él y el resto de expertos de AXA aconsejan a las autoridades que agreguen dichas pruebas de choque a los estándares Euro NCAP.

Test de choque del Polestar 2
La aseguradora pide a las autoridades que agreguen dichas pruebas de choque a los estándares Euro NCAP para controlar el talón de Aquiles de los coches eléctricos: los golpes en los bajos, donde va situada la batería.

El temor a dañar la batería en un accidente va más allá del deterioro que pueda sufrir en el momento del golpe. Sus consecuencias pueden ser mucho más graves en caso de que provoque un incendio. Por eso, AXA también señala que tras un accidente, los vehículos deben preservarse y ser observados en ubicaciones seguras y controladas porque los incendios pueden surgir varios días después del impacto.

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