Híbridos y Eléctricos

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Así son las “otras” baterías de los coches eléctricos, las de baja tensión

¿Qué función cumple esta batería auxiliar de 12 voltios, y qué tipos existen? Descubrámoslo.

hyundai kona
Hyundai Kona eléctrico.

Cuando hablamos de coches eléctricos todos tenemos en mente coches más sencillos de mantener. La simplicidad de los motores eléctricos resulta ventajosa a la hora de pasar menos por el taller, pero pocos saben que un coche eléctrico también comparte ciertos componentes con los vehículos térmicos de toda la vida, como es la batería. No la batería principal que se encarga de mover el coche que es de alta tensión, sino la batería auxiliar, la de 12 voltios de toda la vida, que también es necesaria.

Cuando abrimos el capó de un coche eléctrico rara vez vemos los componentes a la vista. Pero en sus entrañas, también se encuentra una batería convencional auxiliar, que no conviene confundir con la batería de tracción o de alta tensión, que es la que se encarga de alimentar al, o a los motores eléctricos del coche. Entonces, ¿qué función cumple esta batería auxiliar de 12 voltios, y qué tipos existen? Descubrámos la mejor batería de coche.

¿Qué función realiza la batería auxiliar de un coche eléctrico?

Tal y como se puede imaginar, las funciones a realizar son las mismas que en un coche de combustión, aunque obviamente se ahorran ciertos procedimientos como el calentamiento de bujías o componentes auxiliares que no están presentes en vehículos eléctricos.

Esta batería auxiliar, es la que opera para abrir y cerrar el coche con el mando, para abrir y cerrar el portón del maletero, o para alimentar los componentes auxiliares como la radio o el sistema de iluminación. También se encarga de la alimentación de las unidades de control de todos los sistemas electrónicos.

Su desgaste es el habitual en este tipo de baterías, teniendo una vida útil sensiblemente superior a las instaladas en los coches de combustión, ya que no están sometidos a mayores trabajos con continuas cargas y descargas. Pero es seguro que en algún momento de su vida van a perder su efectividad, y por lo tanto habrá que reponerlas, aunque no es nada recomendable hacer la operación sin la supervisión de un experto porque se pueden producir daños considerables a algunos componentes eléctricos o electrónicos del coche.

Nissan leaf

Nissan Leaf

¿Cómo funciona una batería de coche?

Una batería no es más que un acumulador de energía. Mediante un proceso químico se genera la suficiente electricidad como para alimentar los componentes eléctricos y electrónicos del vehículo. Cada vez que iniciamos esa reacción la batería pierde efectividad, se degrada, y por lo tanto con el paso del tiempo y los ciclos, la batería acaba por agotar su vida activa, llegando a desgastarse de tal manera que no es capaz de realizar su función de suministro de la tensión y el amperaje que necesita.

Obviamente mientras que la batería de alta tensión está en marcha, la batería convencional de 12 voltios no tiene de qué preocuparse de su alimentación. Mientras circulamos se recarga gracias al transformador (convertidos CC-CC) que monta todo vehículo eléctrico, pasando de una alta tensión de corriente continua a los 12 voltios empleados por este tipo de batería auxiliar. De esta forma se alarga la vida útil, aunque irremediablemente los procesos químicos que se producen en su interior generarán desgaste continuo inevitable.

¿Qué tipos de baterías existen?

Como ya hemos dicho, no se puede confundir una batería auxiliar convencional con una típica de coche eléctrico. Las baterías que se encargan de movilizar a los coches eléctricos son considerablemente más grandes, en algunos casos superan los 100 kWh de capacidad, y con una potencia de trabajo de hasta 800 voltios, mucho menos de los 12 voltios a los que trabaja una batería de alimentación normal y corriente. Veamos qué tipos hay:

  • Baterías de celdas húmedas: Comenzamos con las pilas más habituales. Es la que emplean casi todos los coches térmicos y no térmicos. Se las considera húmedas porque unas placas de plomo se encuentran sumergidas en una mezcla de ácido sulfúrico y agua. Su principal ventaja es que son baratas. Las más económicas las podemos encontrar por debajo de los 50 euros, aunque las más caras superan la barrera de los cien, dependerá de la marca y el amperaje. Otra ventaja es que son muy fáciles de conservar ya que apenas necesitan mantenimiento.
  • Baterías de calcio: Muy similares a las anteriores. La gran diferencia entre una y otra es que las placas en vez de ser de plomo son de calcio. Esta sustitución provoca una degradación menor, y por lo tanto la vida útil es mayor. Por el contrario, su mantenimiento es más delicado y en caso de sufrir una sobrecarga los daños producidos arruinan por completo la pila. En cuanto a precios, son muy similares a las baterías de celdas húmedas, pero resultan más difíciles de encontrar.
  • Baterías de iones de litio: Aunque esta tecnología es la habitual en las grandes baterías de los coches eléctricos, también se emplea para la producción de baterías convencionales. Su principal ventaja reside en la alta densidad energética que producen, sumado al hecho de que son mucho más duraderas y con un mínimo mantenimiento. ¿La pega? Resultan mucho más caras y por lo tanto no compensa su instalación.
  • Baterías de níquel-cadmio/níquel-metal hidruro: Las agrupamos porque son prácticamente idénticas. Es muy común verlas en los coches híbridos, pero tampoco resultan extrañas como pilas de alimentación convencionales. Presentan ventajas como el bajo mantenimiento y la alta densidad energéticas, pero al igual que las de iones de litio resultan excesivamente caras para su uso como batería de alimentación.
  • Baterías VRLA: Las siglas VRLA proceden del inglés; Valve Regulated Lead Acid. A diferencia de todas las anteriores, en lugar de emplear un líquido, su interior contiene un gas en estado líquido. Pueden ser de dos tipos: AGM o de gel. Cada vez es más corriente el uso de pilas AGM porque son más pequeñas y ofrecen la misma capacidad energética, y tampoco resultan excesivamente caras. Las de gel apenas se usan por lo mismo de siempre, dado su alto precio no compensa utilizarlas para la alimentación.

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Volkswagen ID.4

¿Cómo cambiar la batería de un coche?

Aunque a simple vista parezca una maniobra de lo más sencilla y rutinaria, la realidad es que los coches cada vez son más complicados. La elevada electrónica presente y la cantidad de sistemas auxiliares ha destrozado el mítico recuerdo de cambiar la batería del coche en un momento. Si nuestro coche es eléctrico o es moderno, no conviene realizar la operación de forma personal porque se pueden producir una serie de daños al circuito que supondría una reparación de varios miles de euros.

Si nos arriesgamos y tomamos la valiente decisión de cambiar la batería por nuestros propios medios, lo primero que debemos hacer es informarnos muy bien. Revisa el libro de mantenimiento de tu coche, lee con atención los consejos y sigue con mínimo detalle el procedimiento indicado. Ante la más mínima duda nuestro consejo es ponerte en manos de profesionales que sabrán como realizar la operación de forma segura. Ellos nos guiarán en el proceso, indicándonos cuál es la batería más recomendable para nuestro coche. 

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